Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 929 cc
- Potencia
- 153.0 ch @ 11000 tr/min (107.3 kW)
- Par motor
- 101.0 Nm @ 9000 tr/min
- Tipo de motor
- In-line four, four-stroke
- Refrigeración
- Liquid
- Relación de compresión
- 11.3:1
- Diámetro × carrera
- 74.0 x 54.0 mm (2.9 x 2.1 inches)
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
- Arranque
- Electric
Chasis
- Chasis
- Double poutre alu
- Caja de cambios
- 6-speed
- Transmisión final
- Chain (final drive)
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique inversée Ø 43 mm, déb : 135 mm
- Suspensión trasera
- Monoamortisseur Unit Pro-Link , déb : 135 mm
- Recorrido rueda delantera
- 120 mm (4.7 inches)
- Recorrido rueda trasera
- 135 mm (5.3 inches)
Frenos
- Freno delantero
- Dual disc
- Freno trasero
- Single disc
- Neumático delantero
- 120/70-ZR17
- Presión delantera
- 2.50 bar
- Neumático trasero
- 190/50-ZR17
- Presión trasera
- 2.90 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 815.00 mm
- Distancia entre ejes
- 1400.00 mm
- Depósito
- 18.00 L
- Peso
- 199.00 kg
- Peso en seco
- 170.00 kg
- Precio nuevo
- 12 346 €
Presentación
Cuando Honda lanzó la primera CBR 900 RR Fireblade en 1992, el mundo de las deportivas de calle dio un vuelco. Una moto de 750 en un cuerpo de 900, ligera, incisiva, temible. Casi una década después, la competencia había recortado distancias. La Yamaha R1 repartió de nuevo las cartas, la Kawasaki ZX-9R arañaba terreno. Para la añada 2001, Honda revisa su copia y entrega una Honda CBR 900 RR Fireblade profundamente renovada. No se trata de un simple lavado de cara: una reforma mecánica y de chasis que apunta a reconquistar el trono de las hiperdeportivas.

El cuatro cilindros en línea pasa a 929 cc, estrena inyección electrónica PGM-FI y se equipa con una válvula en el escape para reforzar el par a medio régimen. Resultado: 153 CV a 11 000 rpm y 101 Nm a 9 000 rpm. Sobre el papel, las cifras se mantienen dentro de la norma de la categoría. En carretera, es la manera lo que marca la diferencia. Este bloque no te salta a la cara como el twin-cam de la R1. Sube de vueltas con una progresividad aterciopelada, casi demasiado pulida para algunos. Los amantes de las sensaciones brutas le reprocharán ese temperamento civilizado. Pero precisamente esa es la seña de identidad de la Fireblade desde la SC33 de 1992: la potencia al servicio del piloto, nunca en su contra. La inyección se muestra limpia desde los primeros hilos de gas, sin tirones, sin vacilaciones. Un motor educado que gira redondo de 3 000 a 11 000 rpm.
En cuanto al chasis, Honda sacó la artillería pesada. El bastidor de doble viga de aluminio aloja una horquilla invertida de 43 mm y un basculante anclado directamente a los cárteres del motor, al estilo de las máquinas de Gran Premio. Este montaje acorta la distancia al piñón de salida de la caja de cambios y mejora la tracción a la salida de curva. La distancia entre ejes contenida en 1 400 mm, el peso reducido a 170 kg en seco y 199 kg con todos los depósitos llenos: la Honda CBR 900 RR Fireblade 2001 caza en las aguas de máquinas bastante más radicales. Los frenos de doble disco delantero muerden con convicción, el tren delantero inspira una confianza inmediata. La precisión de la dirección recuerda a la de un bisturí. Se inscribe la moto en curva con una simple presión sobre el semimanillar, la trazada se dibuja sin titubeos, incluso sobre asfalto deteriorado. Las suspensiones filtran las imperfecciones conservando al mismo tiempo un retorno de información preciso. Es lo que Honda llama el "Total Control", y en esta generación, el concepto cobra todo su sentido.
¿La otra cara de la moneda? La protección aerodinámica sigue siendo espartana. Pasados los 200 km/h de los 273 km/h de velocidad punta anunciados, el viento se convierte en un adversario serio. La cúpula está diseñada para el estilo, no para el confort en autopista. El asiento encaramado a 815 mm y la posición volcada hacia delante convienen a complexiones medianas, pero los rodadores de largo recorrido encontrarán el espacio justo. El depósito de 18 litros ofrece una autonomía correcta sin más. En cuanto al precio de 12 346 euros en 2001, situaba la Honda CBR 900 RR Fireblade en lo más alto de su categoría, un posicionamiento asumido frente a las rivales japonesas. Hoy en el mercado de segunda mano, la CBR 900 RR Fireblade se negocia en torno a los 3 490 euros según el estado y el kilometraje, lo que la convierte en una deportiva accesible para quien busca sensaciones serias sin hipotecar su garaje.
Entre la Fireblade 1998 y esta versión 2001, el salto cualitativo es neto. Honda cubrió el retraso acumulado en circuito preservando al mismo tiempo la polivalencia en carretera que forjó la reputación del modelo desde 1992. Frente a la R1, quizá le falte ese punto de locura que electriza a los pisteros puros. Frente a la ZX-9R, opone un acabado y una coherencia de conjunto superiores. La CBR 900 RR Fireblade 2000-2003 sigue siendo una deportiva pensada para el piloto exigente que quiere rodar rápido en todas partes, no solo entre dos pianos de circuito. Una moto que perdona las aproximaciones en lugar de sancionarlas, y quizá sea esa su mayor cualidad.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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