Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1499 cc
- Potencia
- 67.0 ch @ 5200 tr/min (48.9 kW)
- Par motor
- 110.0 Nm @ 3100 tr/min
- Tipo de motor
- V2, four-stroke
- Refrigeración
- Air
- Relación de compresión
- 8.9 : 1
- Diámetro × carrera
- 95.3 x 101.6 mm
- Válvulas/cilindro
- 2
- Sistema de combustible
- Injection
- Arranque
- Electric
Chasis
- Chasis
- Double berceau tubulaire en acier
- Caja de cambios
- 5-speed
- Transmisión final
- Belt (final drive)
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique Ø 41 mm, déb : 117 mm
- Suspensión trasera
- 2 amortisseurs latéraux, déb : 77 mm
Frenos
- Freno delantero
- Dual disc
- Freno trasero
- Single disc
- Neumático delantero
- 130/90-16
- Presión delantera
- 2.48 bar
- Neumático trasero
- 130/90-16
- Presión trasera
- 2.76 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 692.00 mm
- Distancia entre ejes
- 1612.00 mm
- Depósito
- 18.90 L
- Peso
- 378.00 kg
- Peso en seco
- 385.00 kg
- Precio nuevo
- 24 750 €
Presentación
¿Qué queda de una moto cuando se han quitado los números? Para la Harley-Davidson Ultra Classic Electra Glide del año 2000, la respuesta es simple: un mito sobre dos ruedas. Con sus 378 kilos con los bolsillos llenos, su potencia de 67 caballos extraídos de un V-Twin de 1499 cm3 y su línea de transatlántico, no busca impresionar a la hoja de ruta. La ignora superbamente. Estamos a años luz de los desvíos electrónicos y los cadences infernales. Aquí, el cuentarrevoluciones es casi un accesorio; lo importante es ese par de 110 Nm que llega desde 3100 rpm, empujando a este gigante de acero con una nonchalancia soberana.

Montar en ella es aceptar un pacto. A cambio de una conducción plácida – la velocidad máxima apenas roza los 155 km/h –, se obtiene un sillón de ruedas para las grandes extensiones. La suspensión, las alforjas integradas, el amplio parabrisas: todo está calibrado para tragar el asfalto sin una gota de sudor. Sí, una Goldwing o una BMW K 1200 LT de la misma época le embarcarán más rápido, más lejos, y con más finesse en las curvas. Pero no le darán nunca esa sensación de pilotar un pedazo de América, ese ronroneo grave del twin cam que hace vibrar el tablero de instrumentos y el esternón.
Porque es bien ahí la esencia de la bestia. En una época donde la carrera a la tecnología ya se desmadraba, Harley-Davidson vendía emoción pura. El chasis de doble cuna, la transmisión por correa, la horquilla convencional de 41 mm: nada es sofisticado, todo es robusto, cargado de una historia. Por cerca de 25 000 euros en la época, no se compraba una performance, sino un estatus, una pertenencia. El ratio peso/potencia puede hacer sonreír a un pistard, pero el motociclista que elige esta Electra Glide no mira el cronómetro. Mira el horizonte.
Este mastodonte se dirige al viajero contemplativo, a aquel para quien el viaje es un ritual, no una prueba. Con su depósito de 19 litros y su asiento a 69 cm del suelo, promete jornadas enteras sin fatiga, a condición de no precipitar nunca las cosas. Es una moto que te enseña la paciencia, que recompensa la serenidad. Sus frenos de disco, correctos pero sin más, y su distancia entre ejes de más de un metro sesenta recuerdan que hay que anticipar, planificar, deslizar más que cargar.
Entonces, ¿es una buena moto? En el absoluto, no. Es pesada, lenta, y terriblemente oneros. Pero es justamente al asumir plenamente estos “defectos” que se vuelve irresistible. No está hecha para dominar la carretera, sino para apaciguarla, para saborear cada kilómetro al son de su V2 característico. Hoy, esta Ultra Classic encarna el arquetipo del cruiser americano de lujo, un monumento que mira, imperturbable, el futuro ralentizando el presente. No se la compara, se la casa. O se la rechaza. No hay medias tintas.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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