Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1130 cc
- Potencia
- 85.0 ch @ 6750 tr/min (61.2 kW)
- Par motor
- 98.0 Nm @ 5250 tr/min
- Tipo de motor
- Two cylinder boxer, four-stroke
- Refrigeración
- Oil & air
- Relación de compresión
- 10.3:1
- Diámetro × carrera
- 101.0 x 70.5 mm (4.0 x 2.8 inches)
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 1 ACT
- Sistema de combustible
- Injection. Electronic intake pipe injection/digital engine management: Bosch Motronic MA 2.4 with overrun fuel cut-off, twin spark ignition
- Arranque
- Electric
Chasis
- Chasis
- three-section composite frame consisting of front and rear section, load bearing engine.
- Caja de cambios
- 6-speed
- Transmisión final
- Shaft drive (cardan) (final drive)
- Embrague
- Single-disc dry clutch, hydraulically operated
- Suspensión delantera
- BMW Motorrad Telelever
- Suspensión trasera
- Die-cast aluminium single-sided swinging arm with BMW Motorrad Paralever
- Recorrido rueda delantera
- 35 mm (1.4 inches)
- Recorrido rueda trasera
- 135 mm (5.3 inches)
Frenos
- Freno delantero
- Double disc
- Freno trasero
- Double disc
- Neumático delantero
- 120/70-ZR17
- Presión delantera
- 2.20 bar
- Neumático trasero
- 180/55-ZR17
- Presión trasera
- 2.50 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 835.00 mm
- Distancia entre ejes
- 1486.00 mm
- Longitud
- 2170.00 mm
- Anchura
- 920.00 mm
- Altura
- 1097.00 mm
- Depósito
- 20.50 L
- Peso
- 239.00 kg
- Peso en seco
- 219.00 kg
- Precio nuevo
- 12 100 €
Presentación
¿Se puede realmente plantar cara a una Triumph Speed Triple o a una Kawasaki Z 1000 con un flat-twin bávaro vestido de gamberro? Esa es la apuesta que lanzó BMW al declinar su sensata R 1150 R en versión Rockster, una máquina pensada para seducir a quienes el catálogo muniqués dejaba hasta entonces indiferentes. La receta se resume en unos cuantos ingredientes bien escogidos: una doble óptica redonda con mirada de batracio, colores chillones que coquetean con el universo del street art, y negro mate por toda la parte ciclo. El resultado divide, inevitablemente. Pero la BMW R 1150 R Rockster tiene el mérito de existir y de proponer algo distinto a un roadster alemán impecablemente pulido.

Bajo esta vestimenta provocadora, la ficha técnica de la Rockster sigue siendo la de un bóxer probado. El bicilíndrico plano de 1130 cm3 desarrolla 85 CV a 6750 rpm y, sobre todo, 98 Nm de par motor desde las 5250 vueltas. No es suficiente para rivalizar con los cuatro cilindros japoneses sobre el papel, pero en la vida real, esta caballería basta para animar los 239 kg en orden de marcha con una suavidad que las competidoras de alto régimen desconocen. La transmisión por cardan y la caja de seis velocidades contribuyen a ese confort mecánico: se rueda, se enrolla, sin pelearse nunca con la máquina. El consumo contenido en 4,6 l/100 km y el depósito de 20,5 litros permiten etapas de más de 400 kilómetros, un argumento que ni la Ducati Monster ni la Z 1000 de la época podían esgrimir.
El verdadero golpe de genio de esta versión 2005 es el chasis. BMW injertó el tren delantero de la R 1100 S, su deportiva de referencia, guiado por un manillar ancho de estilo supermotard. El Telelever en el tren delantero y el Paralever en el trasero, montados sobre un bastidor compuesto de tres piezas con motor estructural, ofrecen un equilibrio poco común entre estabilidad y agilidad. La Rockster traza las curvas en plano con una facilidad desconcertante para una alemana de este calibre. El asiento encaramado a 835 mm impone cierta longitud de pierna, pero una vez encajado detrás de ese ancho manillar, la posición naturalmente erguida invita tanto al paseo urbano como a enlazar curvas cerradas. Los frenos de doble disco delantero y trasero aseguran una mordida correcta sin ser la referencia del segmento.
Sin embargo, se tocan los límites del concepto cuando el ritmo se acelera. Los 85 caballos se quedan sin aliento pasadas las 6000 vueltas y la velocidad máxima de 197 km/h confirma que el bóxer prefiere el par a la potencia bruta. Frente a una Speed Triple que ya golpeaba con 130 CV en aquella época, la brecha se agranda en los tramos rápidos. Es el precio a pagar por la fiabilidad legendaria del flat-twin y unos costes de mantenimiento razonables. Propuesta a 12 100 euros en 2005, la Rockster se negocia hoy en el mercado de segunda mano a precios muy accesibles, lo que la convierte en una puerta de entrada seductora al universo BMW para un motero que busca carácter sin arruinarse.
La BMW R 1150 R Rockster no pretende jugar en la liga de las naked deportivas puras y duras. Se dirige más bien al motero que quiere un roadster fiable, original y placentero en el día a día, capaz de aguantar el ritmo en una salida de varios cientos de kilómetros sin fatigar a su piloto. Su estética divisiva envejece finalmente bastante bien, y su mecánica se niega obstinadamente a averiarse. Para quien acepte trocar algunos caballos por una personalidad cautivadora y un coste de uso moderado, la Rockster sigue siendo una elección acertada en el mercado de ocasión, veinte años después de su lanzamiento.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ABS en option
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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