Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 249 cc
- Tipo de motor
- Single cylinder, four-stroke
- Refrigeración
- Liquid
- Relación de compresión
- 13.2:1
- Diámetro × carrera
- 76.0 x 54.8 mm (3.0 x 2.2 inches)
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection Ø 42 mm
- Lubricación
- Forced oil lubrication with 2 Eaton pumps
- Encendido
- Contactless, controlled, fully electronic ignition system with digital ignition timing adjustment, type Kokusan
- Arranque
- Electric
Chasis
- Chasis
- Central tube frame made of chrome molybdenum steel tubing
- Caja de cambios
- 6-speed
- Transmisión final
- Chain (final drive)
- Embrague
- Wet multi-disc clutch / hydraulically operated
- Suspensión delantera
- WP Suspension Up Side Down 4860 MXMA CC
- Suspensión trasera
- WP Suspension 5018 BAVP DCC
- Recorrido rueda delantera
- 300 mm (11.8 inches)
- Recorrido rueda trasera
- 330 mm (13.0 inches)
Frenos
- Freno delantero
- Single disc
- Freno trasero
- Single disc
- Neumático delantero
- 80/100-21
- Neumático trasero
- 100/90-19
Dimensiones
- Altura de asiento
- 992.00 mm
- Distancia entre ejes
- 1495.00 mm
- Despeje del suelo
- 375.00 mm
- Depósito
- 7.50 L
- Peso en seco
- 103.40 kg
- Precio nuevo
- 8 090 €
Presentación
Tres títulos consecutivos en MX2, incluido el conquistado con Marvin Musquin en silla. Cuando una moto gana tanto, cabría esperar que la firma austriaca aflojara el ritmo en el desarrollo. Ocurrió exactamente lo contrario con esta KTM 250 SX-F del año 2012, que llega a la línea de salida con un chasis retrabajado y, novedad de peso, un arranque eléctrico de serie. Entre los rivales japoneses, Yamaha YZ250F, Honda CRF250R, Kawasaki KX250F a la cabeza, se observa este detalle técnico con atención, pues cambia las reglas del juego en condiciones reales.

El motor DOHC de 248,6 cc encarna por sí solo la filosofía KTM. Cuatro válvulas de titanio, balancines de carbono, pistón ultraligero, carrera corta de 54,8 mm para un diámetro de 76 mm. Esta relación favorece los altos regímenes, y la mecánica aguanta hasta 13 400 rpm sin inmutarse. La inyección Keihin gestiona todo esto con un selector de cartografía opcional que permite adaptar el carácter del motor según el terreno o el nivel del piloto. Para una máquina que apunta a 103,4 kg en seco, es un conjunto serio, y los aficionados a la ktm 250 sx-f ocasión que buscan un año fundacional suelen tener los ojos puestos en esta generación 2012, que sentó las bases de todo lo que vino después hasta la ktm 250 sx-f 2018, la ktm 250 sx f 2021 o incluso la ktm 250 sx-f 2023.
El chasis de acero cromo-molibdeno no es solo un argumento de marketing. Con una distancia entre ejes de 1 495 mm y una altura al suelo de 375 mm, la máquina se instala de manera natural en las trayectorias sin dar nunca la sensación de luchar contra su piloto. La horquilla WP invertida de 48 mm, dotada de cartucho cerrado, trabaja junto a un amortiguador trasero regulable mediante biela. Es posible afinar los ajustes según la complexión y el estilo de pilotaje. No es una moto que perdone la imprecisión, pero recompensa la inversión técnica.
El sillín alto a 992 mm sitúa claramente esta ktm 250 sx-f en el patio de las monoplazas de competición pura. No es una máquina para principiantes, a pesar de la cartografía suave disponible como opción. Está dirigida a los pilotos de club confirmados, a los aficionados a los circuitos MX que quieren una moto directamente derivada del mundial. A 8 090 euros en catálogo, se posiciona en la franja alta de la categoría, pero las prestaciones justifican la diferencia frente a las japonesas. Quienes buscan una ktm 250 sx f ocasión procedente de esta generación, o que comparan los precios de una ktm 250 sx f 2019 con los aplicados en la ktm 250 sx f 2022, encontrarán una mecánica robusta a condición de cuidarla, pues las cotas de revisión son estrechas en un motor que gira alto.
El arranque eléctrico merece una mención especial. No porque sea indispensable en circuito, sino porque refleja una madurez técnica que los constructores japoneses aún no habían integrado en sus máquinas de motocross por aquel entonces. KTM ofrece incluso la posibilidad de retirarlo para ganar algunos gramos si el piloto prefiere volver al pedal de arranque. Es el tipo de detalle pragmático que caracteriza el enfoque austriaco desde hace años, y que explica por qué este linaje 250 SX-F ha sabido atravesar las generaciones, desde la ktm 250 sx-f 2010 hasta las versiones Factory Edition, manteniéndose como una referencia constante en su categoría.
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