Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 992 cc
- Potencia
- 92.0 ch @ 8000 tr/min (67.7 kW)
- Par motor
- 9.4 Nm @ 5000 tr/min
- Tipo de motor
- V2, four-stroke
- Refrigeración
- Air
- Relación de compresión
- 10.0:1
- Diámetro × carrera
- 94.0 x 71.5 mm (3.7 x 2.8 inches)
- Válvulas/cilindro
- 2
- Árbol de levas
- 1 ACT
- Sistema de combustible
- Injection. Marelli electronic fuel injection
- Distribución
- Desmodromic valve control
Chasis
- Chasis
- Tubular steel trellis
- Caja de cambios
- 6-speed
- Transmisión final
- Chain (final drive)
- Embrague
- Dry multiplate with hydraulic control
- Suspensión delantera
- 43 mm upside-down fork
- Suspensión trasera
- Twin shock absorbers
- Recorrido rueda delantera
- 120 mm (4.7 inches)
- Recorrido rueda trasera
- 133 mm (5.2 inches)
Frenos
- Freno delantero
- Double disc
- Freno trasero
- Single disc
- Neumático delantero
- 120/70-R17
- Presión delantera
- 2.20 bar
- Neumático trasero
- 180/55-R17
- Presión trasera
- 2.20 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 850.00 mm
- Distancia entre ejes
- 1424.00 mm
- Depósito
- 20.00 L
- Peso
- 207.00 kg
- Peso en seco
- 183.00 kg
- Precio nuevo
- 10 000 €
Presentación
Imagine una máquina que, bajo su apariencia de apacible antigüedad, esconde el corazón palpitante de una Ducati moderna. La SportClassic GT 1000 es precisamente esa creación paradójica, una moto que juega al escondite con su propio carácter. Se podría calificar como la menos veloz de la familia SportClassic, pero esta aparente moderación esconde en realidad una versatilidad mucho más útil en la ruta cotidiana. Con su manillar alto, su asiento acogedor y este motor siempre dispuesto a responder, lleva el nombre "Gran Turismo" con una justeza que sorprende.

Su esencia remonta a la 750 GT de 1971, pero es mucho más que una simple réplica. La diferencia con sus homologos más radicales es flagrante: abandono de los puños para un manillar clásico, depósito y líneas de escape distintos, un asiento verdaderamente bi-plaza y dos amortiguadores laterales. Estas elecciones la convierten en una máquina fundamentalmente diferente, una propuesta más orientada al viaje que a la curva cerrada. El motor, un twin desmo refrigerado por aire de 992 cc, es el alma de esta creación. Con 92 caballos a 8000 revoluciones, no busca la performance extrema, pero ofrece una disponibilidad y una suavidad típicamente Ducati. Tira desde los bajos regímenes y asciende sin rechistar hasta los límites del cuentavueltas, entregando sus 9.4 Nm de par con una elegancia musculosa.
El comportamiento en carretera es coherente con esta filosofía. El chasis tubular y las suspensiones, algo firmes pero precisas, ofrecen una base estable. Los frenos, un doble disco en la parte delantera y uno simple en la trasera, son eficaces sin ser agresivos. Todo está calibrado para una conducción segura y placentera. Sin embargo, un elemento perturba esta armonía: los neumáticos. Su perfil demasiado ancho y demasiado redondo, especialmente el 180/55 en la parte trasera, limita la vivacidad inicial de la GT 1000. Hacen que los cambios de dirección sean un poco menos francos, estropeando parte del placer que el resto de la moto promete.
Con un peso en orden de marcha de 207 kg y un depósito de 20 litros, esta Ducati SportClassic GT 1000 se posiciona como una alternativa refinada a las Monster para aquellos que buscan más confort, y como una opción más ligera y estilizada que las ST para los viajeros. Su precio, alrededor de 10 000 euros en su época, la situaba en un nicho específico. No convencerá al pistard purista, ni a aquel que busca la réplica exacta de una antigua. Para estos últimos, la versión Sport o la Paul Smart Edition serán opciones más evidentes. Pero para el aficionado que quiere una Ducati con un carácter auténtico, utilizable cotidianamente y dotada de un estilo atemporal, esta GT sigue siendo una propuesta seductora y singular.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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