Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 996 cc
- Potencia
- 135.0 ch @ 8500 tr/min (99.3 kW)
- Par motor
- 105.9 Nm @ 7500 tr/min
- Tipo de motor
- V2, four-stroke
- Refrigeración
- Liquid
- Relación de compresión
- 11.7:1
- Diámetro × carrera
- 98.0 x 66.0 mm (3.9 x 2.6 inches)
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
- Distribución
- Double Overhead Cams/Twin Cam (DOHC)
Chasis
- Chasis
- double poutre en alu et éléments de fonderie
- Caja de cambios
- 6-speed
- Transmisión final
- Chain (final drive)
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique inversée Ø 43 mm, déb : 115 mm
- Suspensión trasera
- monoamortisseur type Rotary Damper, déb : 125 mm
Frenos
- Freno delantero
- Double disc
- Freno trasero
- Single disc
- Neumático delantero
- 120/70-ZR17
- Presión delantera
- 2.50 bar
- Neumático trasero
- 190/50-ZR17
- Presión trasera
- 2.50 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 825.00 mm
- Distancia entre ejes
- 1395.00 mm
- Longitud
- 2100.00 mm
- Anchura
- 740.00 mm
- Altura
- 1120.00 mm
- Depósito
- 17.00 L
- Peso
- 230.00 kg
- Peso en seco
- 197.00 kg
- Precio nuevo
- 10 989 €
Presentación
¿Puede una moto que aspiraba a jugar en el patio de los grandes, como las Ducati 916, seguir encontrando su lugar hoy en día? La Suzuki TL 1000 R, especialmente en su versión de 2003, es una respuesta compleja a esta pregunta. Nació de una ambición clara: transformar la TL 1000 S, ya un twin sport, en una verdadera superbike de competición. Suzuki le dio una estética GSX-R, un imponente chasis de doble viga de aluminio, pinzas de freno de seis pistones y, sobre todo, trabajó en el corazón de la máquina. El V2 de 996 cc fue potenciado con dos inyectores por cilindro, modificaciones en los conductos de admisión y las piezas internas. El resultado oficial es 135 caballos a 8500 rpm, con un par de 105,9 Nm que llega bastante alto, a 7500 rpm. Pero los preparadores saben que este motor tenía más bajo el capó; algunos preparadores, especialmente en Bélgica donde todavía se encuentran Suzuki TL 1000 R de segunda mano, se acercaron a los 180 cv. Es un bloque carismático, denso, que ofrece una motricidad notable.

En papel, esta ficha técnica da ganas de pista. Pero la realidad es más matizada. Con 230 kg con todos los líquidos y un empuje de 1395 mm, la TLR es una máquina imponente. Su amortiguador rotativo, una tecnología sofisticada, y sus posibilidades de ajuste eran muy amplias, pero nunca se sentía realmente cómoda en un circuito cerrado. Demasiado pesada, le faltaba la vivacidad necesaria para competir con las Ducati contemporáneas. Su potencial está en otro lugar. Fuera de los paddocks, en carretera o autopista, se revela mucho más encantadora. El tren delantero es eficaz y seguro, la posición, aunque deportiva, ofrece cierto confort, y la protección es correcta. El motor, potente y placentero, convierte cada aceleración en un momento sabroso. La velocidad máxima anunciada, 270 km/h, es accesible, y el 0 a 100 km/h debe ser lanzado con autoridad gracias a este par presente. Es una moto que se descubre con el tiempo, en las grandes curvas, no en las chicanas.
¿Para quién? Para el viajero deportivo que busca una alternativa carismática a los cuatro cilindros habituales. Para el piloto que valora la sensación bruta de un twin y su motricidad intuitiva más que la acrobacia extrema. También es un objeto de colección para los aficionados a la saga Suzuki TL 1000 R superbike, este audaz intento. Hoy en día, buscar una Suzuki TL 1000 R de segunda mano, quizás en Bélgica donde el mercado es activo, es una empresa apasionada. Su precio en aquel momento, cerca de 11000 euros, era interesante para una máquina tan equipada. Hoy en día, su esencia bruta y su carácter único son sus principales argumentos.
Sin embargo, hay que conocer sus defectos. La autonomía, con un depósito de 17 litros, es ridícula para una máquina de este tamaño, limitando seriamente los viajes. Y el asiento doble es simplemente una sesión de musculación, la silla alta a 825 mm y la posición no le hacen ningún favor al pasajero. Es una moto solitaria, hecha para el placer del piloto. En el universo de los twins sport de los años 2000, la TLR ocupa un nicho: menos radical y afilada que una Ducati 916 en circuito, pero más carismática y atractiva en carretera que una Honda VTR1000. No es adecuada para principiantes, intimidados por su peso y su potencia, pero puede ser la compañera ideal del viajero experimentado en busca de carácter mecánico. Una prueba de Suzuki TL 1000 R lo confirma: es una moto que habla antes de correr.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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