Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1000 cc
- Potencia
- 192.0 ch @ 13000 tr/min (141.2 kW)
- Par motor
- 112.8 Nm @ 11000 tr/min
- Tipo de motor
- 4 cylindres en ligne, 4 temps
- Refrigeración
- liquide
- Relación de compresión
- 13 : 1
- Diámetro × carrera
- 76 x 55,1 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Sistema de combustible
- Injection Ø 48 mm
Chasis
- Chasis
- Double poutre périmétrique en aluminium
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique inversée Öhlins NIX30 Ø 43 mm, déb : 120 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur Öhlins TTX36, déb : 60 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 320 mm, fixation radiale, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 220 mm, étrier simple piston
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Presión delantera
- 2.50 bar
- Neumático trasero
- 190/50-17
- Presión trasera
- 2.90 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 820.00 mm
- Depósito
- 16.00 L
- Peso
- 195.00 kg
- Precio nuevo
- 22 499 €
Presentación
¿Qué justifica firmar un cheque de 22 499 euros por una deportiva japonesa cuando, a ese precio, Ducati le entrega las llaves de una Panigale V4? La respuesta cabe en dos letras: SP. Este sufijo, en Honda, transforma la CBR 1000 RR Fireblade en una máquina de otro calibre. Añada 2019, esta versión no revoluciona la ficha técnica. El cuatro cilindros en línea de 999 cm3 sigue escupiendo sus 192 caballos a 13 000 rpm, con un par de 112,8 Nm clavado a 11 000 vueltas. La verdadera novedad se juega en la sombra, del lado del software. Honda ha revisado metódicamente cada parámetro del arsenal electrónico para afinar el comportamiento de su Fireblade.

El control de tracción HSTC gana en finura y suavidad de intervención, teniendo en cuenta ahora el perfil del neumático trasero. El anti-wheelie, disociado del HSTC, se ajusta por separado en tres niveles, con una recalibración del reposado de la rueda delantera para evitar tirones. El acelerador ride-by-wire ha ganado en reactividad, reduciéndose un 45 % la caída de régimen al soltar el gas. El ABS, por su parte, se vuelve más discreto para permitir frenadas más incisivas. Retoques quirúrgicos, no una revolución. Pero en circuito, la diferencia entre una moto que inspira confianza y una moto que irrita se juega precisamente en este tipo de detalles.
La base mecánica sigue siendo la de la renovación mayor de 2017: un bloque aligerado, un chasis de doble viga perimetral en aluminio revisado, un peso contenido en 195 kg con todos los depósitos llenos y una silueta tallada a bisturí. El cuadro de instrumentos TFT condensa una cantidad de información digna de un cockpit de competición: cartografías de motor, modos de conducción, gestión del freno motor, central inercial IMU Bosch de cinco ejes. La SP lleva el listón más allá que la RR estándar con un equipamiento de primer nivel. Öhlins suministra la horquilla invertida NIX30 de 43 mm y el monoamortiguador TTX36, todo ello gestionado por el sistema semiactivo S-EC. En la práctica, la suspensión se adapta en tiempo real según se frene, se acelere o se vaya tumbado, extrayendo sus datos de la IMU. Tres modos activos (Circuito, Sport, Confort) y tres modos manuales ofrecen una gama de ajustes que cubre tanto el paseo dominical como la tanda entre pianos.
En cuanto al frenado, Brembo entra en escena con pinzas radiales de cuatro pistones que muerden discos de 320 mm. Algo serio, aunque Honda no haya llegado hasta las M50, reservando quizá ese escalón adicional para una futura generación. El shifter Up & Down, de serie en la SP mientras que sigue siendo opcional en la RR, permite cambios de marcha sin tocar el embrague, ajustable en tres niveles. El depósito de titanio ahorra 1,3 kg, las llantas de aluminio en color oro aligeran aún más el conjunto en 100 gramos. Gramos arañados uno a uno, a la japonesa.
Frente a la Yamaha YZF-R1M y la Kawasaki ZX-10RR, la Fireblade SP 2019 juega la carta de la polivalencia de gama alta en lugar de la del puro instrumento de pista. Apunta a un piloto exigente, aficionado a las jornadas de circuito, que quiere una electrónica cuidada y suspensiones semiactivas sin tener que pasar por el taller de preparación. Los reposapiés del pasajero han sido suprimidos, señal de que la vocación está clara. Para quienes quieran ir aún más lejos en la competición pura, Honda propone la SP2, más radical y más exclusiva. La SP, por su parte, ocupa ese nicho preciso entre la deportiva de serie y el arma de carreras. Un posicionamiento sutil, a imagen de esta actualización 2019: sin fuegos artificiales, pero un trabajo de fondo que recompensa a quienes saben leer entre líneas de una ficha técnica.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ABS de série
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
Opiniones y comentarios
Aún no hay opiniones. ¡Sé el primero en compartir la tuya!