Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 853 cc
- Potencia
- 66.5 ch @ 6700 tr/min (48.9 kW)
- Par motor
- 75.5 Nm @ 4900 tr/min
- Tipo de motor
- Bicylindre en L à 90°, 4 temps
- Refrigeración
- par air
- Relación de compresión
- 10,5 : 1
- Diámetro × carrera
- 84 x 77 mm
- Válvulas/cilindro
- 2
- Sistema de combustible
- Injection Ø 38 mm
Chasis
- Chasis
- double berceau tubulaire en acier
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Cardan
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique Ø 40 mm, déb : 130 mm
- Suspensión trasera
- 2 amortisseurs latéraux, déb : 120 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 1 disque Brembo Ø 320 mm, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 260 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 100/90-18
- Presión delantera
- 2.50 bar
- Neumático trasero
- 150/70-17
- Presión trasera
- 2.50 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 780.00 mm
- Depósito
- 21.00 L
- Peso
- 218.00 kg
- Peso en seco
- 198.00 kg
- Precio nuevo
- 10 499 €
Presentación
Veintidós versiones. Es el número de variantes que la V7 acumula desde su regreso a la gama transalpina en 2008, y Moto Guzzi no parece quedarse sin ideas para justificar cada nueva iteración. Esta lleva el sufijo "Ten" en homenaje a los diez años del Moto Guzzi The Clan, la comunidad oficial de la marca de Mandello del Lario que agrupa hoy a unos 50 000 miembros en todo el mundo. Un aniversario que bien merecía un escudo en el centro del manillar y un depósito diseñado para no pasar desapercibido.

Y el depósito, precisamente, es donde la mirada se detiene. Flancos blancos con un águila roja, parte superior repartida entre negro mate y una bandera a cuadros, la Stone Ten juega la carta de la personalidad visual con cierta confianza. La estética recuerda lo que Guzzi hizo con sus antiguas V9 Bobber, esa mezcla retro-moderna que sienta bien a una mecánica cuyas raíces se remontan a los años sesenta. Se ama o se odia, pero no pasa inadvertida. Los muelles del amortiguador rojo sangre, las costuras a juego en el asiento, los retrovisores en los extremos del manillar al estilo café racer y el tapón del depósito mecanizado en aluminio anodizado completan el conjunto sin caer en el exceso.
Bajo la vistosa carrocería, el corazón late a 853 cm3, ese bicilíndrico en V a 90 grados heredado de la V9 y la V85. Con los escapes Arrow con distintivo Moto Guzzi montados de serie, la máquina entrega 66,5 caballos a 6700 rpm y 75,5 Nm de par a 4900 rpm, lo que supone una ganancia modesta de 1,5 caballos y algunos Newton-metro adicionales respecto a la versión estándar. Nadie esperaba una revolución, y ahí reside precisamente el espíritu Guzzi. La transmisión por cardan absorbe los tirones con su placidez habitual, la caja de seis marchas cumple su función sin alardes, y todo ello se inscribe en un formato contenido, 198 kg en seco para 218 kg en orden de marcha, con un asiento situado a 780 mm del suelo. Un formato accesible que no desanimará a los pilotos de talla media, aunque el peso hay que respetarlo en maniobras lentas.
La verdadera pregunta, la que todo comprador potencial debe plantearse frente a los 10 499 euros del precio, es la de la novedad real. Y honestamente, la respuesta es escasa. La Stone Ten retoma lo esencial de lo que la V7 Stone Special Edition ofrecía el año anterior, al margen del grafismo del depósito. Moto Guzzi cabalga sobre su fórmula probada sin renovarla de verdad, lo que puede cansar a los observadores habituales de la gama al tiempo que tranquiliza a los fieles. Frente a una Royal Enfield Meteor 350 mucho más accesible o a una Triumph Bonneville T100 ligeramente más cara pero mejor dotada en términos de acabados premium, la V7 mantiene su posición gracias a su carácter motor único y su pertenencia a una historia de marca que pocos fabricantes pueden reivindicar.
Este roadster se dirige ante todo a un público de cuarentañeros apasionados, sensibles al legado italiano, que buscan una montura de uso diario capaz de rodar a los 170 km/h de velocidad máxima anunciados manteniendo a la vez una presencia distinguida en la terraza del bar de la esquina. El depósito de 21 litros ofrece una autonomía cómoda, la posición de conducción se mantiene relajada en las largas distancias. La V7 Stone Ten no es una moto que empuje límites, es una moto que mantiene viva una llama. La de un fabricante que ha atravesado más crisis que la mayoría de sus contemporáneos, y que sigue, a su manera terca y entrañable, construyendo máquinas a las que siempre se acaba volviendo.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ABS
- Jantes aluminium
- Indicateur de vitesse engagée
- Contrôle de traction
Información práctica
- Véhicule accessible au permis A2 ou bridable à 47.5ch / 35 Kw
- La moto est accessible aux permis : A, A2
Opiniones y comentarios
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