Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 744 cc
- Potencia
- 48.0 ch @ 6200 tr/min (35.3 kW)
- Par motor
- 60.8 Nm @ 2800 tr/min
- Tipo de motor
- Bicylindre en V transversal à 90°, 4 temps
- Refrigeración
- par air
- Relación de compresión
- 10.2 : 1
- Diámetro × carrera
- 80 x 74 mm
- Válvulas/cilindro
- 2
- Sistema de combustible
- Injection Ø 38 mm
Chasis
- Chasis
- Double berceau tubulaire en acier
- Caja de cambios
- boîte à 5 rapports
- Transmisión final
- Cardan
- Suspensión delantera
- Fourche téléscopique Ø 40 mm, déb : 130 mm
- Suspensión trasera
- 2 amortisseurs latéraux, déb : 118 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 1 disque Ø 320 mm, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 260 mm
- Neumático delantero
- 100/90-18
- Neumático trasero
- 130/80-17
Dimensiones
- Altura de asiento
- 805.00 mm
- Depósito
- 22.00 L
- Peso
- 198.00 kg
- Peso en seco
- 182.00 kg
- Precio nuevo
- 7 999 €
Presentación
¿Quién se acuerda aún de la Breva 750, esa pequeña italiana discreta que rodaba sin hacer ruido en el catálogo de Moto Guzzi? Su bicilíndrico en V transversal a 90° no ha desaparecido. Sigue latiendo entre los largueros de un chasis de doble cuna, pero bajo un atuendo mucho más seductor. La Moto Guzzi V7 750 Stone retoma la antorcha de un linaje nacido en los años 60, cuando Mandello del Lario producía máquinas que olían a aceite caliente y a dolce vita. En 2014, la V7 Classic cambia de nombre, pierde sus cromados, se calza retrovisores negros y fuelles de horquilla. El mensaje es claro: se apuesta por el despojamiento asumido. Y en una época en que Triumph llenaba los concesionarios con su Bonneville 865 y Kawasaki resucitaba la W 800, Guzzi tenía todo el interés en recordarle al mundo que ella también posee un patrimonio sólido.

Bajo las culatas de aletas rediseñadas, el pequeño 744 cc recibió una cura seria. Moto Guzzi anuncia un 70 % de piezas nuevas, lo cual no es poco para un bloque con fama de conservador. Nuevas cámaras de combustión, pistones y segmentos revisados, admisión rediseñada con un único cuerpo de inyección de 38 mm que alimenta ambos cilindros mediante un colector en Y, sonda lambda dedicada en cada salida de escape. La relación de compresión sube a 10.2:1. ¿El resultado? 48 caballos a 6 200 rpm y 60,8 Nm de par disponibles desde las 2 800 revoluciones. No son cifras que hagan temblar a una Triumph Street Twin, pero este twin Guzzi no busca pelea en un bulevar de potencia. Prefiere repartir su par bajo, con un rugido sordo, con ese empuje lateral característico al pasar cada marcha de la caja de cinco velocidades. La transmisión por cardan, fiel a la tradición de la casa, elimina toda servidumbre de engrase de cadena. Un argumento que los rodadores del día a día aprecian.
En cuanto al chasis, la Moto Guzzi V7 750 Stone se mantiene en una sobriedad total. Horquilla telescópica de 40 mm con 130 mm de recorrido, dos amortiguadores traseros que ofrecen 118 mm, un disco delantero de 320 mm mordido por una pinza de cuatro pistones, un disco trasero de 260 mm. Nada espectacular, pero tampoco nada deficiente. Con 198 kg en orden de marcha y un generoso depósito de 22 litros, la V7 Stone se presenta como una compañera de paseo que no exige paradas cada 150 kilómetros. El asiento a 805 mm acoge sin problema a las estaturas medias, y el peso contenido tranquiliza a los permisos A2 recién obtenidos. Porque sí, con sus 35 kW, esta italiana entra de lleno en los límites de la normativa.
La verdadera prueba de la Moto Guzzi V7 750 Stone es preguntarse qué transmite una vez en el asiento. La respuesta cabe en una palabra: carácter. El V-twin transversal vibra justo lo necesario para recordar que se trata de un motor de explosiones, no de un electrodoméstico. La velocidad máxima se queda en 170 km/h, lo que basta de sobra en carretera nacional y hace posible la autopista sin que sea su terreno de juego favorito. Estamos ante una moto tallada para las comarcales sombreadas, los puertos a velocidad humana, los trayectos casa-oficina cuando el sol se digna a asomar. A 7 999 euros, se posiciona ligeramente por encima de una Bonneville de base, pero ofrece a cambio una personalidad que pocas rivales a ese precio pueden reivindicar.
Queda un defecto que sería deshonesto callar: la parte ciclo es básica y las suspensiones carecen de ajustes para quien quiera elevar el ritmo. Pero la V7 Stone no se dirige a los pilotos con prisa. Habla a los amantes de la mecánica sincera, a quienes prefieren el tacto de un cardan al traqueteo de una cadena, y que encuentran más placer en un hilo de par a bajo régimen que en una estampida de caballos a 10 000 vueltas. Una moto con carácter, sin aspavientos, fiel al espíritu Guzzi.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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