Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1670 cc
- Potencia
- 90.0 ch @ 4750 tr/min (64.9 kW)
- Par motor
- 150.1 Nm @ 6930 tr/min
- Tipo de motor
- V2, four-stroke
- Refrigeración
- Air
- Relación de compresión
- 8.4:1
- Diámetro × carrera
- 97.0 x 113.0 mm (3.8 x 4.4 inches)
- Válvulas/cilindro
- 4
- Sistema de combustible
- Injection
- Distribución
- Overhead Valves (OHV)
- Lubricación
- Dry sump
- Encendido
- TCI
- Arranque
- Electric
Chasis
- Chasis
- en alu coulé sous pression
- Caja de cambios
- 5-speed
- Transmisión final
- Chain (final drive)
- Embrague
- Wet, multiple-disc
- Suspensión delantera
- 120
- Suspensión trasera
- 117
- Recorrido rueda delantera
- 43 mm (1.7 inches)
Frenos
- Freno delantero
- Double disc
- Freno trasero
- Single disc
- Neumático delantero
- 120/70-ZR17
- Presión delantera
- 2.50 bar
- Neumático trasero
- 190/50-ZR17
- Presión trasera
- 2.90 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 825.00 mm
- Distancia entre ejes
- 1525.00 mm
- Despeje del suelo
- 140.00 mm
- Longitud
- 2185.00 mm
- Anchura
- 790.00 mm
- Altura
- 1160.00 mm
- Depósito
- 15.00 L
- Peso
- 265.00 kg
- Peso en seco
- 240.00 kg
- Precio nuevo
- 13 263 €
Presentación
¿Cuántas concept-bikes han sobrevivido realmente al paso de la mesa de diseño al asfalto sin dejar el alma en el camino? La Yamaha MT-01, desvelada como prototipo en 1999, forma parte de esas raras máquinas que cumplieron la promesa del sueño. Cuando llega a los concesionarios en 2005, la silueta se ha mantenido prácticamente intacta. El mensaje es claro: Yamaha no se acobardó. Donde otros fabricantes diluyen sus conceptos para hacerlos aceptables, los ingenieros de Iwata eligieron soltar al monstruo tal cual, o casi. Un basculante rediseñado, un amortiguador trasero reubicado bajo el bloque, algunos detalles de fijación revisados. El resto es pura fundición en bruto.

El corazón de la bestia es ese V2 de 1670 cc tomado prestado de la Road Star Warrior. Un motor refrigerado por aire, con cárter seco, con unas cotas de carrera ultra larga de 97 x 113 mm y una relación de compresión de 8.4:1. En la ficha técnica de la Yamaha MT-01, las cifras hablan sin gritar: 90 caballos a 4750 rpm y sobre todo 150 Nm de par. No son valores que hagan temblar a una Kawasaki Z1000 sobre el papel. Pero el papel no cuenta las vibraciones que suben por el chasis de aluminio, ni el empuje orgánico que te encaja en el asiento desde las 2000 vueltas. Este twin con balancines, alimentado por inyección y equipado con el sistema EXUP, no busca la caballería. Busca el escalofrío. Cada aceleración se parece a un golpe de bombo, sordo y potente, que resuena en el pecho.
Frente a la competencia de la época, la Yamaha MT-01 juega un juego peculiar. La Triumph Rocket III dispone de más par bruto. La Ducati Monster S4R ofrece un chasis más afilado. La Z1000 se muestra más polivalente. Pero ninguna de estas máquinas propone exactamente ese cóctel. Yamaha tomó la receta de un roadster, le injertó el temperamento de una custom musculosa y lo envolvió todo en un chasis con ambiciones deportivas, con una horquilla invertida heredada de la R1 y un bastidor de aluminio fundido a presión. El resultado pesa 240 kg en seco, 265 kg con todos los líquidos y un depósito de solo 15 litros. Es pesada, es compacta, y se planta en la carretera con una autoridad que los 825 mm de altura de asiento hacen accesible a la mayoría de las estaturas. La velocidad máxima se queda en 210 km/h, lo que confirma que su vocación no es la autobahn sino la carretera comarcal sinuosa tomada al par.
En el mercado de la Yamaha MT-01 de segunda mano, los precios estuvieron estancados durante mucho tiempo antes de repuntar entre los coleccionistas informados. Nueva, se mostraba en torno a los 13 263 euros, una tarifa elevada para una naked con solo cinco marchas. Pero esta máquina no se compra para marcar casillas en una comparativa. Se compra porque se quiere sentir un motor vivir debajo de uno, porque se prefiere el carácter a la potencia pura, porque se ha entendido que el placer motociclista no se mide en caballos por kilo. Los accesorios Yamaha MT-01 permitieron personalizar la máquina, y ciertas versiones como la Blue Falcon añadieron un toque estético que refuerza aún más la singularidad del objeto.
El verdadero defecto de esta máquina es el confort. El asiento duro, las suspensiones de recorrido limitado (120 mm delante, 117 mm detrás), el pequeño depósito que impone paradas frecuentes: en trayectos largos, la MT-01 recuerda que fue pensada para el placer inmediato, no para la resistencia. Se dirige al motociclista que ya ha rodado, que sabe lo que busca y que no quiere más compromisos insípidos. No es una máquina de principiante, no es una herramienta de circuito, y menos aún una tourer. Solo una naked de gran corazón que asume totalmente su temperamento de bruta sensible. Yamaha nunca renovó realmente la fórmula, lo que otorga a la MT-01 un estatus aparte en la historia de la marca de los diapasones. Un paréntesis mecánico sincero, sin cálculo de marketing, que el tiempo transforma suavemente en pieza de colección.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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