Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 49 cc
- Potencia
- 3.0 ch @ 8500 tr/min (2.2 kW)
- Par motor
- 2.9 Nm @ 3500 tr/min
- Tipo de motor
- Single cylinder, four-stroke
- Refrigeración
- Air
- Relación de compresión
- 10.0:1
- Diámetro × carrera
- 39.0 x 41.4 mm (1.5 x 1.6 inches)
- Válvulas/cilindro
- 2
- Árbol de levas
- 1 ACT
- Distribución
- Single Overhead Cams (SOHC)
- Encendido
- CD
Chasis
- Chasis
- poutre en tube d'acier
- Caja de cambios
- 3-speed
- Transmisión final
- Chain (final drive)
- Suspensión delantera
- Inverted telescopic fork
- Suspensión trasera
- Single-shock
- Recorrido rueda delantera
- 89 mm (3.5 inches)
- Recorrido rueda trasera
- 71 mm (2.8 inches)
Frenos
- Freno delantero
- Expanding brake (drum brake)
- Freno trasero
- Expanding brake (drum brake)
- Neumático delantero
- 2/50-10
- Neumático trasero
- 2/50-10
Dimensiones
- Altura de asiento
- 549.00 mm
- Distancia entre ejes
- 914.00 mm
- Despeje del suelo
- 147.00 mm
- Depósito
- 3.02 L
- Peso
- 50.30 kg
- Peso en seco
- 47.20 kg
- Precio nuevo
- 1 680 €
Presentación
¿Qué edad tenía vuestro crío cuando pidió su primera moto? ¿Cinco años, seis años? Es precisamente en ese momento cuando la Honda CRF 50 F entra en escena. Desde hace años, este pequeño mono cuatro tiempos de 49 cc sirve de plataforma de lanzamiento para los futuros pilotos, y la receta apenas ha cambiado, de lo bien que funciona. Un chasis de viga en acero, un asiento plantado a 549 mm del suelo, 50 kg en la báscula con todos los líquidos: estamos ante una verdadera moto en miniatura, no un juguete a pedales disfrazado. Honda aplica aquí el mismo rigor de diseño que en sus modelos para adultos, y se nota desde el primer vistazo. El carenado retoma los códigos visuales de las grandes CRF, depósito compacto y líneas agresivas incluidos. El crío que se sube a esta máquina se siente piloto, no espectador.

En cuanto al motor, el monocilíndrico simple ACT desarrolla 3 caballos a 8 500 rpm para un par de 2,90 Nm desde las 3 500 vueltas. Sobre el papel, es modesto. Sobre el terreno, es exactamente lo que hace falta. La potencia llega de forma lineal, sin tirones, y el embrague automático acoplado a la caja de tres velocidades simplifica el manejo. Un niño que descubre el cambio de marchas no necesita gestionar una maneta de embrague además de todo lo demás. El limitador de apertura del acelerador tranquiliza a los padres: se dosifica la potencia disponible según el nivel del piloto, y se aumenta progresivamente. Astuto. El diámetro interior de 39 mm para una carrera de 41,4 mm y una relación de compresión de 10:1 otorgan un carácter ligeramente de carrera larga, favorable al par bajo y a la flexibilidad. El consumo sigue siendo irrisorio con el pequeño depósito de 3 litros, lo que deja igualmente buenas sesiones de rodaje antes de volver a sacar la garrafa.
La parte ciclo apuesta por la robustez sin florituras. La horquilla invertida ofrece un recorrido correcto para absorber los baches de un jardín o de un pequeño circuito de tierra. El monoamortiguador trasero completa el conjunto y mantiene la rueda en el suelo sobre superficies irregulares. Las llantas de acero de 10 pulgadas en 2.50 calzadas con neumáticos todoterreno encajan los golpes sin inmutarse. El frenado por tambor delantero y trasero cumple su función: a esta velocidad y este peso, no hace falta montar discos. La distancia entre ejes de 914 mm y la altura libre al suelo de 147 mm confieren una estabilidad apreciable para un vehículo de este tamaño.
El manillar tipo cross con su espuma de protección, las estriberas dentadas y plegables, las manetas de freno dimensionadas para manos pequeñas: cada detalle demuestra que Honda ha pensado esta máquina para su público. El mantenimiento se pretende mínimo. El filtro de aire se lava, la cadena de distribución se beneficia de un tensor automático, la transmisión final por cadena 420 solo requiere un engrase regular. Otros tantos puntos que interesan tanto a los padres como a los jóvenes pilotos.
Frente a la competencia, la Honda CRF 50 F se posiciona en un nicho bien definido. La Yamaha PW 50 sigue siendo su rival histórica, con la ventaja de una transmisión automática completa pero un motor dos tiempos más caprichoso. La KTM SX 50 apunta a un público ya orientado a la competición, con un precio y un temperamento claramente más afilados. La Honda apuesta por la fiabilidad, la progresividad y la facilidad de uso. Su precio de 1 680 euros en versión 2007 sigue siendo contenido; la honda crf 50 f 2023 nueva precio se sitúa en torno a los 2 099 euros, prueba de que la máquina ha atravesado los años sin acusar un envejecimiento injustificado. Para un primer contacto con el todoterreno, sigue siendo un valor seguro que transforma las tardes en el jardín en verdaderas sesiones de pilotaje.
Opiniones y comentarios
Aún no hay opiniones. ¡Sé el primero en compartir la tuya!