Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1255 cc
- Potencia
- 98.0 ch @ 7500 tr/min (72.1 kW)
- Par motor
- 107.9 Nm @ 3700 tr/min
- Tipo de motor
- 4 cylindres en ligne, 4 temps
- Refrigeración
- liquide
- Relación de compresión
- 10.5 : 1
- Diámetro × carrera
- 79 x 64 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection Ø 36 mm
Chasis
- Chasis
- Double berceau tubulaire en acier
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique Ø 43 mm, déb : 130 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur, déb : 136 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 310 mm, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 240 mm, étrier simple piston
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Presión delantera
- 2.50 bar
- Neumático trasero
- 180/55-17
- Presión trasera
- 2.90 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 790.00 mm
- Depósito
- 19.00 L
- Peso
- 250.00 kg
- Peso en seco
- 225.00 kg
- Precio nuevo
- 7 999 €
Presentación
Veinte años de buenos y leales servicios, y luego se fue. El motor SACS refrigerado por aire y aceite, heredado de la GSX-R 1100 cosecha 1986, habrá atravesado las décadas bajo el capó de las Bandit sin fallar jamás. Pero las normas Euro 3 marcaron el fin de esta mecánica de otra época. La Suzuki GSF 1250 Bandit S llega pues con un cuatro cilindros en línea revisado de arriba abajo, pasado a refrigeración líquida y alimentado por inyección electrónica. Un cambio de filosofía para una moto que había hecho del conservadurismo una virtud.

En cuanto a cifras, el bloque gana 98 cm3 por alargamiento de la carrera de los pistones, elevando la cilindrada a 1255 cm3. La potencia se establece en 98 caballos a 7500 rpm, un régimen razonable que delata la vocación rutera de la máquina. Pero es sobre todo el par el que habla: 107,9 Nm disponibles desde las 3700 rpm, suficiente para relanzar sin reducir marcha y devorar kilómetros de autopista con un hilo de gas. La nueva caja de seis velocidades contribuye a esa sensación de plenitud mecánica. Estamos lejos de una deportiva afilada, y ese es precisamente el programa. La velocidad máxima de la Suzuki GSF 1250 Bandit S alcanza los 230 km/h, una cifra honesta que confirma su posicionamiento gran turismo más que carrera contrarreloj.
El resto de la moto evoluciona con parsimonia. El chasis de doble cuna tubular en acero conserva su arquitectura, pero los tubos ganan diámetro para obtener un 10 % más de rigidez. Resultado en la báscula: 250 kg en orden de marcha, es decir, una decena de kilos suplementarios respecto a la 1200. La horquilla telehidráulica de 43 mm y el monoamortiguador trasero cumplen su función sin genialidad particular. El frenado, confiado a dos discos de 310 mm pinzados por pinzas de cuatro pistones en el tren delantero y un disco de 240 mm en el trasero, se muestra suficiente para la categoría sin rivalizar con lo que ofrecen una Kawasaki Z1000 o una Yamaha FZ1 Fazer en la misma época. El ABS queda como opción, una elección discutible en una rutera de este calibre. El asiento, regulable a 790 o 810 mm, acoge un amplio abanico de morfologías, y el depósito de 19 litros promete una autonomía correcta. Para quien se pregunte cuál es el consumo de la Suzuki GSF 1250 Bandit S, cuente entre 5,5 y 7 litros a los cien según el ritmo, un apetito moderado para un gran cuatro cilindros.
¿Cuál es el precio de una Suzuki GSF 1250 Bandit S nueva? A su salida, la factura ascendía a 7 999 euros, una tarifa temiblemente agresiva frente a la competencia. Es, por cierto, la fuerza histórica de la Bandit: ofrecer una relación prestaciones-precio difícil de batir. Nada de cuadro de instrumentos TFT, nada de electrónica sofisticada, nada de suspensiones con múltiples ajustes. Solo un gran motor con mucho par, un chasis previsible y una ergonomía tallada para las largas distancias. Los moteros ruteros, los que encadenan kilómetros el fin de semana o parten cargados de vacaciones, encontrarán en esta máquina una compañera fiable y poco exigente en mantenimiento. Los principiantes con permiso A2 seguirán de largo, los pisteros también. La Bandit no busca brillar, busca durar.
Esta evolución hacia la refrigeración líquida y la inyección marca el fin de una época para Suzuki, la del motor atmosférico rugoso y lleno de carácter. La GSF 1250 Bandit S gana en limpieza y suavidad lo que pierde en encanto bruto. Un compromiso razonable, a imagen de una moto que nunca pretendió hacer soñar, pero que siempre supo hacerse indispensable en un garaje.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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