Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1137 cc
- Potencia
- 164.0 ch @ 9500 tr/min (109.5 kW)
- Par motor
- 119.0 Nm @ 7250 tr/min
- Tipo de motor
- In-line four, four-stroke
- Refrigeración
- Liquid
- Relación de compresión
- 11.0:1
- Diámetro × carrera
- 79.0 x 58.0 mm (3.1 x 2.3 inches)
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection. Electronic fuel injection
- Distribución
- Double Overhead Cams/Twin Cam (DOHC)
- Lubricación
- Wet sump
- Encendido
- Computer-controlled digital transistorised with electronic advance, integral immobiliser
- Arranque
- Electric
Chasis
- Chasis
- Aluminium twin spar
- Caja de cambios
- 6-speed
- Transmisión final
- Chain (final drive)
- Embrague
- Hydraulic wet multi plate
- Suspensión delantera
- 43mm HMAS cartridge-type telescopic fork, 109mm axle travel
- Suspensión trasera
- Pro-link with gas-charged HMAS damper, stepless adjustable rebound damping, 109mm axle travel
Frenos
- Freno delantero
- Double disc. 3-piston caliper
- Freno trasero
- Single disc. 3-piston caliper
- Neumático delantero
- 120/70-ZR17
- Presión delantera
- 2.90 bar
- Neumático trasero
- 180/55-ZR17
- Presión trasera
- 2.90 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 810.00 mm
- Distancia entre ejes
- 1490.00 mm
- Despeje del suelo
- 130.00 mm
- Longitud
- 2160.00 mm
- Depósito
- 23.00 L
- Peso
- 255.00 kg
- Peso en seco
- 224.00 kg
- Precio nuevo
- 13 600 €
Presentación
¿Qué máquina podía pretender, a finales de los años 90, superar la mítica barrera de los 300 km/h sin dejar de ser utilizable a diario? Honda respondió con la CBR 1100 XX Super Blackbird, un misil sobre dos ruedas que inventó literalmente la categoría de las hiper-GT deportivas. En 2007, esta versión de añada perpetúa la receta original con algunos refinamientos, e impone respeto por su longevidad en un segmento donde las modas pasan rápido.

Bajo el carenado afilado, el cuatro cilindros en línea de 1137 cc desarrolla 164 caballos a 9500 rpm y, sobre todo, 119 Nm de par motor desde las 7250 vueltas. Unas cifras que ya no hacen soñar frente a las últimas deportivas, pero que reflejan mal la realidad del asfalto. Este motor es un reloj suizo: de una suavidad casi excesivamente pulida, entrega su potencia con una linealidad desconcertante. Ni patadas en la espalda, ni vibraciones parásitas. Algunos le reprocharán precisamente ese carácter demasiado suave, casi aséptico. Es el precio a pagar por devorar 800 kilómetros de autopista sin que los antebrazos supliquen clemencia. El depósito de 23 litros permite además etapas considerables entre dos gasolineras.
El chasis de doble viga de aluminio, asociado a una horquilla HMAS de 43 mm y un amortiguador Pro-link de gas, compone un conjunto de una coherencia poco común. Con sus 255 kg en orden de marcha, la Blackbird no presume de peso pluma, pero se hace olvidar en las curvas gracias a una distancia entre ejes de 1490 mm bien calibrada y un reparto de masas cuidado. Gira como una 750 de la época, lo que sigue siendo una proeza para una máquina de esta cilindrada. La frenada con doble disco delantero con pinzas de tres pistones y el sistema CBS acoplado cumplen con rigor, aunque los estándares hayan evolucionado desde entonces. El asiento situado a 810 mm y la posición ligeramente inclinada hacia delante recuerdan sus ambiciones deportivas. El pasajero, por su parte, tendrá que conformarse con un espacio medio y una ergonomía que privilegia claramente al piloto.
Frente a ella, la Suzuki Hayabusa 1300 y la Kawasaki ZX-12R redistribuyeron las cartas exhibiendo potencias superiores y prestaciones brutas más espectaculares. La Hayabusa, en particular, le arrebató la corona de velocidad y se impuso como la referencia del segmento. Sin embargo, la Honda conserva un argumento de peso: su facilidad de manejo. Allí donde sus rivales exigen oficio y concentración, la CBR 1100 XX sigue siendo accesible, predecible, tranquilizadora. Un piloto experimentado que busque una GT rápida para devorar las carreteras nacionales encontrará en ella una herramienta formidable. Un motorista menos curtido no será traicionado por un exceso de carácter.

A 13 600 euros en 2007, la Super Blackbird se dirigía a los viajeros de largo recorrido que se negaban a sacrificar el temperamento deportivo en el altar del confort. Su protección aerodinámica sigue siendo mejorable a muy alta velocidad pese a un Cx digno de una máquina de Gran Premio, y su motor carece de ese punto de locura que hace vibrar a los apasionados. Pero es precisamente esa contención, ese dominio total lo que la convierte en una GT consumada. Honda no construyó la moto más emocionante de su generación. El fabricante edificó la más homogénea, la que no cansa después de diez años de buenos y leales servicios. Y eso, ni la Hayabusa ni la Kawasaki pueden decir lo mismo.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : Double CBS
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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