Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1745 cc
- Potencia
- 87.0 ch @ 5020 tr/min (64.0 kW)
- Par motor
- 145.1 Nm @ 3000 tr/min
- Tipo de motor
- Bicylindre en V à 45°, 4 temps
- Refrigeración
- par air
- Relación de compresión
- 10 : 1
- Diámetro × carrera
- 100 x 111.1 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Sistema de combustible
- Injection
Chasis
- Chasis
- Double berceau tubulaire en acier
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Courroie
- Suspensión delantera
- Fourche telescopique Ø 49 mm, déb : 130 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur sous la selle, déb : 86 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 1 disque Ø 300 mm, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 292 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 130/60-21
- Neumático trasero
- 240/40-18
Dimensiones
- Altura de asiento
- 665.00 mm
- Depósito
- 13.20 L
- Peso
- 305.00 kg
- Peso en seco
- 294.00 kg
- Precio nuevo
- 21 760 €
Presentación
Imagina una custom tallada a cuchillo, larga como un día sin combustible, con un neumático trasero de 240 mm que desborda como la pantorrilla de un velocista. Es exactamente la imagen que proyecta la Softail Breakout FXBR en cuanto sale del garaje. Harley-Davidson no juega a la sutileza con este modelo, y es precisamente por eso que se la ama o se la huye. En 2019, la marca de Milwaukee da un paso decisivo al injertar en este chasis el motor Milwaukee-Eight 107 de 1745 cm3, el mismo bloque que ya hacía las delicias de las tourers Road King y Electra Glide. El resultado no deja lugar a dudas.

Este V-twin a 45 grados desarrolla 87 caballos a 5020 rpm, cifra que puede parecer modesta frente a una Indian Scout Bobber Sixty o incluso una Ducati Diavel sobre el papel. Pero es el par quien cuenta la verdadera historia. 145 Nm disponibles desde las 3000 rpm, es un empuje franco, orgánico, que te clava en el asiento sin avisar. Las 4 válvulas por cilindro y la relación de compresión de 10:1 modernizan un motor cuyo ADN sigue siendo profundamente americano, con vibraciones notablemente domadas respecto al antiguo Twin Cam. Harley anuncia una mejora del 10% en el 0 a 100 km/h, y se nota efectivamente en las reaceleraciones. La velocidad máxima se limita a 160 km/h, lo que se adapta perfectamente al perfil de la máquina. La Breakout no es una dragster, es una postura.
La renovación del chasis Softail merece que nos detengamos en ella. La estructura tubular de doble cuna ha sido completamente rediseñada, con la mitad de piezas ensambladas, un 22% menos de soldaduras y una rigidez aumentada en un 65% sobre la estructura bruta, un 34% con la moto completa. Estas cifras no son marketing vacío. En condiciones reales, la máquina gana en precisión y pierde sus tendencias al flotamiento bajo carga. Los 17 kilos perdidos respecto a la generación anterior también llegan en buen momento, aunque los 305 kg en plena carga siguen siendo una realidad que no hay que minimizar. La Breakout no es una moto para los indecisos en las maniobras de aparcamiento.

Las suspensiones siguen la misma lógica de puesta al día. La horquilla telescópica de 49 mm de doble válvula toma prestada la tecnología aparecida en las Touring 2017, con un recorrido de 130 mm y una amortiguación notablemente más reactiva que la que ofrecía el tren delantero anterior. El monoamortiguador trasero, oculto bajo el asiento siguiendo la gran tradición Softail, gana en recorrido útil con sus 86 mm e integra una rueda de precarga accesible sin herramientas. No es un chasis de deportiva, pero Harley ha querido claramente que la Breakout siga correctamente la carretera en lugar de conformarse con ser admirada de pie.
Estéticamente, esta versión 2019 marca una ruptura con la edición anterior. El faro Daymaker LED firma la delantera con una firma luminosa reconocible. Los retrovisores y los triples se pasan al negro, el depósito cambia de curvas, los escapes se superponen en el lado derecho en lugar de discurrir en tándem. El cuentakilómetros analógico cede su lugar a una pantalla digital. Estos detalles construyen una identidad más oscura, más tensa. Con su asiento a tan solo 665 mm de altura, la Breakout se dirige a un público variado en términos de morfología, pero está ante todo destinada a los amantes de las customs a la americana, los que ruedan para ser vistos tanto como para rodar. A 21.760 euros, la factura es seria. Quienes quieran llevar la experiencia aún más lejos pueden optar por la versión Milwaukee-Eight 114 como opción. Para los demás, el 107 es más que suficiente para justificar cada euro gastado.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ABS de série
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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