Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1198 cc
- Potencia
- 162.0 ch @ 9500 tr/min (119.2 kW)
- Par motor
- 126.5 Nm @ 8000 tr/min
- Tipo de motor
- Bicylindre en L à 90°, 4 temps
- Refrigeración
- liquide
- Relación de compresión
- 11.5 : 1
- Diámetro × carrera
- 106 x 67.9 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection Ø 58 mm
Chasis
- Chasis
- Treillis tubulaire en acier relié à 2 platines en alu
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique inversée Ø 50 mm, déb : 130 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur, déb : 120 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 320 mm, fixation radiale, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 265 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Presión delantera
- 2.50 bar
- Neumático trasero
- 240/45-17
- Presión trasera
- 2.50 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 770.00 mm
- Depósito
- 17.00 L
- Peso en seco
- 207.00 kg
- Precio nuevo
- 20 990 €
Presentación
En Ducati, cuando se trata de declinar un modelo hacia la gama alta, la receta es conocida: un sufijo S, a veces R, suspensiones más nobles, algunas piezas de aluminio mecanizadas en masa. Con el Diavel, Bolonia eligió otro camino. La versión premium se llama Carbon, y el nombre lo dice todo. La Ducati Diavel Carbon 1200 cosecha 2013 viste de fibra de carbono su depósito, su colín y su guardabarros delantero. El resultado visual es impactante: ese material tejido, oscuro y brillante, refuerza el carácter intimidante de una máquina a la que ya no le faltaba. Pero la ganancia estética no lo es todo. El verdadero golpe en la báscula proviene de las llantas Marchesini forjadas, que eliminan 2,5 kg de masas no suspendidas respecto al modelo estándar. En una moto que marca 207 kg en seco, cada gramo ahorrado en rotación se nota de inmediato en agilidad. La horquilla invertida Marzocchi de 50 mm de diámetro, monumental, recibe además un tratamiento DLC en sus barras, ese recubrimiento negro que reduce la fricción y aporta un toque visual formidable.

Bajo ese vestido de gala se esconde un bicilíndrico en L Testastretta de 1198 cc que entrega 162 caballos a 9500 rpm y 126,5 Nm de par a 8000 revoluciones. Cifras dignas de una superbike, alojadas en un chasis tubular de acero y placas de aluminio pensado para un uso polivalente. Esa es toda la ambigüedad del Diavel: mitad roadster musculoso, mitad power cruiser sin complejos, se niega a elegir bando. Con un neumático trasero de 240 mm, uno espera un transatlántico en las sucesiones de curvas. Sin embargo, esta moto acepta hasta 41 grados de inclinación y se cuela con una soltura que deja perplejo en la primera prueba. La relación de compresión de 11,5:1 y las cotas de 106 x 67,9 mm delatan un motor de carácter deportivo, corto y rabioso, que empuja la máquina hasta los 250 km/h de velocidad punta.
En cuanto a equipamiento, Ducati no escatimó. Tres cartografías de motor permiten adaptar el temperamento según el humor o la carretera. El ABS y el control de tracción vigilan de cerca, una necesidad bienvenida cuando 162 caballos transitan por un neumático trasero tan ancho. La frenada se apoya en dos discos delanteros de 320 mm con anclaje radial y pinzas de cuatro pistones, complementados por un disco trasero de 265 mm. El asiento, situado a solo 770 mm, hace la máquina accesible, mientras que el depósito de 17 litros ofrece una autonomía correcta para un twin de esta cilindrada. El sistema de arranque manos libres añade un toque de confort moderno que contrasta con la brutalidad mecánica del conjunto.
Frente a la competencia de la época, la Ducati Diavel Carbon 1200 jugaba en una categoría que prácticamente había inventado. La VMAX de Yamaha proponía aún más cilindrada y músculo, pero con un sobrepeso notablemente superior y una agilidad menor. La Triumph Rocket III apuntaba a un registro muy diferente, más cruiser clásica. A 20 990 euros, el precio de entrada era elevado, pero coherente con el nivel de acabado y la exclusividad de la máquina. Esta moto se dirige a pilotos experimentados que quieren salirse del molde, moteros cansados de los roadsters convencionales y las deportivas incómodas, que buscan un objeto a la vez espectacular en un aparcamiento y juguetón en una carretera de curvas. El Diavel Carbon no hace nada como los demás, y eso es precisamente lo que constituye su fuerza. Su único verdadero defecto quizá sea ese: una vez que se ha probado, todo lo demás parece un poco insípido.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ABS de serie
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
Opiniones y comentarios
Aún no hay opiniones. ¡Sé el primero en compartir la tuya!