Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 999 cc
- Potencia
- 165.0 ch @ 11000 tr/min (116.8 kW)
- Par motor
- 114.0 Nm @ 9250 tr/min
- Tipo de motor
- In-line four, four-stroke
- Refrigeración
- Oil & air
- Relación de compresión
- 12.1:1
- Diámetro × carrera
- 80.0 x 49.7 mm (3.1 x 2.0 inches)
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection. Electronic injection
- Distribución
- Double Overhead Cams/Twin Cam (DOHC)
- Arranque
- Electric
Chasis
- Chasis
- Aluminium composite bridge frame, partially self-supporting engine
- Caja de cambios
- 6-speed
- Transmisión final
- Chain (final drive)
- Embrague
- Multiplate cluth in oil bath, anti-hopping clutch, mechanically controlled
- Suspensión delantera
- Upside-down telescopic fork 46 mm, compression and rebound stage adjustable
- Suspensión trasera
- Aluminium 2-sided swing arm, rebound damping adjustable
- Recorrido rueda delantera
- 120 mm (4.7 inches)
- Recorrido rueda trasera
- 120 mm (4.7 inches)
Frenos
- Freno delantero
- Double disc. ABS. Floating discs. Four-piston calipers.
- Freno trasero
- Single disc. ABS. Floating disc. Single-piston caliper.
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Presión delantera
- 2.50 bar
- Neumático trasero
- 190/55-17
- Presión trasera
- 2.90 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 814.00 mm
- Distancia entre ejes
- 1439.00 mm
- Longitud
- 2057.00 mm
- Anchura
- 845.00 mm
- Altura
- 1138.00 mm
- Depósito
- 17.50 L
- Peso
- 205.00 kg
- Peso en seco
- 178.00 kg
- Precio nuevo
- 13 750 €
Presentación
Partir de una superbike de carreras y extraer de ella un roadster sin carenas, es el tipo de apuesta que pocos fabricantes se atreven a honrar realmente hasta el final. BMW lo hizo con la BMW S 1000 R, y la versión 2017 marca un punto de inflexión en esta trayectoria. Adaptación a la normativa Euro4 obligada, los ingenieros de Múnich podrían haberse contentado con lo mínimo indispensable. Eligieron aprovecharlo para afinar la bestia, y eso se siente desde los primeros kilómetros.

El cuatro cilindros en línea de 999 cc retoma la arquitectura directamente heredada de la S 1000 RR. En esta generación, gana cinco caballos adicionales para alcanzar 165 cv a 11.000 rpm, con un par de 114 Nm a 9.250 rpm. Estas cifras hablan por sí mismas, pero no cuentan toda la historia. Este motor tiene la particularidad de permanecer civilizado por debajo de las 6.000 rpm, casi conciliador, lo suficientemente flexible para atravesar una ciudad sin martirizar las muñecas ni los oídos. Luego el cuentarrevoluciones asciende, y la naturaleza profunda del bloque retoma sus derechos: tira con fuerza, grita justo, y los 205 kg en la báscula no pesan más. La pérdida de dos kilos con respecto a la generación anterior contribuye a esta impresión de ligereza dinámica que los foros BMW S 1000 R mencionan regularmente en las opiniones BMW S 1000 R de los propietarios satisfechos.
El chasis de aluminio compuesto, parcialmente autoportante a través del motor, ha sido revisado en la parte trasera para ganar en rigidez y precisión de trayectoria. La horquilla invertida de 46 mm y el monoamortiguador, ambos regulables en compresión y en extensión, realizan un trabajo sólido sin ser espectaculares. El frenado Brembo con sus pinzas de cuatro pistones asegura lo esencial con seriedad, pero en este punto preciso, la competencia comienza a marcar la diferencia. La KTM 1290 Super Duke R y la Aprilia Tuono V4 RR disponen de configuraciones más mordientes, y Ducati tampoco se anda con rodeos con sus Monster de la misma época. BMW se queda atrás en este aspecto, y los habituales del ensayo BMW S 1000 R 2017 lo han notado.

En cuanto a la electrónica, el equipamiento de serie sigue siendo razonable: ABS Race, control de tracción ASC, dos modos de conducción Road y Rain. Para acceder al verdadero arsenal, hay que sacar el talonario y optar por el pack Pro. Este último desbloquea el modo Dynamic, el modo User configurable, el ABS Pro activo en curva, el launch control y el control de tracción dinámica DTC. El conjunto constituye una verdadera caja de herramientas para quien quiere personalizar finamente su comportamiento, ya sea para uso cotidiano o para un día de circuito. El shifter Pro opcional, que permite los cambios de marcha sin embrague en ambos sentidos, es una guinda en el pastel que pocas competidoras ofrecían a este nivel de precio en aquel momento.

Anunciada a 13.750 euros en su lanzamiento, la BMW S 1000 R 2017 se posiciona claramente en la categoría de los grandes roadsters deportivos. No es una moto para principiantes; la altura del asiento de 814 mm y los 165 cv suponen una experiencia suficiente para no sentirse desbordado. En cambio, para el piloto experimentado que busca una máquina polivalente, tan a gusto en una carretera sinuosa como en uso urbano intensivo, la relación entre el nivel de prestación y el precio sigue siendo coherente. En el mercado de la BMW S 1000 R de segunda mano, los ejemplares de esta generación se negocian hoy en una horquilla atractiva, lo que la convierte en una entrada interesante en el universo de los hypernakeds sin arruinarse. El motor aguanta en el tiempo, la parte ciclo envejece bien; es una inversión segura para quien sabe lo que busca.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : Carrera ABS
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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