Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1584 cc
- Potencia
- 71.0 ch @ 5300 tr/min (52.2 kW)
- Par motor
- 117.7 Nm @ 3300 tr/min
- Tipo de motor
- Bicylindre en V à 45°, 4 temps
- Refrigeración
- par air
- Relación de compresión
- 9.2:1
- Diámetro × carrera
- 95.3 x 111.1 mm
- Válvulas/cilindro
- 2
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
- Arranque
- électrique
Chasis
- Chasis
- Double berceau en acier
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Courroie
- Suspensión delantera
- Fourche à parallélogramme
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 1 disque , étrier simple piston
- Freno trasero
- Freinage 1 disque , étrier 2 pistons
- Presión delantera
- 2.48 bar
- Neumático trasero
- 200/55-17
- Presión trasera
- 2.62 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 767.00 mm
- Tipo de asiento
- Selle biplaces
- Depósito
- 18.90 L
- Peso
- 333.00 kg
- Peso en seco
- 318.00 kg
Presentación
Imagina un forajido surgido de un garaje clandestino, donde se trastea más con llaves inglesas que con ordenadores. La Harley-Davidson Cross Bones de 2008, es exactamente eso: una declaración de guerra contra el custom aséptico. Con su twin-cam de 1584 cc que entrega un par de 117,7 Nm desde los bajos regímenes, no busca la finura, sino el impacto visceral. A sus mandos, no se pilota, se cabalga una fuerza bruta.

El estilo es un uppercut. La horquilla de paralelogramo, esta antigüedad mecánica, está ahí para recordar que la estética prima sobre la eficiencia. Está coronada por un manillar ape-hanger que te fuerza a una postura de conquistador, brazos levantados, listo para domar el horizonte. El asiento de una sola plaza con muelles y el neumático trasero de 200 mm plantan el escenario: se está sobre una máquina de forajido, no sobre un accesorio de salón. Los 333 kg anunciados se hacen sentir, sobre todo cuando se aborda la cuestión del frenado. Un único disco en la parte delantera para retener esta masa, es una apuesta audaz, por no decir límite. Habrá que anticipar, y aceptar que esta moto no esté hecha para las paradas de emergencia.
Comparada con los customs japoneses de la época, más pulidos y tecnológicos, la Cross Bones asume su arcaísmo como una virtud. No apunta al principiante, sino al curtido viajero que busca una personalidad auténtica, aunque rugosa. La posición, aunque relajada, puede volverse agotadora en ciudad con este manillar; es una moto hecha para las líneas rectas y las curvas anchas, donde su motor de carácter puede expresar todo su donaire.
Al final, la Cross Bones no es una moto, es un manifiesto. Celebra el metal desnudo, el ruido seco de las culatas cromadas y el espíritu de rebelión originario. Se compra por lo que representa, no por sus prestaciones puras. A la hora del todo electrónico, sigue siendo un conmovedor recordatorio de que el alma de una máquina a veces se esconde en sus imperfecciones asumidas.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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