Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 248 cc
- Potencia
- 26.0 ch @ 8500 tr/min (19.1 kW)
- Par motor
- 24.5 Nm @ 7000 tr/min
- Tipo de motor
- Bicylindre en ligne, 4 temps
- Refrigeración
- liquide
- Relación de compresión
- 11.5 : 1
- Diámetro × carrera
- 53.5 x 55.2 mm
- Válvulas/cilindro
- 2
- Árbol de levas
- 1 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
Chasis
- Chasis
- tubulaire en acier
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique Ø nc
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 1 disque Ø 290 mm, étrier 2 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 240 mm, étrier simple piston
- Neumático delantero
- 110/80-17
- Presión delantera
- 2.50 bar
- Neumático trasero
- 140/70-17
- Presión trasera
- 2.50 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 780.00 mm
- Depósito
- 13.30 L
- Peso
- 187.00 kg
- Precio nuevo
- 4 499 €
Presentación
¿Quién todavía recuerda la Suzuki Inazuma 250? Este nombre que evoca un rayo japonés para un modelo que, admitámoslo, brilla sobre todo por su discreción. Lanzada en 2013, esta máquina se posicionaba en un nicho entonces en plena expansión: el de las pequeñas cilindradas accesibles, ni demasiado vivas como algunos monocilíndricos, ni demasiado sosas. Con su bicilíndrico en línea de 248 cc, anunciaba 26 caballos, una potencia que se pretendía suficiente sin ser intimidante. El problema es que este motor, para ser flexible y redondo, carecía cruelmente de carácter. Hay que torturarlo hasta 7000 rpm para extraer su par máximo de 24,5 Nm, y la potencia llega tarde, a 8500 revoluciones. Resultado, en carretera abierta, los 150 km/h de velocidad máxima son una conquista, no una evidencia. Junto a una contemporánea como la Honda CBR250R, más nerviosa, o incluso una Yamaha WR250X, más juguetona, la Inazuma parece una buena alumna un poco demasiado prudente.

Su terreno de juego declarado era el asfalto urbano. Y ahí, el panorama se aclara. Con un peso en orden de marcha de 187 kg, se mantiene manejable sin ser una pluma. La altura del asiento de 78 cm la convierte en una amiga de los pilotos de estatura media, permitiendo apoyar fácilmente los dos pies en los semáforos. El chasis de acero tubular es robusto, y la horquilla telehidráulica asociada a un monoamortiguador en la parte trasera aseguran un confort correcto en los baches. Los frenos, un disco de 290 mm en la parte delantera y uno de 240 mm en la parte trasera, hacen el trabajo sin pretensiones, perfectamente adaptados a una conducción cool. Los neumáticos en 110/80 y 140/70 le dan una estabilidad tranquilizadora. Es una moto que no sorprende, en el buen como en el mal sentido del término. Se contenta con hacer su trabajo de ciclomotor gigante con una fiabilidad que no hace ninguna duda, heredada del saber hacer Suzuki.
La versión "Urban" en la que nos detenemos añadía algunos accesorios prácticos para justificar su denominación. Un top-case de 26 litros, un parabrisas ahumado y una pata central para el mantenimiento. Adiciones lógicas para una moto destinada a la ciudad, aunque el precio mecánicamente se inflaba para alcanzar los 4499 euros de la época. Por este precio, se empezaba a rozar el de concurrentes más polivalentes o excitantes. La Inazuma Urban jugaba la carta de la racionalidad pura: un depósito de 13,3 litros para una autonomía correcta, una caja de seis marchas para intentar ahorrar algunas gotas de combustible en carretera nacional, y un look sobrio pero no feo. Una moto para principiante prudente, para repartidor o para citadino que busca ante todo una herramienta de transporte simple y sin complicaciones.
En definitiva, la Suzuki GW250 Inazuma Urban sigue siendo un ovni interesante en el paisaje de las pequeñas cilindradas. No tenía la locura de una Aprilia, ni la eficiencia contundente de una Kawasaki. Proponía una experiencia moto apaciguada, casi demasiado. Su mayor defecto quizás era no comunicar la menor emoción, salvo la de la fiabilidad. Una elección asumida por Suzuki, que apuntaba a un público muy específico: el comprador para quien una moto es, ante todo, un vehículo, punto. Hoy en día, en el mercado de segunda mano, puede representar un futuro económico y sin sorpresas para un novato o un urbano pragmático. Pero para aquel que busque siquiera una chispa de pasión en sus 250 cc, tendrá que buscar en otro lugar. Esta Inazuma era un rayo, pero sin trueno.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
Opiniones y comentarios
Aún no hay opiniones. ¡Sé el primero en compartir la tuya!