Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
- Potencia
- 70.0 ch @ 7400 tr/min (51.5 kW) → 70.0 ch @ 7250 tr/min (51.5 kW)
- Par motor
- 67.7 Nm @ 5800 tr/min → 68.6 Nm @ 5750 tr/min
- Sistema de combustible
- Injection → —
- Precio nuevo
- 9 010 € → 8 990 €
Motor
- Cilindrada
- 865 cc
- Potencia
- 70.0 ch @ 7250 tr/min (51.5 kW)
- Par motor
- 68.6 Nm @ 5750 tr/min
- Tipo de motor
- Bicylindre Vertical, 4 temps
- Refrigeración
- combiné air / huile
- Relación de compresión
- 9.2 : 1
- Diámetro × carrera
- 90 x 68 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
Chasis
- Chasis
- Double berceau acier
- Caja de cambios
- boîte à 5 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- fourche téléhydraulique Ø 41 mm, déb : 120 mm
- Suspensión trasera
- 2 amortisseurs latéraux, déb : 106 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 1 disque Ø 320 mm, étrier 2 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 255 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 100/90-18
- Neumático trasero
- 130/80-17
Dimensiones
- Altura de asiento
- 790.00 mm
- Depósito
- 16.60 L
- Peso
- 227.00 kg
- Peso en seco
- 205.00 kg
- Precio nuevo
- 8 990 €
Presentación
La Triumph Thruxton 900 de 2007 es una declaración, no una simple moto. Triumph, con su talento para la nostalgia, ha aquí esculpido un café racer moderno tomando la Bonneville como base e inyectándole una dosis de agresividad estilística. No es una réplica exacta de las máquinas de los años 60, sino más bien su evolución idealizada, despojada de los caprichos mecánicos de la época. Su nombre mismo, Thruxton, es un homenaje directo a una carrera inglesa mítica y a las Bonneville T120R preparadas para la pista.

El corazón de la máquina es un bicilíndrico vertical de 865 cc, desarrollando 70 caballos de potencia y un par de 68,6 Nm. Estas cifras, en aquel momento, marcaban una clara evolución frente a la Bonneville estándar, gracias a árboles de cames y carburadores específicos. La potencia está ahí, pero se entrega con una civilidad moderna. El motor es flexible, dócil, y la caja de cinco marchas se manipula sin problemas. Quizás se pierde el temperamento rugoso de los ancestros, pero se gana una fiabilidad inédita para una máquina de este estilo. La velocidad máxima se anuncia a 190 km/h, una cifra honesta, pero la experiencia Thruxton 900 se vive en otro lugar: en la sonoridad grave de sus escapes, en la sensación de pilotar un objeto cargado de historia.
La ficha técnica revela una máquina construida con seriedad. El chasis de doble cuna de acero, la horquilla telehidráulica de 41 mm y los dos amortiguadores laterales están diseñados para una utilización deportiva, pero sin excesos. El peso con todos los líquidos de 227 kg es considerable, una masa que el chasis debe gestionar. La geometría, modificada para acentuar el carácter café racer, puede hacer que la moto sea menos estable a muy alta velocidad comparada con una Bonneville más neutra. Pero es una elección asumida. La Thruxton no es una moto de sport contemporánea. Su agilidad sorprendente viene en parte de sus neumáticos, relativamente finos (100/90 en el frente, 130/80 en la parte trasera), que le ofrecen una vivacidad en las curvas que las máquinas equipadas con neumáticos más anchos no pueden tener.

La posición de conducción es auténticamente café racer: manillar bajo, reposapiés retrasados, sillín a 790 mm de altura. Es comprometida sin ser torturante. Las suspensiones filtran correctamente las imperfecciones sin ser blandas. El frenado, con un disco de 320 mm en el frente y uno de 255 mm en la parte trasera, es eficaz, la pinza delantera haciendo la mayor parte del trabajo. Las vibraciones, características de los bicilíndricos, están presentes pero mejor contenidas que en las máquinas históricas; se manifiestan sobre todo a altos regímenes.
Hoy en día, una Triumph Thruxton 900 se encuentra principalmente en el mercado de segunda mano. Su precio nuevo era de 8990 euros en aquel momento, una inversión para un estilo muy particular. Se dirige al piloto que busca la estética café racer sin los compromisos de una réplica pura. Es una máquina de carácter, ideal para los paseos con estilo o las customizaciones, con un amplio mercado de accesorios específicos (manillares, sillines, silenciadores). No conviene a aquel que busca la potencia bruta o la comodidad absoluta. Para el viajero o el piloto de circuito moderno, será demasiado limitada. Pero para aquel que quiere un estilo retro encarnado, una mecánica moderna fiable y una presencia única, la Thruxton 900 sigue siendo una propuesta muy seductora. El frasco es superbe, la embriaguez es la del placer simple y del estilo asumido.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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