Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1131 cc
- Potencia
- 115.0 ch @ 8500 tr/min (84.6 kW)
- Par motor
- 105.0 Nm @ 6600 tr/min
- Tipo de motor
- V2, four-stroke
- Refrigeración
- Air
- Relación de compresión
- 11.3:1
- Diámetro × carrera
- 100.0 x 72.0 mm (3.9 x 2.8 inches)
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection. Electronic Sequential Port Fuel Injection (ESPFI )
Chasis
- Chasis
- Double berceau tubulaire en acier
- Caja de cambios
- 5-speed
- Transmisión final
- Belt (final drive)
- Embrague
- Multi-plate clutch with diaphragm spring in oil bath
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique Ø 49 mm, déb : 102 mm
- Suspensión trasera
- 2 amortisseurs latéraux, déb : 102 mm
Frenos
- Freno delantero
- Double disc
- Freno trasero
- Single disc
- Neumático delantero
- 120/70-ZR19
- Presión delantera
- 2.48 bar
- Neumático trasero
- 180/55-ZR18
- Presión trasera
- 2.62 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 660.00 mm
- Distancia entre ejes
- 1710.00 mm
- Despeje del suelo
- 141.00 mm
- Longitud
- 2435.00 mm
- Depósito
- 14.00 L
- Peso
- 284.00 kg
- Peso en seco
- 275.00 kg
- Precio nuevo
- 19 369 €
Presentación
¿Hemos logrado finalmente forzar a Harley-Davidson a entrar en el siglo XXI? En 2005, la VRSCA V-Rod, o simplemente la V-Rod para los íntimos, es un verdadero golpe de trueno en el cielo sereno de Milwaukee. Aquí, no hay el tradicional twin refrigerado por aire con trenzado de cobre, sino una mecánica que huele bien a tecnología alemana, fruto de una colaboración tan sorprendente como audaz con Porsche. Este V2 de 1131 cm3, bautizado Revolution, es una revolución en sí mismo: refrigeración líquida, doble árbol de cames en cabeza, cuatro válvulas por cilindro. Términos casi blasfemos en el catecismo Harley de la época. Resultado, una potencia liberada de 115 caballos, una cifra que hace palidecer a los Twin Cam de la época y que propulsa esta custom hacia cimas de rendimiento inéditas para la marca, con una velocidad de punta rozando los 210 km/h.

Pero esta Harley-Davidson VRSCA V-Rod, aunque tenga el corazón de una deportiva, luce el alma y la silueta de un dragster customizado. La máquina es larga, baja, trapicera, con ese falso depósito de aluminio que se acopla al motor sobredimensionado. Impone su estilo musculoso y racé, una mezcla de potencia bruta y elegancia industrial que no deja a nadie indiferente. Las ruedas llenas, los cromados relucientes y esta línea que huye la convierten en una escultura rodante. Para el piloto, la posición es comprometida, casi deportiva para una custom, los pies relativamente atrás y las manos sobre un manillar bajo. En parado, con su asiento a 66 cm, es accesible, pero una vez en movimiento, su distancia entre ejes de 171 cm se hace sentir en las curvas cerradas.
En la carretera, el carácter es doble. El motor, flexible y con par, libera sus 105 Nm con una progresividad asombrosa, pero hay que hacerlo subir en las revoluciones por encima de 6000 rpm para despertar toda su furia. El sonido, más atenuado y técnico que el rugido habitual, desorientará a los puristas. El chasis, con su horquilla de 49 mm y su doble amortiguador, ofrece una estabilidad mucho más rigurosa que la de una Fat Boy, pero el peso de 284 kg con todos los líquidos puestos en marcha sigue siendo un adversario en las maniobras lentas. El punto negro sigue siendo la autonomía, con un depósito de solo 14 litros que recuerda a menudo su presencia. Frente a una Cruiser japonesa como una Yamaha V-Max de la era, la V-Rod apuesta todo por el estilo y un motor más civilizado, pero no posee su salvaje brutalidad.
Al final, ¿quién es ella? Ciertamente no el baroudeur de las carreras nacionales ni el adepto del ronroneo tradicional. La V-Rod es la custom del viajero moderno que quiere combinar un look excepcional con un rendimiento real, sin sacrificar completamente al confort. Es una máquina de esteta y de técnico, un golpe de ingenio brillante a las convenciones que ha abierto una brecha en el universo Harley. Su precio, cerca de 20.000 euros en la época, la convertía en un objeto de deseo exclusivo. Hoy en día, sigue siendo un modelo culto, la prueba de que Harley supo, por un tiempo, tomar riesgos y seducir a un público nuevo. Una audacia mecánica que a veces lamentamos no ver más.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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