Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
- Precio nuevo
- 23 390 € → 25 990 €
Motor
- Cilindrada
- 1198 cc
- Potencia
- 170.0 ch @ 9750 tr/min (125.0 kW)
- Par motor
- 131.4 Nm @ 8000 tr/min
- Tipo de motor
- Bicylindre en L à 90°, 4 temps
- Refrigeración
- liquide
- Relación de compresión
- 12.7 : 1
- Diámetro × carrera
- 106 x 67.9 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
Chasis
- Chasis
- Treillis tubulaire en acier + platines latérales en alu
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique inversée Ø 43 mm, déb : 120 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur Extreme Tech, déb : 120 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage Brembo
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Brembo
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Neumático trasero
- 190/55-17
Dimensiones
- Depósito
- 16.00 L
- Peso en seco
- 171.00 kg
- Precio nuevo
- 25 990 €
Presentación
Ocho. Esta cifra grabada en rojo bajo las tomas de admisión lo dice todo sobre el linaje y la obsesión que habita a la pequeña firma de Rímini desde hace décadas. La DB8 es la octava Bimota en confiar su suerte a un motor Ducati, y esta filiación asumida no admite ningún rubor. Cuando se carecen de los recursos de un gran fabricante pero se posee el saber hacer de un artesano de excepción, se eligen los proveedores con cuidado, y se pone el talento donde realmente importa.

La historia reciente de la casa explica esta DB8 mejor que cualquier ficha técnica. La DB7 giraba en torno al bicilíndrico en L de la 1098, ya retrabajado por los ingenieros de Rímini para ganar en temperamento. Ducati sacó después la 1198, más torquera, más potente, dejando a la DB7 ligeramente superada sobre el papel. La respuesta lógica era integrar este nuevo bloque y convertirlo en la DB8. El V-twin de 1198 cm³ desarrolla 170 cv a 9750 rpm y 131,4 Nm a 8000 rpm, con una cartografía retocada en casa para darle un carácter más vivo, más mordiente. La Ducati 1198 original comparte estas cifras, pero no comparte la filosofía del chasis, ni la densidad de las piezas mecanizadas que la rodean.
Pues es precisamente ahí donde reside el valor de una Bimota. El trelís tubular de acero asociado a las placas laterales de aluminio, las piezas talladas en masa, la horquilla invertida de 43 mm y el amortiguador Extreme Tech en la parte trasera, las pinzas radiales Brembo, todo ello forma un conjunto cuya coherencia mecánica supera con creces lo que puede ofrecer un gran fabricante sometido a las limitaciones del volumen. La DB8 pesa 171 kg en seco, exactamente igual que la 1198 de Bolonia. Pero esos 171 kg están ensamblados de manera diferente, con una atención prestada a cada detalle que cambia la relación entre la máquina y su piloto. Con una punta de 290 km/h, no tiene ningún motivo para avergonzarse frente a la competencia deportiva de la época.
Bimota ha tomado no obstante una decisión que hará rechinar los dientes a los puristas. Para contener el precio y ampliar ligeramente la acogida, el carenado pasa del carbono al plástico. Las suspensiones pierden algo de su extrema regulabilidad. El basculante trasero ha sido reforzado para admitir un pasajero, lo que orienta claramente la DB8 hacia un uso más polivalente que la pura DB7. A 25 990 euros, se permanece en un territorio reservado a una clientela acomodada y apasionada, pero la DB8 intenta llegar a un piloto deportivo exigente que no quiere sacrificar toda comodidad en beneficio del circuito. Ya no es del todo una monoplaza de excepción, todavía no un gran turismo, algo entre los dos que asume su ambigüedad.
Visualmente, solo un ojo experto distinguirá una DB8 de una DB7 a primera vista. El tono más sobrio, la salida de escape revisada y ese famoso número rojo constituyen los marcadores de identificación. La silueta sigue siendo tensa, nerviosa, con esa elegancia italiana que pertenece únicamente a los constructores que han crecido a pocos kilómetros de Ferrari y Lamborghini. Comprar una Bimota es rechazar la uniformidad de las grandes series, es elegir una identidad mecánica rara en un mundo donde las deportivas se parecen cada vez más. La DB8 se dirige a ese piloto que ya conoce las grandes supersportivas, que domina sus códigos, y que busca algo más singular, más artesanal, aunque ello implique algunos compromisos respecto a las versiones anteriores.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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