Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1130 cc
- Potencia
- 137.0 ch @ 9500 tr/min (100.8 kW)
- Par motor
- 109.8 Nm @ 7750 tr/min
- Refrigeración
- liquide
- Relación de compresión
- 11.2 : 1
- Diámetro × carrera
- 88 x 62 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection Ø 53 mm
Chasis
- Chasis
- treillis en tube d'acier relié à des éléments de fonderie
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique inversée Ø 50 mm, déb : 120 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur, déb : 120 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 320 mm, fixation radiale, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 240 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Presión delantera
- 2.50 bar
- Neumático trasero
- 190/55-17
- Presión trasera
- 2.50 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 820.00 mm
- Depósito
- 16.00 L
- Peso
- 215.00 kg
- Peso en seco
- 196.00 kg
- Precio nuevo
- 15 000 €
Presentación
Un siglo. Cien años construyendo máquinas, encajando crisis, rozando la desaparición y renaciendo. Pesaro, 2011: Benelli sopla sus cien velas, y la marca italiana elige su roadster TnT para encarnar el acontecimiento. La elección es lógica. Desde su regreso bajo pabellón chino a principios de los años 2000, ha sido precisamente el TnT el que devolvió credibilidad a la firma, con ese tres cilindros en línea rabioso y ese chasis tubular de celosía que no pasa desapercibido.

La versión Century Racer se presenta como la edición del centenario. Seamos honestos desde el principio: no revoluciona la fórmula. Hablamos de una librea exclusiva, una placa "100 Anniversary" y un logo vintage resucitado para la ocasión. Es el mínimo indispensable para una edición conmemorativa, y quienes esperaban una transformación radical corren el riesgo de llevarse una decepción. Afortunadamente, Benelli aprovechó el aniversario para refinar toda la gama TnT 1130, y la Century Racer se beneficia de ello de forma natural. Las pinzas Brembo de montaje radial sobre los dos discos de 320 mm en el frontal constituyen la auténtica buena noticia: el frenado ganó en mordiente y precisión allí donde la generación anterior pecaba de cierta falta de carácter. El sillín en alcántara añade un toque de acabado premium, y la cartografía de inyección revisada corrige algunos tirones que irritaban en las versiones anteriores.
El motor, por su parte, no esperó al aniversario para convencer. Este tres cilindros de 1 130 cc, con sus 137 caballos a 9 500 rpm y sus 109,8 Nm disponibles a 7 750 rpm, entrega una potencia sana y bien escalonada. No estamos en el exceso histérico de una Triumph Speed Triple de la época, pero la comparación no necesariamente juega en contra de la italiana. El carácter es diferente, más grave, casi latino en sus transiciones de régimen. Con 215 kg en orden de marcha y un sillín a 820 mm, la moto sigue siendo accesible para un piloto de talla media, aunque no se la pueda calificar de ligera frente a rivales como la Ducati Monster 1100, que rondaba los 190 kg en seco. La horquilla invertida de 50 mm con 120 mm de recorrido y el monoamortiguador trasero revisado ofrecen una base sólida, suficientemente firme para aprovechar los 240 km/h anunciados sin sentirse al límite en carretera.
A 15 000 euros en el lanzamiento, el posicionamiento es ambicioso para una edición especial cuya especificidad se resume, en definitiva, en adhesivos y una pintura. Ese es el verdadero punto débil del expediente. Las evoluciones técnicas benefician a todos los TnT 1130 del mismo año, lo que diluye considerablemente el interés coleccionable de la Century Racer. El aficionado que busca una moto con historia comprará quizás la versión estándar más barata y se ahorrará el recargo del aniversario. ¿Para quién es esta máquina, entonces? Más bien para un rider urbano y GT a la vez, sensible al estilo café-racer que el TnT encarna mejor que muchos, y suficientemente ligado a la saga Benelli como para querer una pieza de esa resurrección. El depósito de 16 litros permite algunas escapadas sin angustia, la caja de 6 velocidades trabaja con limpieza, y la transmisión por cadena sigue siendo fácil de mantener.
Benelli merecía algo más que una placa para su centenario. La Century Racer sigue siendo, a pesar de todo, un roadster italiano con carácter de sobra, un sonido de triple que gruñe justo y una línea que nadie copia. Con eso ya es bastante.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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