Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 397 cc
- Potencia
- 28.0 ch @ 7000 tr/min (20.6 kW)
- Par motor
- 30.0 Nm @ 5500 tr/min
- Tipo de motor
- Monocylindre, 4 temps
- Refrigeración
- par air
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 1 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
Chasis
- Chasis
- Cadre tubulaire en acier
- Caja de cambios
- boîte à 5 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique Ø 41 mm
- Suspensión trasera
- 2 amortisseurs latéraux
Frenos
- Freno delantero
- Freinage
- Freno trasero
- Freinage 1 disque
- Presión delantera
- 1.80 bar
- Neumático trasero
- 130/80-18
- Presión trasera
- 2.00 bar
Dimensiones
- Depósito
- 13.00 L
- Precio nuevo
- 4 990 €
Presentación
Imagina un domingo por la mañana, la chaqueta de cuero curtida sobre los hombros, las manos apoyadas en un manillar bajo, y ese sonido sordo de un monocilíndrico que despierta sin apresurarse. Es exactamente la imagen que la TT40 de Mash busca vender, y francamente, no se equivoca al hacerlo. A 4 990 euros, la marca francesa de origen sino-británico ofrece algo que pocos se atreven a proponer en esta gama de precios: una café racer que asume plenamente su identidad retro sin disculparse por ser lo que es.

El chasis tubular de acero aloja un bloque monocilíndrico de 4 válvulas y 397 cm3 calibrado para la norma Euro4 mediante inyección Delphi. Sobre el papel, 28 caballos a 7 000 rpm y 30 Nm de par a 5 500 rpm no hacen temblar las rodillas. La caja de 5 velocidades transmite el esfuerzo a la rueda trasera por cadena, y la velocidad máxima ronda los 140 km/h. Este motor evoca claramente el ADN de los viejos bloques japoneses de los años 70 y 80, esos que ronroneaban sin morder jamás. No es una crítica: es una intención de diseño. Estamos lejos de los 43 caballos de la KTM RC 390 o los 42 de la Yamaha YZF-R3, pero esas máquinas juegan un juego diferente. Ellas quieren rendir; la TT40 quiere seducir.
Y en ese terreno, la Mash anota puntos serios. La tija de horquilla telescópica de 41 mm, el largo asiento monoplace y el escape en megáfono componen una silueta coherente y convincente, que recuerda a las café racers de competición que salían de los garajes ingleses en los años sesenta. La posición de conducción sigue siendo accesible, ligeramente inclinada sin agresividad, lo que la convierte en una máquina abierta a los titulares del carnet A2 que buscan estilo antes que cronómetros. El ABS desconectable supone un valor añadido real a este precio, al igual que el disco delantero de 320 mm pinzado por una pinza de 4 pistones. El depósito de 13 litros garantiza una autonomía correcta para los paseos dominicales que constituyen el terreno natural de esta máquina.
El verdadero tema es la fiabilidad. Mash arrastra desde sus inicios una reputación ambivalente en este punto: acabados irregulares, comportamiento del motor a veces impredecible según los lotes de producción. La marca ha realizado esfuerzos visibles en estas últimas generaciones, pero el comprador potencial tiene interés en leer las experiencias de la comunidad antes de firmar. Frente a una Kawasaki Z400 o una Honda CB300R construidas con el rigor industrial que se conoce en las grandes cilindradas niponas, la TT40 no puede pretender el mismo nivel de tranquilidad mecánica. Apuesta por otra cosa: un posicionamiento visual y cultural que sus rivales japonesas sencillamente no pueden reivindicar. Ninguna Ninja le dará ese aire de salir de un circuito de la época en que los pilotos corrían con combinaciones de cuero cosido a mano.
Para el piloto urbano o el novice en busca de carácter, la TT40 representa una entrada honesta en el universo café racer a un precio que la competencia europea se cuida bien de no mostrar. La apuesta de Mash es coherente, la ejecución estilística lograda. Solo queda confirmar que la mecánica acompaña a largo plazo.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ABS désactivable
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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