Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 600 cc
- Potencia
- 80.0 ch @ 10500 tr/min (58.8 kW)
- Par motor
- 55.9 Nm @ 9500 tr/min
- Tipo de motor
- 4 cylindres en ligne, 4 temps
- Refrigeración
- combiné air / huile
- Relación de compresión
- 11.3:1
- Diámetro × carrera
- 62.6 x 48.7 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
Chasis
- Chasis
- Double berceau tubulaire en acier
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique Ø 41mm, déb : 130 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur, déb : 130 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 290 mm, étrier 2 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 240 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Presión delantera
- 2.25 bar
- Neumático trasero
- 150/70-17
- Presión trasera
- 2.50 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 785.00 mm
- Depósito
- 20.00 L
- Peso
- 229.00 kg
- Peso en seco
- 202.00 kg
- Precio nuevo
- 6 299 €
Presentación
¿Quién recuerda aún que, en el cambio de milenio, era posible comprarse una 600 carenada de cuatro cilindros sin arruinarse ni temblar en cada curva? La Suzuki GSX-F 600 ocupaba ese nicho tan particular de rutera accesible, única en su segmento en ofrecer un carenado integral en esta cilindrada. Producida de 1989 a 2002 con evoluciones cosméticas menores, esta versión 2000 perpetuaba una receta probada sin pretender reinventar la rueda. Su diseño bio-design, calcado del de la 750 del mismo nombre, no dejaba indiferente a nadie con su óptica singular y su piloto trasero atípico. Una personalidad visual que contrastaba con la discreción de su temperamento.

Bajo el carenado, el cuatro cilindros en línea de 600 cc desarrolla 80 caballos a 10 500 rpm para un par motor de 55,9 Nm a 9 500 rpm. Cifras honestas, sin más. El motor se muestra dócil a medio régimen, pero hay que buscarlo en las vueltas para que dé realmente todo lo que lleva dentro. Por debajo de 6 000 rpm, el cuatro cilindros ronronea educadamente sin demasiada convicción. Es el tributo que hay que pagar con este tipo de arquitectura cuando no está optimizada para el rendimiento puro. La caja de seis velocidades cumple su función sin brillar, y la transmisión por cadena sigue siendo clásica. Estamos lejos del punch de una Honda CBR 600 F de la misma época, pero la Suzuki GSX-F 600 no juega en la misma liga. Apunta al paseo, no al cronómetro.
La parte ciclo se basa en un doble cuna tubular de acero, una horquilla telehidráulica de 41 mm y un monoamortiguador, cada uno ofreciendo 130 mm de recorrido. Nada sofisticado, nada regulable o casi. El frenado cuenta con dos discos de 290 mm en el tren delantero y un disco de 240 mm en el trasero, con pinzas de dos pistones en todas las ruedas. Suficiente para un uso rutero tranquilo, pero no hay que esperar deceleraciones de deportiva. En curva rápida, el chasis muestra una estabilidad tranquilizadora que perdona las aproximaciones. Sin embargo, habrá que anticipar las trayectorias y asentar la máquina sobre sus suspensiones para rodar un poco más rápido. La conducción sigue siendo la de una moto de concepción antigua, con sus cualidades de confort y sus limitaciones dinámicas.
En cuanto a ergonomía, el asiento bajo a 785 mm y bien ahuecado tranquiliza a las estaturas modestas. El peso de 229 kg con todos los líquidos, con un depósito generoso de 20 litros, se mantiene contenido para una rutera carenada de esta generación. ¿Cuál es el peso de una Suzuki GSX-F 600 en seco? 202 kg en la báscula, lo que la sitúa en la media de su categoría. La posición de conducción, ligeramente deportiva sin ser extrema, invita a tomar la carretera más que a zigzaguear por la ciudad. Es en las carreteras nacionales y comarcales donde mejor se expresa, devorando kilómetros con una regularidad de metrónomo. La velocidad máxima anunciada de 203 km/h confirma que no estamos ante un cohete, sino ante una compañera de viaje fiable.
Ofrecida a 6 299 euros en versión plena potencia y disponible con limitación a 34 caballos para los permisos A2 de la época, la Suzuki GSX-F 600 sigue siendo una elección racional para quien busca una primera rutera carenada sin ponerse en dificultades financieras ni pilotar por encima de su nivel. Frente a la competencia, no rivaliza ni con el dinamismo de una Kawasaki ZZR 600 ni con la polivalencia de una Honda CBR 600 F, pero ofrece una relación precio-prestaciones difícil de superar en el mercado de segunda mano. Una moto sin pretensiones, tallada para principiantes y moteros tranquilos que prefieren la serenidad a lo espectacular.
Información práctica
- Moto bridable à 34 ch pour l'ancien permis A MTT1 - pas garanti pour le permis A2
- La moto est accessible aux permis : A, A (MTT1)
Opiniones y comentarios
Aún no hay opiniones. ¡Sé el primero en compartir la tuya!