Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 760 cc
- Potencia
- 95.0 ch @ 11250 tr/min (38.9 kW)
- Par motor
- 61.0 Nm @ 6000 tr/min
- Tipo de motor
- In-line three, four-stroke
- Refrigeración
- Liquid
- Relación de compresión
- 12.1:1
- Diámetro × carrera
- 78.0 x 48.5 mm (3.1 x 1.9 inches)
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection. Multipoint sequential electronic fuel injection with SAI
- Distribución
- Double Overhead Cams/Twin Cam (DOHC)
- Arranque
- Electric
Chasis
- Chasis
- Aluminium beam twin spar. Rear 2 piece high pressure die cast.
- Caja de cambios
- 6-speed
- Transmisión final
- Chain (final drive)
- Embrague
- Wet. multi-plate
- Suspensión delantera
- Showa 41mm upside down separate function forks (SFF)
- Suspensión trasera
- Showa piggyback reservoir monoshock,
- Recorrido rueda delantera
- 110 mm (4.3 inches)
- Recorrido rueda trasera
- 124 mm (4.9 inches)
Frenos
- Freno delantero
- Double disc. Nissin 2-piston sliding calipers. ABS.
- Freno trasero
- Single disc. Brembo single piston sliding caliper. ABS.
- Neumático delantero
- 120/70-ZR17
- Presión delantera
- 2.34 bar
- Neumático trasero
- 180/55-ZR17
- Presión trasera
- 2.90 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 810.00 mm
- Distancia entre ejes
- 1410.00 mm
- Longitud
- 2055.00 mm
- Anchura
- 765.00 mm
- Altura
- 1060.00 mm
- Depósito
- 17.40 L
- Peso en seco
- 168.00 kg
- Precio nuevo
- 8 500 €
Presentación
La pregunta está planteada, y atormenta a más de un motorista en busca de una roadster con carácter sin arruinarse: ¿es imprescindible apuntar al alto de gama para disfrutar? Con la Triumph Street Triple S, y particularmente la versión 660 diseñada para el permiso A2, la respuesta es un no franco y masivo. Esta máquina, que se cruza a menudo de segunda mano a precios muy atractivos, es una lección de realismo y eficacia. Por un poco más de 8500 euros nueva en su momento, ofrecía un billete de entrada en la familia de las triples inglesas sin la factura salada de la 765 RS.

Bajo su apariencia casi idéntica a su hermana mayor, con esa mirada de depredador y ese chasis de aluminio agresivo, late un corazón diferente. El tres cilindros de 660 cm3 entrega 95 caballos, una potencia que puede parecer modesta en el papel pero que, en la carretera, se revela de una vivacidad ejemplar. Está perfectamente dosificada para el permiso A2, pudiendo ser limitada para respetar el límite de los 35 kW, pero sobre todo, ofrece un par de 61 Nm disponible pronto, haciendo las recuperaciones francas y el pilotaje urbano de una facilidad desconcertante. El consumo razonable, alrededor de 5 litros por cada cien kilómetros, es un argumento adicional para aquel que la utiliza a diario. Se está lejos de la derroche de caballos de la 765, pero esta contención es justamente su fuerza: es accesible, progresiva, y terriblemente juguetona.
El chasis, por su parte, comparte la misma base atlética, pero los componentes están adaptados para ajustarse a la filosofía del modelo. Las suspensiones Showa, con una horquilla invertida de 41 mm y un monoamortiguador con ajuste de precarga solamente, están bien calibradas para un uso mixto. Absorben las imperfecciones sin blandura excesiva. El frenado, asegurado por pinzas Nissin de dos pistones en la parte delantera, quizás le falta mordiente y sensación comparado con los Brembo M50 de la RS, pero sigue siendo más que suficiente para una utilización deportiva razonada. El peso en seco de 168 kg contribuye a esta agilidad notable, haciendo de esta Street Triple S un arma redoutable en ciudad y en las carreteras sinuosas.
¿Para quién está hecha? Claramente, para el joven con el permiso recién obtenido, el motorista urbano en busca de estilo y carácter sin la complejidad (y el coste) de una hypersportiva, o incluso el viajero que prioriza la agilidad y la diversión a la velocidad pura. Su tablero de instrumentos, mezclando un cuentarrevoluciones con aguja y una pequeña pantalla digital, puede parecer anticuado frente a las TFT actuales, pero sigue siendo perfectamente legible y desprovisto de adornos innecesarios. El equipamiento es completo con el ABS, un control de tracción, dos modos de conducción y una iluminación LED, demostrando que Triumph no ha hecho concesiones en la seguridad.
En definitiva, la Triumph Street Triple S, ya sea la 660 A2 o la 765, es mucho más que una versión rebajada. Es una moto coherente, que asume plenamente su posicionamiento accesible sin sacrificar el alma que hace la reputación de la gama. Demuestra con brío que el placer no se mide únicamente por el número de caballos, sino por la armonía de un conjunto y por la justeza de sus sensaciones. Para quien busca una roadster nerviosa, estilizada y utilizable todos los días sin complicarse la vida, sigue, incluso de segunda mano, un valor seguro y una alternativa creíble frente a la competencia japonesa a menudo menos carismática.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ABS
Información práctica
- Véhicule accessible au permis A2 ou bridable à 47.5ch / 35 Kw
- La moto est accessible aux permis : A, A2
Opiniones y comentarios
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