Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1923 cc
- Potencia
- 105.0 ch @ 5020 tr/min (77.2 kW)
- Par motor
- 167.7 Nm @ 3500 tr/min
- Tipo de motor
- Bicylindre en V à 45°, 4 temps
- Refrigeración
- par air
- Relación de compresión
- 10.2 : 1
- Diámetro × carrera
- 103,5 x 114,3 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Sistema de combustible
- Injection
Chasis
- Chasis
- Double berceau tubulaire en acier
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Courroie
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique inversée Ø 43 mm, déb : 130 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur sous la selle, déb : 112 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 300 mm, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 292 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 110/90-19
- Neumático trasero
- 180/70-16
Dimensiones
- Altura de asiento
- 710.00 mm
- Depósito
- 18.90 L
- Peso
- 308.00 kg
- Peso en seco
- 295.00 kg
- Precio nuevo
- 20 590 €
Presentación
¿Qué empuja a Harley-Davidson a colocar el motor de sus modelos más prestigiosos en un cruiser oscuro y furioso, vendido a 20 590 euros? La respuesta se resume en una cifra: 1923 cm³. Con la añada 2022 de la Low Rider S FXLRS, Milwaukee no se conforma con una actualización cosmética. La firma trasplanta el Milwaukee Eight 117, aquel que hasta ahora se reservaba para las series CVO facturadas a un precio mucho mayor, en un chasis Softail diseñado para la pelea. El resultado es un bicilíndrico en V a 45° que escupe 167,7 Nm de par motor desde las 3 500 rpm y 105 caballos a 5 020 revoluciones. Sobre el papel, es la mejor relación peso/potencia de toda la gama equipada con este bloque. En la práctica, es un golpe en cada giro del puño.

Respecto a la generación anterior, los cambios son menos radicales que durante el paso del Twin Cam al Milwaukee Eight, que había revolucionado el bastidor, la horquilla y los trenes rodantes. Aquí, la revolución se concentra bajo los cárteres. Los pistones de 103,5 mm de diámetro recorren una carrera de 114,3 mm, cuatro válvulas por cilindro respiran a través de un filtro de aire sobredimensionado, y un árbol de levas de alto rendimiento orquesta el conjunto con una relación de compresión de 10,2:1. La ganancia en cilindrada y en carácter es neta. Ya no es un simple cruiser musculoso, es un power cruiser que asume plenamente su brutalidad mecánica.
La parte ciclo, por su lado, retoma lo esencial de la antigua Low Rider 114. La doble cuna de acero aloja una horquilla invertida de 43 mm con 130 mm de recorrido, suficiente para filtrar las imperfecciones sin convertir la máquina en una alfombra voladora. En la parte trasera, el monoamortiguador oculto bajo el asiento ha sido alargado, lo que eleva ligeramente la cola. El beneficio es triple: una pizca más de distancia al suelo, una agilidad incrementada en los cambios de apoyo y un confort mejorado en los largos tramos de asfalto deteriorado. Con 308 kg en orden de marcha y un asiento calado a 710 mm del suelo, la máquina sigue siendo accesible para la mayoría de las complexiones, aunque el peso se hace notar en las maniobras a baja velocidad. El frenado confía la desaceleración a dos discos de 300 mm mordidos por pinzas de cuatro pistones en el tren delantero, complementados por un simple disco de 292 mm en el trasero. Correcto, sin llegar a ser deportivo.

En cuanto al equipamiento, la instrumentación ha migrado del depósito hacia un pequeño indicador circular fijado al manillar. El depósito de 18,9 litros ya solo luce una insignia FXLRS como decoración, reforzando esa estética despojada, casi hostil. La iluminación pasa íntegramente a LEDs, las llantas de 19 y 16 pulgadas exhiben un tono bronce que contrasta con la carrocería negra, y el manillar Drag Bar impone una posición de conducción con los brazos extendidos y el mentón bajo. Nada es superfluo. Harley propone además una variante ST en su catálogo, dotada de un carenado de cabeza de horquilla y maletas laterales para quienes quieran devorar kilómetros sin renunciar al temperamento del 117.

Frente a una Indian Chief Dark Horse o una Triumph Rocket 3 R, la Low Rider S 2022 juega una carta diferente. No busca ni el refinamiento tecnológico ni la potencia bruta máxima. Apuesta por el par a bajo régimen, la actitud, y esa capacidad única de pegarte al respaldo desde los primeros metros. Es una moto para el motociclista que quiere sentir cada explosión en el cigüeñal, que prefiere el rugido sordo de un V-Twin de carrera larga a las vocalizaciones de un tres cilindros. No es una máquina para principiantes, ni para quien busca la polivalencia. Una herramienta de placer bruto, tallada para las rectas interminables y las aceleraciones feroces a la salida de las curvas. A este precio, con este motor, Harley sitúa el listón exactamente donde sus rivales no se atreven a llegar.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ABS de série
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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