Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 888 cc
- Potencia
- 95.2 ch @ 8750 tr/min (68.5 kW)
- Par motor
- 87.0 Nm @ 7250 tr/min
- Tipo de motor
- In-line three, four-stroke
- Refrigeración
- Liquid
- Relación de compresión
- 11.3:1
- Diámetro × carrera
- 78.0 x 61.9 mm (3.1 x 2.4 inches)
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection. Multi-point sequential
- Distribución
- Double Overhead Cams/Twin Cam (DOHC)
- Arranque
- Electric
Chasis
- Chasis
- Tubular steel, bolt on subframe. Twin-sided, cast aluminum alloy swingarm.
- Caja de cambios
- 6-speed
- Transmisión final
- Chain (final drive)
- Embrague
- Wet multi-plate
- Suspensión delantera
- Showa 45 mm upside down forks, manual preload, rebound damping and compression damping adjustment
- Suspensión trasera
- Showa suspension unit, manual preload and rebound damping adjustmen
- Recorrido rueda delantera
- 240 mm (9.4 inches)
- Recorrido rueda trasera
- 230 mm (9.1 inches)
Frenos
- Freno delantero
- Double disc. Brembo radial-type monobloc, with 4 pistons. Multi-mode ABS, Optimized Cornering ABS.
- Freno trasero
- Single disc. Brembo with single pistons. Multi-mode ABS, Optimized cornering ABS.
- Neumático delantero
- 100/90-21
- Presión delantera
- 2.34 bar
- Neumático trasero
- 150/70-R17
- Presión trasera
- 2.89 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 850.00 mm
- Distancia entre ejes
- 1556.00 mm
- Anchura
- 935.00 mm
- Altura
- 1452.00 mm
- Depósito
- 20.00 L
- Peso
- 212.00 kg
- Peso en seco
- 196.00 kg
- Precio nuevo
- 14 400 €
Presentación
Imposible evocar el mundo de las motos de trail sin ver surgir el fantasma de la BMW GS, pero sería reductor creer que la batalla se limita a este gigante. En la sombra, otros felinos acechan, afilando sus garras para los senderos más exigentes. La Triumph Tiger 900 Rally, y su versión enriquecida la Rally Pro, representa precisamente esta alternativa inglesa, diseñada no para el asfalto liso sino para los caminos que bifurcan hacia lo desconocido. Con ella, Triumph no propone una simple evolución, sino un verdadero cambio de filosofía.

A primera vista, el asunto está claro: este tigre ha cambiado de piel. Termina la cara un poco bizca de la antigua 800, dando paso a una mirada más penetrante y a una silueta que muestra claramente sus intenciones aventureras. Pero el verdadero cambio, el revolucionario, se esconde bajo el depósito de 20 litros. El triple ha sido repensado de fondo. Con 888 cm3, gana en cilindrada, pero sobre todo, adopta un orden de encendido descentrado que le confiere un carácter mucho más mordiente. Hablamos de 95 caballos, una potencia idéntica en el papel, pero disponible mucho antes, y sobre todo acompañada de 87 Nm de par, más generoso y más accesible. La diferencia al acelerador es palpable: este motor respira con ganas, tira con una codicia de bajos y medios regímenes que hace olvidar los pocos kilos del peso, 212 kg completamente cargada. Es una mecánica que parece hecha para arrancar la tierra más que para pavonearse en la autopista.
Este temperamento revisado se combina con un chasis también retrabajado. El cuadro de acero treillis ahora acoge un basculante trasero atornillado, una idea tan simple como excelente para las reparaciones tras una caída. Las suspensiones Showa, con sus 240 mm de recorrido delantero, envían un mensaje claro: esta moto ha nacido para las irregularidades. El paso a los neumáticos sin cámara de aire sobre llantas de radios (21 pulgadas delante, 17 detrás) es otra buena noticia para el aventurero que quiere poder pinchar lejos de todo. Sin embargo, un detalle interroga: la ausencia de serie de los crash-bars y el protector del motor de plástico. En una máquina que cuesta cerca de 15.000 euros, eso duele un poco. ¿Hay que ver una incitación a girarse desde el principio hacia la Tiger 900 Rally Pro, mejor equipada? Probablemente.
Porque es ahí donde está el problema, o mejor dicho, donde la cartera se aligera. A este precio, la competencia es feroz. Frente a una Yamaha Ténéré 700, más rudimentaria pero también más ligera y mucho menos cara, la Tiger apuesta por la sofisticación. Su cuadro de instrumentos TFT de 7 pulgadas, sus modos de conducción (incluido un modo Off-Road desactivando el ABS trasero), su ABS cornering y su control de tracción pilotados por una unidad de medición inercial la convierten en una máquina hipermoderna. Se dirige a aquel que quiere aventura sin renunciar al confort y a la tecnología, al viajero exigente que apunta a los caminos de Sudamérica más que al aparcamiento del café del pueblo.
Entonces, ¿es la Triumph Tiger 900 Rally la mejor amiga del aventurero? Para aquel que busca la ligereza absoluta y el purismo espartano, no. Pero para el viajero exigente, que quiere una moto capaz de todo, dotada de un motor carismático, de un chasis competente y de una electrónica de vanguardia, constituye un argumento contundente. No es barata, es cierto, y el examen del argus Triumph Tiger 900 Rally Pro de segunda mano puede ser judicioso. Pero demuestra, con prueba de la Triumph Tiger 900 Rally Pro como apoyo, que Hinckley ha sabido crear un trail con una identidad fuerte, un verdadero competidor que no se contenta con seguir la estela de los demás.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ABS in curves
- Poignées chauffantes
Información práctica
- Véhicule accessible au permis A2 ou bridable à 47.5ch / 35 Kw
- La moto est accessible aux permis : A, A2
Opiniones y comentarios
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