Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1255 cc
- Potencia
- 98.0 ch @ 7500 tr/min (72.1 kW)
- Par motor
- 107.9 Nm @ 3700 tr/min
- Tipo de motor
- 4 cylindres en ligne, 4 temps
- Refrigeración
- liquide
- Relación de compresión
- 10.5 : 1
- Diámetro × carrera
- 79 x 64 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection Ø 36 mm
Chasis
- Chasis
- Tubulaire en acier
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique Ø 43 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 310 mm, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 240 mm, étrier simple piston
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Presión delantera
- 2.50 bar
- Neumático trasero
- 180/55-17
- Presión trasera
- 2.90 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 810.00 mm
- Tipo de asiento
- Selle biplaces
- Depósito
- 19.00 L
- Peso
- 247.00 kg
- Precio nuevo
- 8 549 €
Presentación
¿Qué empuja a Suzuki a retocar una receta que funciona desde hace años sin alterar jamás los códigos del segmento? La GSF 1250 Bandit cosecha 2010 aporta su respuesta con una actualización cosmética calcada de la ya aplicada a la pequeña 650. El faro redondo, seña de identidad histórica de la saga, cede su lugar a una óptica más afilada que recuerda furiosamente a lo que Yamaha proponía en su FZ6. El cuadro de instrumentos sigue el mismo camino y hereda la instrumentación del modelo de media cilindrada, siendo la zona roja la única que trepa más arriba en las revoluciones para reflejar el temperamento del cuatro cilindros de 1255 cc. Las tomas de aire laterales, el tubo de escape y el piloto trasero también pasan por el bisturí. Nada radical, pero un refrescamiento honesto que evita que la Bandit parezca anticuada en los aparcamientos.

Bajo esta carrocería retocada, el bloque mecánico se mantiene fiel a sí mismo. El cuatro cilindros en línea desarrolla 98 caballos a 7 500 rpm y, sobre todo, 107,9 Nm de par motor desde las 3 700 rpm. Ahí es donde reside el verdadero carácter de esta Suzuki: una disponibilidad franca en los regímenes medios, un hilo de gas que basta para relanzar sin reducir marcha, una flexibilidad que perdona las imprecisiones tanto en ciudad como en carretera nacional. Estamos lejos del punch rabioso de la ancestral GSF 1200 nacida en 1996; esta mecánica prefiere la suavidad a la brutalidad. La caja de seis velocidades hace su trabajo sin brillo, la transmisión por cadena sigue siendo clásica. No es algo que encienda a un piloto en busca de sensaciones, pero sí una mecánica sólida que acumula kilómetros sin inmutarse.
El chasis tubular de acero acoge una horquilla telehidráulica de 43 mm en el tren delantero y un monoamortiguador en la parte trasera. Nada sofisticado, pero un conjunto coherente para el uso previsto. Con sus 247 kg en orden de marcha y su asiento encaramado a 810 mm, la Bandit 1250 N no se las da de bailarina en el tráfico. Exige un mínimo de experiencia para maniobrarla con serenidad a baja velocidad. La frenada, confiada a dos discos de 310 mm mordidos por pinzas de cuatro pistones en el tren delantero, cumple correctamente su cometido, mientras que el disco trasero de 240 mm completa el dispositivo. El ABS figura como opción en esta añada, una elección discutible cuando se sabe que la competencia empezaba a ofrecerlo de serie. El depósito de 19 litros permite una autonomía aceptable para los trayectos cotidianos y las escapadas de fin de semana.
Posicionada a 8 549 euros en 2010, la GSF 1250 Bandit N jugaba la carta de la relación precio-prestaciones frente a rivales como la Kawasaki Z1000 o la Yamaha FZ1, ambas más agresivas en su comportamiento y su diseño. La Suzuki asumía plenamente su estatus de rutera polivalente disfrazada de roadster, capaz de devorar asfalto sin fatigar a su piloto ni vaciarle la cartera en mantenimiento. Se dirige ante todo al motorista pragmático, aquel que busca una moto de gran cilindrada fiable para sus trayectos mixtos, sus escapadas en pareja gracias a una ergonomía acogedora, y que no siente la necesidad de presumir en el semáforo con el último streetfighter de moda.
La Bandit 1250 versión 2010 no reinventa nada. Pule las aristas de un concepto probado, moderniza su presentación sin tocar los cimientos y sigue apostando por el par motor, la fiabilidad y la accesibilidad económica. Es una moto sin aspavientos, casi anacrónica en un mercado que ya corría tras la electrónica embarcada y los modos de conducción. Para quien sabe lo que quiere, eso es precisamente lo que hace su encanto.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ABS en option
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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