Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
- Potencia
- 182.0 ch @ 12500 tr/min (133.9 kW) → 175.0 ch @ 12500 tr/min (128.7 kW)
- Par motor
- 114.7 Nm @ 10000 tr/min → 98.1 Nm @ 10500 tr/min
- Relación de compresión
- 12.7 : 1 → 12,4:1
- Diámetro × carrera
- 78 x 52.2 mm → 77 x 53,6 mm
- Válvulas/cilindro
- 4 → 5
- Sistema de combustible
- Injection Ø 45 mm → Injection
- Chasis
- Deltabox en aluminium → deltabox V double poutre en alu
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur, déb : 120 mm → Mono-amortisseur, déb : 130 mm
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 310 mm, fixation radiale, étrier 6 pistons → Freinage 2 disques Ø 320 mm, fixation radiale, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 220 mm, étrier simple piston → Freinage 1 disque Ø 220 mm, étrier 2 pistons
- Neumático trasero
- 190/55-17 → 190/50-17
- Peso
- 206.00 kg → 208.00 kg
- Peso en seco
- — → 173.00 kg
- Precio nuevo
- 14 999 € → 13 699 €
Motor
- Cilindrada
- 998 cc
- Potencia
- 175.0 ch @ 12500 tr/min (128.7 kW)
- Par motor
- 98.1 Nm @ 10500 tr/min
- Tipo de motor
- 4 cylindres en ligne, 4 temps
- Refrigeración
- liquide
- Relación de compresión
- 12,4:1
- Diámetro × carrera
- 77 x 53,6 mm
- Válvulas/cilindro
- 5
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
Chasis
- Chasis
- deltabox V double poutre en alu
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique inversée Ø 43 mm, déb : 120 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur, déb : 130 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 320 mm, fixation radiale, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 220 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Neumático trasero
- 190/50-17
Dimensiones
- Altura de asiento
- 835.00 mm
- Depósito
- 18.00 L
- Peso
- 208.00 kg
- Peso en seco
- 173.00 kg
- Precio nuevo
- 13 699 €
Presentación
¿Recuerda esa sensación, al ver una moto perfecta por primera vez? En 2006, Yamaha debió sentirla al contemplar su propia R1. ¿Por qué alterar una silueta convertida en icono, un diseño tan logrado que casi provocaba vértigo? La marca tomó entonces una decisión sabia y poco común: no estropear una obra de arte. Las modificaciones estéticas se limitan a detalles, como unas tijas de horquilla doradas más marcadas o unos conductos de aire pintados. El verdadero trabajo, el trabajo de orfebre, se desarrolló bajo la carrocería.

Porque era necesario evolucionar la máquina. El bloque de 998 cm³, ya feroz, gana tres caballos para alcanzar 175 CV a 12500 rpm. No se juega con la potencia de la Yamaha YZF-R1 1000. Este incremento proviene de un refinamiento meticuloso: guías de válvulas acortadas para un flujo de admisión más generoso, conductos de aire pulidos, embrague revisado. Es la búsqueda de la respiración perfecta. El par, él, se mantiene en 98 Nm, un valor que no explica por sí solo la brutalidad de la aceleración. Es el conjunto lo que cuenta, esa capacidad para proyectar sus 208 kg a todos los efectos hacia un horizonte que se desvanece a 285 km/h.
El verdadero logro reside sin embargo en el chasis. El cuadro Deltabox de aluminio sufre una cura de adelgazamiento estratégico, ganando en manejabilidad sin ceder ni una pizca de rigidez. El basculante se alarga 20 mm, los puntos de anclaje del motor se modifican, y la distribución de las masas se desliza de un porcentaje crucial hacia adelante. Estos números parecen áridos, pero en la carretera se traducen en una precisión quirúrgica. La horquilla invertida de 43 mm y el monoamortiguador tragan los defectos con una calma olímpica, mientras que los frenos radiales de doble disco de 320 mm en la parte delantera inspiran una confianza absoluta. Esta R1 ya no se pilota, se piensa.

Entonces, ¿para quién es esta máquina? Ciertamente no para un principiante. Es el arma definitiva del pistard experimentado, aquel que busca rozar la perfección mecánica. En aquel momento, su precio de 13699 euros la situaba en la cima de la categoría, una inversión justificada para una tecnología de vanguardia. Hoy, el precio de una Yamaha YZF-R1 1000 de 2006 en Francia varía según su estado, pero sigue siendo un objeto de colección, un pedazo de historia. Yamaha había ido incluso más allá del lujo con series especiales, como la R1 SP dotada de suspensiones Öhlins, o la decoración amarilla racing para los 50 años de la marca. Estas versiones siguen alimentando las discusiones entre los puristas, al igual que las opiniones sobre la Yamaha YZF-R1 1000 de 2009 siguen siendo elogiosas por su carácter racista.

Frente a una Fireblade más nerviosa o una GSX-R quizás más accesible, la R1 2006 asume su estatus de máquina exigente y total. No embellece, impone su ritmo. Es la prueba de que en un momento dado, la evolución no pasa por una revolución estética, sino por la búsqueda obsesiva del detalle técnico que marca toda la diferencia. Una lección que algunos constructores harían bien en meditar.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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