Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1064 cc
- Potencia
- 91.0 ch @ 7800 tr/min (66.9 kW)
- Par motor
- 92.2 Nm @ 6000 tr/min
- Tipo de motor
- Bicylindre en V transversal à 90°, 4 temps
- Refrigeración
- par air
- Relación de compresión
- 9.5 : 1
- Diámetro × carrera
- 92 x 80 mm
- Válvulas/cilindro
- 2
- Sistema de combustible
- Injection
Chasis
- Chasis
- poutre et double berceau interrompu en acier
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Cardan
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique inversée Ø 40 mm, déb : 120 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur, déb : 128 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 320 mm, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 282 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Presión delantera
- 2.20 bar
- Neumático trasero
- 180/55-17
- Presión trasera
- 2.40 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 800.00 mm
- Depósito
- 22.00 L
- Peso
- 243.00 kg
- Peso en seco
- 221.00 kg
- Precio nuevo
- 11 200 €
Presentación
¿Quién recuerda aún que un puñado de ingenieros apasionados, en los talleres de Mandello del Lario, decidió un día resucitar el espíritu de las grandes Guzzi de antaño? La V11 Sport Naked, en su añada 2006, porta esa herencia con una elegancia poco común. Desciende en línea directa de la V7 S, y se nota. Sus líneas generosas, su presencia imponente, ese bicilíndrico en V transversal a 90° que desborda del chasis como un corazón demasiado grande para su caja torácica. Con sus 1064 cm3, este twin de cuatro tiempos no tiene nada de discreto. Forma parte del espectáculo, es la moto tanto como el chasis que lo sostiene.

En cuanto a prestaciones, hablamos de 91 caballos a 7800 rpm y un par motor de 92,2 Nm disponible desde las 6000 vueltas. Sobre el papel, es honesto sin ser deslumbrante. En la realidad, el gran V-twin retoma limpiamente desde los bajos regímenes, con esa flexibilidad típica de las mecánicas de carrera larga. Pero hay que reconocer un bache de carácter alrededor de las 4000 rpm que rompe un poco el impulso. El verdadero placer no se mide con cronómetro. Se encuentra en las vibraciones del flat-twin, en ese balanceo característico con cada golpe de gas, en la personalidad bruta de este molino que no se parece a ningún otro. La caja de seis velocidades, transmitida por cardán, ha ganado en precisión con los años, pero aún exige tacto para meter las marchas sin tropiezos. Estamos lejos de la suavidad de una japonesa.
En carretera, la V11 Sport Naked muestra su temperamento de roadster a la antigua. Sus 243 kg en orden de marcha se hacen sentir desde las primeras curvas. Hace falta brazo, compromiso físico para meterla en ángulo y mantenerla en línea. El chasis de viga y doble cuna interrumpida en acero, asociado a una horquilla invertida de 40 mm y un monoamortiguador trasero, asegura una estabilidad tranquilizadora una vez elegida la trazada. Pero la rigidez del conjunto muestra sus límites sobre asfalto degradado o cuando el ritmo se acelera. La Guzzi no es una deportiva, inútil compararla con una Suzuki GSV-R o una Triumph Speed Triple de la misma época. Juega en un registro diferente, el del placer mecánico puro, del paseo comprometido más que del ataque frontal.

El frenado, en cambio, constituye un verdadero punto fuerte. Dos discos de 320 mm delante mordidos por pinzas de cuatro pistones, un disco de 282 mm con pinza de dos pistones detrás. El conjunto, firmado por Brembo, ofrece una potencia y una dosificación que inspiran confianza, incluso cuando se aprieta un poco la máquina al límite. El asiento a 800 mm y el depósito de 22 litros permiten buenas etapas sin sufrir, lo que encaja bien con el programa rutero de la máquina. La velocidad máxima anunciada de 215 km/h confirma que la V11 no tiene vocación de alarmar a los radares, sino más bien de devorar las carreteras comarcales con glotonería.
Queda la cuestión del precio. A 11 200 euros en 2006, la V11 Sport Naked se posicionaba por encima de varias competidoras mejor dotadas en tecnología. Pero Guzzi nunca ha vendido tecnología. La marca vende carácter, alma, una experiencia de conducción que no se parece a nada más en el mercado. Esta moto se dirige a moteros que ya han rodado, que saben lo que buscan y que aceptan algunos defectos a cambio de una personalidad afirmada. Para un principiante, pasen de largo, los 243 kg y el temperamento del V-twin no perdonan la aproximación. Para un amante de las bellas mecánicas italianas, capaz de lidiar con un carácter bien templado, la V11 sigue siendo una máquina entrañable, de esas que no se revenden fácilmente una vez que se les ha cogido el gusto.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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