Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1584 cc
- Potencia
- 73.0 ch @ 5300 tr/min (53.7 kW)
- Par motor
- 117.0 Nm @ 3200 tr/min
- Tipo de motor
- V2, four-stroke
- Refrigeración
- Air
- Relación de compresión
- 9.2:1
- Diámetro × carrera
- 95.3 x 111.1 mm (3.8 x 4.4 inches)
- Válvulas/cilindro
- 2
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection. Electronic Sequential Port Fuel Injection (ESPFI)
- Arranque
- Electric
Chasis
- Chasis
- Mild steel tubular frame; rectangular section backbone;
- Caja de cambios
- 6-speed
- Transmisión final
- Belt (final drive)
- Embrague
- 9-plate, wet
- Suspensión delantera
- 49mm telescopic fork
- Suspensión trasera
- Hidden, horizontal-mounted, coil-over
- Recorrido rueda delantera
- 127 mm (5.0 inches)
- Recorrido rueda trasera
- 79 mm (3.1 inches)
Frenos
- Freno delantero
- Single disc. 4-piston
- Freno trasero
- Single disc. 2-piston
- Neumático delantero
- 90/90-R19
- Neumático trasero
- 240/40-R18
Dimensiones
- Altura de asiento
- 622.00 mm
- Distancia entre ejes
- 1760.00 mm
- Despeje del suelo
- 135.00 mm
- Longitud
- 2415.00 mm
- Depósito
- 18.90 L
- Peso
- 311.00 kg
- Peso en seco
- 307.00 kg
- Precio nuevo
- 18 995 €
Presentación
La Harley-Davidson Rocker ? Una apuesta audaz de Milwaukee para 2008. Imaginen una moto que no juega a ser una damisela de compañía, sino que llega directamente al concesionario con un look chopper integral, una silueta longilínea y esa famosa rueda trasera de 240 mm que parece haber sido posada sobre un armazón de artillería. Es la propuesta de la FXCW Softail Rocker, una máquina que quería cortocircuitar los talleres de customización para ofrecer un radicalismo de serie, bajo garantía.

En el papel, es un Softail. Bajo la pintura, es una declaración. El chasis es el de un Softail clásico, pero la geometría ha sido retorcida para alcanzar esta distancia entre ejes de 1760 mm y esta distancia al suelo ridículamente baja de 135 mm. La silla a 622 mm le instala en una posición de cruiser típica: brazos extendidos, pies hacia adelante. Pero la experiencia de conducción diverge rápidamente de la de un Heritage o un Fat Boy. El largo empuje y el ángulo de ataque muy abierto demandan un compromiso físico para iniciar las curvas. La moto no es ágil, es majestuosa. En línea recta, sin embargo, se estabiliza con una autoridad notable, casi neutra, sustentada por su peso de 311 kg con todos los líquidos.
El motor es el Twin Cam 96B, un V2 de 1584 cc que entrega 73 caballos y sobre todo 117 Nm de par a 3200 rpm. Los números no son desmesurados, pero están exactamente donde se esperan en un cruiser: en la baja y media revolución. La moto avanza con una empuje franca, sin precipitación, perfectamente en fase con su carácter de showboat. La transmisión de seis marchas y la final por correa aseguran un funcionamiento silencioso y fluido, típico de la gama.
El elemento central, aquel que define toda la estética, es el conjunto Rockertail en la parte trasera. No es una simple rueda ancha, es un sistema de suspensión que esconde los amortiguadores horizontalmente bajo el motor, conservando la apariencia de un hardtail pero ofreciendo la comodidad de un Softail. El frenado, con un solo disco de 292 mm en la parte delantera y uno en la trasera, puede parecer minimalista para una máquina de esta masa. Es eficaz, pero demanda una anticipación, sobre todo si se sale de las líneas rectas americanas.
El tablero de instrumentos está reducido a lo esencial, integrado en el depósito de 18,9 litros, mostrando velocidad, odómetro y indicador de combustible. Todo lo demás está en la mirada. La Rocker no apunta al viajero o al pistard. Apunta al esteta, a aquel que quiere una moto de presencia, un objeto de diseño que domine un parking o una avenida sin tener que justificar sus opciones técnicas. Su precio, alrededor de 19 000 euros en la época, situaba esta experiencia en un segmento muy nicho.
Comparada con una Yamaha VMax o una Ducati Diavel que llegarían más tarde, la Rocker no es una máquina de rendimiento. Es una escultura motorizada. Sus competidores directos eran quizás los customs a medida, pero les respondía con la fiabilidad de un constructor mayor. Sus puntos fuertes son su look inmediato, su construcción cuidada y esta sensación de pilotar un concepto transformado en producto. Sus puntos débiles son su manejo poco vivo, su frenado justo suficiente y esta especialización radical que la hace poco adaptable.
La Harley-Davidson Rocker sigue siendo un hito interesante. Demostraba que el fabricante podía digerir la cultura chopper e inyectarla en su gama sin perder su identidad. Para el rider que buscaba un cruiser con un carácter exacerbado, dispuesto a sacrificar un poco de agilidad para un estilo sin concesiones, era una opción seria. Para los demás, seguía siendo una curiosidad, bella y un poco intimidante, como un cuadro que se admira pero que no se compra.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
- Pays de fabrication : Etats-Unis
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