Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1137 cc
- Potencia
- 164.0 ch @ 9500 tr/min (120.6 kW)
- Par motor
- 121.6 Nm @ 7250 tr/min
- Tipo de motor
- 4 cylindres en ligne, 4 temps
- Refrigeración
- liquide
- Relación de compresión
- 11:1
- Diámetro × carrera
- 79 x 58 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
- Lubricación
- Wet sump
- Encendido
- Computer-controlled digital transistorized
- Arranque
- Electric
Chasis
- Chasis
- double poutre en alu
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Embrague
- Hydraulic wet multi plate
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique inversée Ø 43 mm, déb : 120 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur, déb : 120 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 310 mm, étrier 3 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 256 mm, étrier 3 pistons
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Presión delantera
- 2.90 bar
- Neumático trasero
- 180/55-17
- Presión trasera
- 2.90 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 810.00 mm
- Distancia entre ejes
- 1490.00 mm
- Despeje del suelo
- 130.00 mm
- Depósito
- 24.00 L
- Peso
- 255.00 kg
- Peso en seco
- 223.00 kg
- Precio nuevo
- 13 600 €
Presentación
¿Quién recuerda el impacto provocado por Honda a finales de los años 1990, cuando la firma de Hamamatsu puso sobre la mesa una deportiva capaz de coquetear con los 300 km/h? La CBR 1100 XX Super Blackbird inventó literalmente la categoría de las hiper-ruteras, esas máquinas diseñadas para devorar kilómetros a un ritmo que nadie imaginaba posible en una moto homologada. En 2005, la añada que nos ocupa aquí, el pájaro negro ya tiene algunas plumas grises. Pero bajo su carenado con un coeficiente de resistencia aerodinámica digno de una máquina de Gran Premio, el tetracilíndrico en línea de 1137 cc sigue repartiendo sus 164 caballos a 9500 rpm con una suavidad desconcertante. Esa es precisamente la paradoja de esta Honda: es rápida hasta hacer palidecer a la competencia, pero lo hace sin levantar nunca la voz.

El bloque motor sigue siendo la pieza clave del rompecabezas. Con 121,6 Nm de par disponibles desde las 7250 rpm, la Blackbird tira desde abajo del cuentarrevoluciones con una autoridad tranquila. La inyección, heredada de la evolución de 1999, ha suavizado la curva de potencia hasta el punto de convertir esta moto en casi demasiado civilizada. Sin vibraciones parásitas, sin tirones, sin carácter brusco. Algunos verán en ello una falta de sensaciones, una forma de neutralidad mecánica que priva al piloto de ese diálogo carnal que se mantiene con un twin o un gran bicilíndrico. Otros apreciarán justamente esa discreción de metrónomo cuando se trata de encadenar 600 kilómetros de autopista sin fatiga. El depósito de 24 litros permite además etapas considerables antes de buscar una gasolinera.
En cuanto al chasis, el bastidor de doble viga de aluminio y la distancia entre ejes de 1490 mm confieren a esta máquina de 255 kg en orden de marcha una estabilidad de transatlántico en línea recta. La horquilla invertida de 43 mm y el monoamortiguador trasero, ambos dotados de 120 mm de recorrido, filtran correctamente las imperfecciones sin transformar la moto en una limusina. La frenada Dual-CBS, con sus dos discos de 310 mm delante y el disco simple de 256 mm detrás, acoplados por el sistema combinado Honda, tranquiliza por su progresividad. Sin embargo, se echa de menos la ausencia de ABS en esta añada, un equipamiento que la competencia ya empezaba a democratizar.
Frente a la Suzuki Hayabusa 1300 y a la Kawasaki ZX-12R, la Super Blackbird acusa un déficit de potencia bruta sobre el papel. La Hayabusa ya exhibía más de 175 caballos y la Kawasaki no se quedaba atrás. Sin embargo, la Honda conserva un argumento de peso: su facilidad de manejo. Allí donde sus rivales japonesas exigen un mínimo de firmeza y vigilancia, la CBR 1100 XX se deja llevar con una soltura que recuerda casi a la de una 750. La altura del asiento, contenida en 810 mm, y la posición de conducción, ciertamente algo deportiva con el torso inclinado hacia delante, resultan aceptables para trayectos largos. El pasajero, en cambio, heredará una plaza correcta sin más, con un asiento trasero algo estrecho y unas asas de sujeción simbólicas.

A 13 600 euros en 2005, la Super Blackbird se posicionaba en la franja alta del segmento. Por ese precio, Honda proponía una moto acabada, homogénea, capaz de hacer de GT exprés entre semana y de asomar el morro en circuito el fin de semana sin hacer el ridículo. ¿Su principal defecto? Precisamente esa perfección algo aséptica que le vale tantos admiradores como detractores. La Blackbird es una moto que se respeta más de lo que se desea. Se dirige al motero experimentado, aquel que ha superado la búsqueda de sensaciones fuertes para priorizar la eficacia kilométrica y el confort de conducción. Una elección racional, impulsada por un tetracilíndrico que se niega obstinadamente a envejecer.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : Double CBS
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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