Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1198 cc
- Potencia
- 162.0 ch @ 9500 tr/min (119.2 kW)
- Par motor
- 132.4 Nm @ 8000 tr/min
- Tipo de motor
- Bicylindre en L à 90°, 4 temps
- Refrigeración
- liquide
- Relación de compresión
- 11.5 : 1
- Diámetro × carrera
- 106 x 67.9 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection Ø 58 mm
Chasis
- Chasis
- Treillis tubulaire en acier relié à 2 platines en alu
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique inversée Ø 50 mm, déb : 120 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur, déb : 120 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 320 mm, fixation radiale, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 265 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Presión delantera
- 2.50 bar
- Neumático trasero
- 240/45-17
- Presión trasera
- 2.50 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 770.00 mm
- Depósito
- 17.00 L
- Peso
- 234.00 kg
- Peso en seco
- 205.00 kg
- Precio nuevo
- 22 890 €
Presentación
¿Qué empuja a un fabricante a vestir de negro integral una moto ya de por sí intimidante? En Ducati, la respuesta se resume en dos palabras: Diavel Carbon. Añada 2017, esta versión obliga a cumplir con la normativa Euro4, pero la transición se realiza sin dolor. La Ducati Diavel Carbon 1200 no esperó a este plazo reglamentario para evolucionar. Ya en 2015, una notable renovación sentó las bases. En 2016, un segundo paso por el taller afinó aún más la propuesta. Resultado: el rojo histórico de Bolonia prácticamente ha desaparecido del cuadro. Se acabó el chasis teñido de escarlata, se acabaron los ribetes llamativos. El negro reina sin competencia, desde el chasis tubular de acero hasta las llantas. Una sobriedad agresiva que cambia radicalmente el aspecto de la máquina.

El concepto mismo del Diavel sigue siendo una anomalía en el panorama motociclista. Ni cruiser clásica a la americana, ni roadster europea de pura cepa, la máquina de Borgo Panigale ha inventado su propio segmento. Un power-cruiser musculado por un bicilíndrico en L a 90° de 1198 cc, directamente derivado de la estirpe Superbike. Las cifras hablan por sí solas: 162 caballos a 9500 rpm, 132,4 Nm de par disponibles desde las 8000 revoluciones, todo ello en un chasis que pesa 234 kg con todos los depósitos llenos. Frente a una Yamaha VMax en fin de carrera o a una BMW K 1600 B mucho más pesada, el Diavel juega en una liga donde nadie lo esperaba. Y ahí prospera.
La variante Carbon justifica su sobrenombre gracias a piezas de fibra de carbono en puntos estratégicos: guardabarros delantero, depósito y colín. El aligeramiento no se detiene ahí. Las llantas Marchesini de aluminio forjado permiten ganar 2,5 kilos en las masas no suspendidas, una ventaja que se percibe directamente en la vivacidad de dirección y los cambios de ángulo. El tratamiento superficial de estas llantas negras deja entrever en algunos puntos el brillo del aluminio en bruto, un detalle estético que delata el esmero puesto en este acabado de alta gama. A 22 890 euros, evidentemente se paga este nivel de prestaciones. Pero comparado con una Harley-Davidson V-Rod Night Special que mostraba un precio similar por menos potencia y menos tecnología, la relación sigue siendo defendible.
En cuanto al equipamiento, la versión Carbon hereda todas las evoluciones del Diavel fase II. El bloque Testastretta 11° se beneficia de un doble encendido por cilindro que afina la combustión y aporta un extra de par a medio régimen. Los escapes adoptan un corte biselado más moderno. La óptica delantera rediseñada integra un semianillo de LEDs diurnos que refuerza la firma visual. El manillar ligeramente elevado mejora el confort en trayectos largos sin sacrificar el control. Con su asiento bajo a 770 mm, su depósito de 17 litros y su horquilla invertida de 50 mm asociada a un monoamortiguador que ofrece 120 mm de recorrido, el conjunto forma un paquete coherente. El frenado Brembo con sus dos discos de 320 mm en el tren delantero montados en anclaje radial y el neumático trasero de 240 mm completan un arsenal técnico serio.
¿A quién va dirigida esta máquina? Desde luego no al principiante que busca su primera gran cilindrada. La Diavel Carbon 1200 apunta al motociclista experimentado, aquel que quiere una máquina capaz de atravesar una ciudad con la seguridad de un cruiser y de atacar una carretera comarcal con la garra de un roadster deportivo. Un piloto que acepta sacrificar un poco de agilidad pura, la que ofrecería una Monster 1200, a cambio de una presencia visual y una polivalencia que pocas motos pueden reivindicar. Ducati logró una apuesta arriesgada con el Diavel. La versión Carbon lleva el listón aún más lejos en refinamiento, sin jamás edulcorar el carácter brutal del twin italiano. Una moto que divide, asumida, y terriblemente eficaz para quienes se niegan a elegir entre estilo y prestaciones.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ABS de série
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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