Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 998 cc
- Potencia
- 200.0 ch @ 13500 tr/min (147.1 kW)
- Par motor
- 113.8 Nm @ 11500 tr/min
- Tipo de motor
- 4 cylindres en ligne, 4 temps
- Refrigeración
- liquide
- Relación de compresión
- 13 : 1
- Diámetro × carrera
- 79 x 50.9 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
Chasis
- Chasis
- périmétrique Diamond en aluminium
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique inversée Öhlins Ø 43 mm, déb : 120 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur Öhlins, déb : 120 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 320 mm, fixation radiale, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 220 mm, étrier simple piston
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Presión delantera
- 2.50 bar
- Neumático trasero
- 200/55-17
- Presión trasera
- 2.90 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 860.00 mm
- Depósito
- 17.00 L
- Peso
- 202.00 kg
- Precio nuevo
- 25 999 €
Presentación
No se trata aquí de una simple moto, sino de un instrumento de medición. Cuando Yamaha retira su R1M del catálogo, no apunta al coleccionista de garaje, sino a la pista y a los tiempos de vuelta. Esta máquina, a 26.000 euros, es un billete de entrada para el club muy cerrado de las supersportivas de excepción, donde cada gramo y cada newton-metro son examinados con la rigurosidad de un ingeniero de carreras.

La base es la de la R1 2020, ya afilada para sobrevivir a la norma Euro5 sin perder un aliento de sus 200 caballos a 13.500 revoluciones. Pero la M es la opción “todo carbono y Öhlins”. El carenado está casi enteramente realizado en esta fibra noble, y hasta la culata trasera se incluye, una evolución que parece lógica pero que Yamaha ha tardado en aplicar. Resultado, un look de depredador negro y un badge numerado en el capó, para recordar que no tienes una moto, sino un ejemplar de una serie limitada.
La verdadera magia, sin embargo, se esconde en las suspensiones. Öhlins le ha grefiado un sistema semi-activo, una horquilla NPX presurisada que combate la cavitación del aceite para una amortiguación más constante. Es serio, de circuito puro. Puedes dejar que la electrónica ajuste todo en vivo, o sumergirte en los menús para afinar cada parámetro sin herramientas. Este lujo tiene un precio, un kilo adicional en la báscula, llevando el peso en orden de marcha a 202 kg. Para una moto que funciona con agilidad, es una nota que se discute, pero el aumento en precisión es tangible.
La electrónica es el segundo campo de batalla. Repite todos los artilugios de la R1, el ABS correlacionado al ángulo, la gestión del freno motor, el asistente al arranque. Pero la M añade dos herramientas de pilotaje que hacen soñar al pistard metódico. La aplicación YRC Setting permite componer tus propios modos, desactivar ciertas ayudas, para convertirte en el arquitecto de tu máquina. El Y-TRAC, sistema de telemetría, te permite entonces diseccionar tu sesión en Google Maps, analizando régimen, ángulo de inclinación, intervenciones de las ayudas. Es una moto que no se contenta de transportarte, te enseña.
Al final, la R1M es una propuesta radical. No está hecha para el principiante, ni siquiera para el viajero dilettante. Apunta al piloto que ve la carretera o el circuito como un laboratorio, que quiere explotar cada detalle de esta mecánica de 998 cm3 y su par de 113,8 Nm. A este precio, se espera una perfección sin fallo, y Yamaha responde con una máquina casi clínica. El único arrepentimiento, quizás, es la cancelación de las Yamaha Racing Experience, estas sesiones de pista que debían acompañar la compra. Pero incluso sin eso, la R1M sigue siendo una declaración. Es la moto que dice que no ruedas para ir a algún sitio, sino para entender cómo.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ABS de série
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
Opiniones y comentarios
Aún no hay opiniones. ¡Sé el primero en compartir la tuya!