Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 744 cc
- Potencia
- 52.0 ch @ 6200 tr/min (38.0 kW)
- Par motor
- 60.0 Nm @ 4900 tr/min
- Tipo de motor
- V2, four-stroke
- Refrigeración
- Air
- Relación de compresión
- 10.2 : 1
- Diámetro × carrera
- 80.0 x 74.0 mm (3.1 x 2.9 inches)
- Válvulas/cilindro
- 2
- Sistema de combustible
- Injection. Weber-Marelli electronic fuel injection.
- Distribución
- Pushrods
- Lubricación
- Forced circulation with lobe pump - circuit capacity: 1.78 Kg
- Arranque
- Electric
Chasis
- Chasis
- Double cradle tubular frame in ALS steel with detachable rear subframe
- Caja de cambios
- 5-speed
- Transmisión final
- Shaft drive (cardan) (final drive)
- Suspensión delantera
- Telescopic hydraulic fork with 40 mm stanchions
- Suspensión trasera
- Die cast light alloy swing arm with 2 spring preload adjustable shock absorbers
- Recorrido rueda delantera
- 130 mm (5.1 inches)
- Recorrido rueda trasera
- 93 mm (3.7 inches)
Frenos
- Freno delantero
- Single disc. ABS. Brembo caliper with 4 differentiated pistons
- Freno trasero
- Single disc. ABS. Floating disc. Two-piston calipers.
- Neumático delantero
- 100/90-18
- Neumático trasero
- 130/80-17
Dimensiones
- Altura de asiento
- 770.00 mm
- Distancia entre ejes
- 1449.00 mm
- Longitud
- 2185.00 mm
- Anchura
- 800.00 mm
- Altura
- 1113.00 mm
- Depósito
- 21.00 L
- Peso
- 213.00 kg
- Peso en seco
- 189.00 kg
- Precio nuevo
- 8 999 €
Presentación
¿Qué empuja a Mandello del Lario a declinar su V7 en media docena de versiones cada año? La respuesta probablemente reside en la propia clientela: los aficionados a los twins italianos les gusta que les cuenten una historia, incluso cuando la mecánica permanece idéntica bajo el vestido. La Moto Guzzi V7 III Rough, aparecida en el catálogo en 2018 y renovada en 2019 y luego en 2020, juega precisamente esa carta. Tomen una V7 III Stone, espolvoreen algunos atributos estéticos más terrenales, y obtendrán una máquina que se da aires de aventurera sin abandonar jamás el asfalto.

El corazón de la bestia no cambia ni un ápice. El V-twin transversal de 744 cc, refrigerado por aire, entrega sus 52 caballos a 6200 rpm y un par de 60 Nm disponible desde las 4900 vueltas. Nada volcánico sobre el papel, sobre todo frente a una Yamaha XSR700 y sus 75 caballos, o incluso una Kawasaki Z650RS más nerviosa. Pero la Guzzi no se juzga por una ficha técnica. Este bicilíndrico a 90 grados posee un carácter que las cifras no traducen: unas recuperaciones francas a medio régimen, un hilo de par que tira sin rechistar desde las 3000 vueltas, y esa firma mecánica típica, ese ligero movimiento de balanceo al arrancar que recuerda que uno está sobre algo distinto a un twin paralelo japonés. La transmisión por cardán y la caja de cinco velocidades participan en esta filosofía de conducción relajada. No hace falta engrasar una cadena, no hace falta estirar las vueltas. Se rueda, y punto.
Lo que distingue a la Rough de sus hermanas es un revestimiento cosmético asumido. Unas llantas de radios calzadas con neumáticos de tacos tipo trail, unas tapas laterales de aluminio tomadas prestadas de la versión Racer, un asiento con costuras vistas y una forma específica, un guardabarros delantero alargado y uno trasero acortado, el aro del faro teñido de negro. El resultado confiere a la moto un aspecto de scrambler urbano sin pretender ni por un segundo serlo realmente. Las suspensiones siguen siendo básicas: horquilla telescópica de 40 mm en el tren delantero, dos amortiguadores regulables en precarga en el trasero. La frenada Brembo con ABS cumple correctamente su trabajo, sin más. Con 213 kg en orden de marcha y un depósito de 21 litros, la V7 III Rough sigue siendo manejable en ciudad gracias a su asiento bajo de 770 mm y su centro de gravedad contenido.
Para una prueba de la Moto Guzzi V7 III Rough, hay que aceptar sus limitaciones. La velocidad máxima se estanca en 160 km/h, las reaceleraciones en autopista exigen anticipación, y el confort en trayectos largos choca con unas suspensiones algo secas. No es ni una rutera ni una pistera. Es una moto de paseo, pensada para las carreteras secundarias sinuosas, los trayectos casa-oficina, las escapadas dominicales a ritmo humano. El chasis de doble cuna en acero ALS con subchasis desmontable ofrece un comportamiento sano y predecible, ideal para un motorista que busca placer sencillo antes que rendimiento bruto. Los permisos A2 quedarán fuera por poco: con 52 caballos, se sitúa justo por encima del límite de los 35 kW sin limitación.
Queda la cuestión del precio. A 8999 euros de nuevo, la Moto Guzzi V7 III Rough se pagaba más cara que una XSR700 por menos potencia y menos equipamiento tecnológico. En el mercado de segunda mano, los precios se han comprimido y hacen la propuesta más coherente. Es ahí donde esta Guzzi encuentra su público: el que prefiere el carácter a la ficha técnica, la artesanía italiana a la eficacia nipona, y que acepta pagar un suplemento por esa pequeña vibración transalpina que las competidoras no saben reproducir.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ABS
Información práctica
- Véhicule accessible au permis A2 ou bridable à 47.5ch / 35 Kw
- La moto est accessible aux permis : A, A2
Opiniones y comentarios
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