Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 998 cc
- Potencia
- 140.0 ch @ 9500 tr/min (102.2 kW)
- Par motor
- 111.0 Nm @ 8000 tr/min
- Tipo de motor
- V2, four-stroke
- Refrigeración
- Liquid
- Relación de compresión
- 11.4:1
- Diámetro × carrera
- 100.0 x 63.5 mm (3.9 x 2.5 inches)
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection. Marelli electronic fuel injection, 54 mm throttle body
- Distribución
- Desmodromic valve control
- Arranque
- Electric
Chasis
- Chasis
- Tubular steel trellis
- Caja de cambios
- 6-speed
- Transmisión final
- Chain (final drive)
- Embrague
- Dry multiplate with hydraulic control
- Suspensión delantera
- Showa 43 mm upside-down fully adjustable fork with TiN surface treatment
- Suspensión trasera
- Progressive linkage with fully adjustable Showa monoshock
- Recorrido rueda delantera
- 130 mm (5.1 inches)
- Recorrido rueda trasera
- 148 mm (5.8 inches)
Frenos
- Freno delantero
- Double disc
- Freno trasero
- Single disc
- Neumático delantero
- 120/70-ZR17
- Presión delantera
- 2.10 bar
- Neumático trasero
- 190/50-ZR17
- Presión trasera
- 2.20 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 780.00 mm
- Distancia entre ejes
- 1420.00 mm
- Depósito
- 15.50 L
- Peso en seco
- 186.00 kg
- Precio nuevo
- 17 195 €
Presentación
¿Quién recuerda el revuelo provocado por el trazo de Terblanche en 2003? La Ducati 999 había dividido al clan boloñés como ninguna deportiva antes que ella. Dos años más tarde, para la añada 2005, Borgo Panigale revisa su copia con una fase 2 que toma prestado ampliamente de la temible 999 R. Nueva testa de horquilla depurada, basculante de aluminio procedente directamente de las 999 Factory del campeonato Superbike, carenado aligerado en un buen kilo gracias a un material inédito, cúpula elevada. Sobre el papel, la Ducati 999 S 2005 y la versión estándar comparten desde entonces un aire de familia inquietante con la R. Solo las pinzas de freno delatan la filiación.

Bajo el chasis tubular de acero, el V-twin a 90 grados de 998 cc gana en empuje. Los 140 caballos entregados a 9500 rpm representan un salto de 16 unidades respecto a la añada anterior, mientras que el par sube a 111 Nm desde las 8000 rpm. Con una relación de compresión de 11,4:1 y un diámetro supracuadrado de 100 mm por 63,5 mm de carrera, este bicilíndrico de cuatro válvulas por cilindro se posiciona claramente por encima de la Aprilia RSV 1000 R en términos de cifras brutas. La caballería es bien real, y los 275 km/h de punta lo confirman. No obstante, este motor, ahora más eficaz, quizás haya perdido una pizca de carácter. Empuja fuerte, empuja en todo el rango, pero no procura ese escalofrío visceral que ciertos twins italianos saben ofrecer. Un reproche que también podría dirigirse a la competencia japonesa, ciertamente.
La parte ciclo, por su parte, no se presta a la crítica. La horquilla invertida Showa de 43 mm con tratamiento TiN y el monoamortiguador progresivo, ambos regulables en todos los sentidos, ofrecen un nivel de control quirúrgico. El frenado Brembo con doble disco delantero, cuatro pistones por pinza y bomba de freno radial, detiene a la bestia con una autoridad tranquilizadora. Las llantas Marchesini calzadas en 120/70 y 190/50 ZR17 participan en un conjunto coherente, plantado sobre una distancia entre ejes de 1420 mm. En pista, la Ducati 999 2005 revela sus progresos más evidentes. La motricidad ha dado un salto, el chasis encaja los ataques francos sin inmutarse, la estabilidad en curva impone respeto. La mejora se nota sobre todo a la salida de curva, allí donde el neumático trasero recibe toda la potencia sin que la máquina pierda su línea.
Hay que aceptar, sin embargo, el contrato. El asiento, encaramado a 780 mm, no perdona nada a los traseros sensibles. La caja de seis velocidades exige un pie firme y decidido, lejos de la suavidad de una japonesa. Las suspensiones, calibradas para el rendimiento, transmiten cada imperfección del asfalto con una franqueza desarmante. Con 186 kg en seco y un depósito de 15,5 litros que limita la autonomía, la Ducati 999 no hace ninguna concesión al turismo. Es una deportiva pura, tallada para el circuito y las tandas en pista, que exige un piloto experimentado para extraer su quintaesencia. Atención también al limitador de revoluciones, que llega sin avisar si no se vigila el cuentavueltas.

Con una tarifa de 17 195 euros de precio en nuevo en su momento, Ducati había tenido la inteligencia de no incrementar la factura pese a las evoluciones. Hoy en día, la Ducati 999 de ocasión se negocia a precios muy variables según el estado y el kilometraje, y ciertas versiones Fila o negro integral atraen a los coleccionistas. Algunos apasionados la transforman incluso en Ducati 999 cafe racer, prueba de que la base técnica sigue siendo seductora veinte años después. Para quien busca una deportiva italiana de carácter sin alcanzar las tarifas estratosféricas de una Ducati 999 R de ocasión, esta fase 2 representa un compromiso sólido entre rendimiento y accesibilidad. No posee la sofisticación electrónica de las Panigale que le sucederán, pero tiene lo que muchas deportivas modernas han perdido: una conexión mecánica directa entre el piloto y la carretera.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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