Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Sin diferencias de specs entre estos dos años.
Motor
- Cilindrada
- 1198 cc
- Potencia
- 162.0 ch @ 9500 tr/min (119.2 kW)
- Par motor
- 126.5 Nm @ 8000 tr/min
- Tipo de motor
- Bicylindre en L à 90°, 4 temps
- Refrigeración
- liquide
- Relación de compresión
- 11.5 : 1
- Diámetro × carrera
- 106 x 67.9 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection Ø 58 mm
Chasis
- Chasis
- Treillis tubulaire en acier relié à 2 platines en alu
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique inversée Ø 50 mm, déb : 130 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur, déb : 120 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 320 mm, fixation radiale, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 265 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Presión delantera
- 2.50 bar
- Neumático trasero
- 240/45-17
- Presión trasera
- 2.50 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 770.00 mm
- Depósito
- 17.00 L
- Peso en seco
- 207.00 kg
- Precio nuevo
- 19 990 €
Presentación
¿Qué pasa cuando Bolonia decide cruzar un roadster hipertrofiado con un cruiser sobrealimentado y luego espolvorear el conjunto con fibra de carbono? Se obtiene la Ducati Diavel Carbon 1200, cosecha 2012, una máquina que se niega a encajar en los moldes y que asume con descaro su estatus de pieza aparte en el catálogo italiano.

En Ducati, las versiones de gama alta suelen llevar el sufijo S o R. La Diavel, en cambio, toca su propia partitura. Su versión premium cambia las letras convencionales por un nombre que lo dice todo: Carbon. El depósito, el colín y el guardabarros delantero pasan a fibra de carbono, ofreciendo un aligeramiento ciertamente modesto pero sobre todo una estética racing que encaja a la perfección con la silueta maciza y oscura de la bestia. El verdadero recorte en la báscula viene de otro lado: las llantas forjadas Marchesini, que ahorran 2,5 kg de masas no suspendidas respecto al modelo estándar. Un detalle que se nota directamente en la vivacidad de la dirección y los cambios de apoyo. Añadan a eso la horquilla invertida de 50 mm con tratamiento DLC en las barras, y entenderán que Ducati no se limitó a pegar pegatinas de carbono en una Diavel de serie.
Bajo el depósito reina el bicilíndrico en L Testastretta de 1198 cc, calado a 90°. Las cifras hablan por sí solas: 162 caballos a 9500 rpm y 126,5 Nm de par a 8000 vueltas. Para situarnos, es la potencia de una Superbike de la época, alojada en un chasis tubular de acero que marca 207 kg en seco. Estamos en aguas de una Kawasaki Z750, salvo que aquí el motor empuja como un toro suelto en la arena. Todo ello atado por un frenado radial de doble disco de 320 mm en el tren delantero, que muerde con franqueza e inspira confianza desde los primeros metros.
La paradoja de la Diavel Carbon es precisamente su agilidad. Con un neumático trasero de 240 mm, uno espera pilotar un transatlántico. La realidad es muy distinta. La moto acepta los cambios de dirección con una facilidad desconcertante, inclinándose hasta 41° sin rechistar. Tres cartografías de motor, un ABS y un control de tracción se encargan de encauzar los 162 caballos para quienes prefieran progresar con serenidad. El asiento, situado a solo 770 mm, hace la máquina accesible incluso para estaturas medias. El depósito de 17 litros permite una autonomía correcta antes de tener que buscar una gasolinera, algo razonable para un twin tan ávido de sensaciones como de gasolina.
¿A quién va dirigida esta Ducati Diavel Carbon 1200? Desde luego no al principiante, pese a una ergonomía acogedora. Más bien al motociclista experimentado que quiere salir del tríptico roadster-deportiva-trail y rodar con una máquina de temperamento único. Frente a una V-Max o una Rocket III de la época, la Diavel juega la carta de la ligereza y la tecnología italiana. Frente a las muscle bikes americanas, opone una precisión quirúrgica y un refinamiento mecánico sin equivalente. A 19 990 euros en el precio de lanzamiento, la factura era salada, es cierto. Pero por ese precio, Ducati entregaba una moto capaz de arrancarte una sonrisa con cada golpe de gas, desde el ralentí urbano hasta los 250 km/h anunciados en punta. Una propuesta radical que, más de diez años después, sigue sin haber encontrado una verdadera rival.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ABS en série
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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