Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1800 cc
- Potencia
- 96.0 ch (70.6 kW)
- Par motor
- 131.0 Nm @ 2500 tr/min
- Tipo de motor
- V2, four-stroke
- Refrigeración
- Air
- Relación de compresión
- 9.2:1
- Diámetro × carrera
- 101.6 x 111.1 mm (4.0 x 4.4 inches)
- Válvulas/cilindro
- 2
- Sistema de combustible
- Injection. Electronic Sequential Port Fuel Injection (ESPFI)
- Arranque
- Electric
Chasis
- Chasis
- Mild steel, tubular frame; rectangular section backbone;
- Caja de cambios
- 6-speed
- Transmisión final
- Belt (final drive)
- Embrague
- Hydraulically actuated, 9-plate wet, with high performance spring
- Suspensión delantera
- 41.3mm telescopic, chrome “beer can” covers
- Suspensión trasera
- Hidden, horizontal-mounted, coil-over
- Recorrido rueda delantera
- 117 mm (4.6 inches)
- Recorrido rueda trasera
- 51 mm (2.0 inches)
Frenos
- Freno delantero
- Single disc
- Freno trasero
- Single disc
- Neumático delantero
- 130/70-R18
- Neumático trasero
- 200/50-R18
Dimensiones
- Altura de asiento
- 650.00 mm
- Distancia entre ejes
- 1635.00 mm
- Despeje del suelo
- 110.00 mm
- Longitud
- 2490.00 mm
- Depósito
- 19.70 L
- Peso
- 342.90 kg
- Peso en seco
- 340.00 kg
- Precio nuevo
- 30 000 €
Presentación
¿Y si la verdadera libertad fuera poder cambiar de personalidad en cinco minutos? Ese es el atrevido desafío de esta Harley-Davidson FLSTSE CVO Softail Convertible, una máquina de 2010 que juega hábilmente en dos planos. Por un lado, se presenta como una perfecta moto de turismo con su carenado compacto y sus alforjas de cuero adornadas con piel de búfalo, un material que también viste generosamente la silla y el asiento trasero. Todo este equipamiento de turismo está astutamente diseñado para desmontarse sin herramientas, revelando entonces la otra faceta de la bestia: un custom cruiser depurado, con un asiento individual, donde la pintura flamígera y los cromados toman toda la luz. Una metamorfosis tan rápida como radical, perfecta para aquel que quisiera partir el sábado en un viaje por la Nacional 7 y recorrer los muelles en custom el domingo.

Bajo esta estética camaleón, encontramos el V-Twin Twin Cam 110 de 1800 cm³, una mecánica que muestra un par masivo de 131 Nm desde 2500 rpm. La potencia, por su parte, se conforma con 96 caballos, una cifra que hace sonreír a los pilotos de deportivas pero que cobra todo su sentido aquí: es la ola de tracción, esa empuje locomotora desde los bajos regímenes, lo que define el carácter. Con un motor así, no se persiguen los cuentarrevoluciones; se saborean aceleraciones fluidas y sonoras, ideales para tragar largas rectas sin fatigarse. La relación peso/potencia, con sus 343 kg con todos los líquidos, no invita a la acrobacia, pero el chasis Softail, con su suspensión trasera disimulada, ofrece esa famosa línea rígida tan apreciada por los puristas, a la vez que absorbe correctamente las imperfecciones del asfalto.
Cuando se coloca esta Convertible al lado de sus competidores de la época, como una Honda Gold Wing o una BMW K 1600 GT, el abismo es abismal. Aquí, no hay tecnología intrusiva, abs sofisticados o motores suizos. La Harley apuesta todo a la emoción, la estética y la sensación bruta. El frenado, asegurado por simples discos únicos en cada rueda, requiere anticipación, y los 19,7 litros del depósito recuerdan que las pausas están hechas para ser saboreadas, no evitadas. Es una máquina que exige complicidad, que se pilota con el corazón y los brazos más que con la rodilla.
¿El público de esta CVO? Un viajero elegante, un esteta que se niega a elegir entre la comodidad del viaje y el desparpajo del custom. A 30.000 euros nueva, se dirigía a una clientela acomodada, dispuesta a pagar el precio por una obra de arte rodante y versátil, con la denominación CVO – la crema de la crema en Harley. Sus puntos fuertes son su ingenioso concepto de transformación, su acabado impecable con detalles como la consola de depósito cromada o los nuevos cuentakilómetros digitales, y esa atmósfera sonora y táctil única. ¿Sus debilidades? Su peso, su consumo y unas prestaciones dinámicas muy por debajo de lo que ofrece el segmento touring moderno.
Al final, esta Softail Convertible es mucho más que una simple moto. Es una declaración de intenciones, una propuesta de doble vida motorizada. No busca ser la más rápida, la más ágil o la más tecnológica. Ofrece algo más raro: la posibilidad de encarnar dos sueños de carretera diferentes con una misma máquina. Para el piloto que vive por las sensaciones fuertes, será demasiado plácida. Pero para el epicúreo que ve la moto como una prolongación de su estilo, sigue siendo una propuesta seductora y profundamente original.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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