Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 313 cc
- Potencia
- 34.0 ch @ 9500 tr/min (24.5 kW)
- Par motor
- 28.0 Nm @ 7500 tr/min
- Tipo de motor
- Single cylinder, four-stroke
- Refrigeración
- Liquid
- Relación de compresión
- 10.9:1
- Diámetro × carrera
- 80.0 x 62.1 mm (3.1 x 2.4 inches)
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
- Distribución
- Double Overhead Cams/Twin Cam (DOHC)
- Arranque
- Electric
Chasis
- Chasis
- Tubular space
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Embrague
- Wet multi-plate
- Suspensión delantera
- Upside-down telescopic fork, Ø 41mm
- Suspensión trasera
- Cast aluminium dual swing arm
Frenos
- Freno delantero
- Single disc
- Freno trasero
- Single disc. ABS
- Neumático delantero
- 110/80-19
- Presión delantera
- 1.70 bar
- Neumático trasero
- 150/70-17
- Presión trasera
- 1.90 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 835.00 mm
- Distancia entre ejes
- 1420.00 mm
- Longitud
- 2075.00 mm
- Anchura
- 880.00 mm
- Altura
- 1230.00 mm
- Depósito
- 11.00 L
- Peso
- 169.50 kg
- Precio nuevo
- 6 170 €
Presentación
Cuando BMW decide jugar a lo pequeño, ¿qué sale? La respuesta reside en tres cifras: 313 cm3, 169,5 kilos y 6.170 euros. Detrás de este precio de entrada a la familia GS se esconde un proyecto estratégico bien trazado. La BMW G 310 GS no nació por casualidad; es la respuesta de Múnich a los mercados emergentes y a los permisos A2 europeos que reclaman una aventurera a su medida. Concebida en Alemania, ensamblada por TVS en Bangalore, adopta los códigos ADV de sus grandes hermanas sin poder aspirar a sus capacidades. Un mimétismo asumido, que tiene el mérito de ser honesto.

Visualmente, la semejanza con la familia GS es impactante. Prua alta, carenado delantero agresivo, portaequipajes con manijas integradas: el trazo no deja lugar a dudas sobre la filiación. Pero la parentela se limita a las apariencias. Bajo la carrocería, se encuentra un monocilíndrico de 313 cm3 refrigerado por líquido, dotado de 4 válvulas, una doble ACT y una caja de 6 marchas. Este motor, idéntico al del roadster G 310 R, se distingue por una culata invertida cuya admisión está orientada hacia el frente, lo que rebaja el centro de gravedad y acerca la masa a la rueda delantera. El resultado se siente en la maniobrabilidad. Los 34 caballos apuntan a 9.500 rpm, el par de 28 Nm llega a 7.500 rpm. Estas cifras no harán temblar las marcas, pero son suficientes para progresar francamente en ciudad y en carretera secundaria, con un consumo contenido alrededor de 3,3 litros por cada 100 km. La velocidad máxima se limita a 143 km/h, lo que se adapta perfectamente al uso cotidiano previsto.
El chasis de entramado tubular proviene directamente del roadster, con algunos ajustes pensados para el registro trail. La distancia al suelo se ha aumentado, el basculante se ha alargado 46 mm para alcanzar una distancia entre ejes de 1.420 mm. Las suspensiones invertidas de 41 mm en la parte delantera y el monoamortiguador trasero se benefician cada uno de 180 mm de recorrido, lo que supone respectivamente 49 y 40 mm más que en el 310 R. Esta generosidad de recorrido autoriza algunas pistas en buen estado, caminos pedregosos, desvíos modestos. La rueda delantera pasa a 19 pulgadas, un compromiso razonable entre versatilidad en carretera y capacidad para franquear obstáculos. El ABS es desconectable, lo que representa una verdadera atención para aquel que se aventura fuera del asfalto. La altura del asiento a 835 mm seguirá siendo un obstáculo para los de estatura baja; los cinco centímetros ganados en comparación con el roadster se hacen sentir desde la primera parada.

Frente a la Kawasaki Versys-X 300, la Honda CRF 300 L o la Suzuki V-Strom 250, la BMW G 310 GS juega la carta de la credibilidad de marca. Cuesta más que la mayoría de sus rivales directos, pero incorpora un equipamiento completo con tablero de instrumentos totalmente digital, indicador de marcha engranada, ABS desconectable y un acabado cuidado. El público objetivo es claramente identificable: joven con permiso A2, ciudadano que busca escaparse el fin de semana, o motociclista experimentado que quiere una segunda moto ligera y económica. Para estos perfiles, la BMW G 310 GS representa una propuesta sólida. En cambio, el viajero que sueña con travesías transcontinentales deberá rápidamente mirar hacia cilindradas superiores. El depósito de 11 litros limita la autonomía, y los 34 caballos muestran sus límites en cuanto se presenta una nacional bien despejada.

No nos engañemos: comprar la BMW G 310 GS nueva a 6.170 euros, es pagar una prima de insignia. La competencia japonesa ofrece máquinas igual de capaces por menos dinero. Pero esta insignia, tiene su valor. Tiene la coherencia estilística con una familia GS que hace soñar desde hace décadas, la rigurosidad de la puesta a punto alemana, y el valor de reventa que la BMW G 310 GS de segunda mano conserva mejor que sus rivales. Este pequeño trail no revolucionará nada, pero hace su trabajo con seriedad y carácter. Para un motociclista que crece en la disciplina o que busca una aventurera accesible sin renunciar al prestigio de la hélice azul y blanca, es una elección que se defiende.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ABS désactivable
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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