Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 998 cc
- Potencia
- 128.0 ch @ 9500 tr/min (93.4 kW)
- Par motor
- 105.0 Nm @ 7000 tr/min
- Tipo de motor
- V2, four-stroke
- Refrigeración
- Liquid
- Relación de compresión
- 11.4:1
- Diámetro × carrera
- 97 x 67,5 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection Ø 51 mm
Chasis
- Chasis
- double poutre en alliage alu
- Caja de cambios
- 6-speed
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique inversée Öhlins Ø 43 mm, déb : 120 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur Öhlins, déb : 120 mm
Frenos
- Freno delantero
- Dual disc
- Freno trasero
- Single disc
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Neumático trasero
- 190/50-17
Dimensiones
- Altura de asiento
- 825.00 mm
- Distancia entre ejes
- 1415.00 mm
- Depósito
- 20.00 L
- Peso en seco
- 185.00 kg
- Precio nuevo
- 15 242 €
Presentación
Recordar el año 2000 es recordar una época en la que el V2 en deportivas era una cuestión de carácter, no de compromisos. En este panorama, la Aprilia RSV Mille R no pasaba desapercibida. No era una simple Mille con un labrado de color de carrera, sino una declaración de intenciones clara, una Factory antes de tiempo, diseñada para aquel que quería el alma de la competición en su calle. Por aproximadamente 15.250 euros en la época, le ofrecía mucho más que un sticker.

El corazón de la bestia, este V2 a 60° rugiente, permanece idéntico en apariencia al modelo estándar. ¡Pero qué identidad! Con 128 caballos a 9500 rpm y, sobre todo, 105 Nm de par disponible desde 7000 rpm, no jugaba en la cancha de las hypersportivas japonesas de cuatro cilindros. Su fuerza residía en esa empuje franco, esa tracción salida de curva que te pegaba al asiento, explotando un peso en seco contenido de 185 kg. La velocidad máxima, anunciada a 275 km/h, era casi anecdótica frente a esa sensación de potencia utilizable, bruta y comunicativa.
Donde la diferencia de precio se justificaba plenamente, era en el equipamiento. Aprilia sacó el gran juego: horquilla y amortiguador Öhlins, llantas OZ de aluminio forjado, depósito en material compuesto. Cada gramo ahorrado se sentía en la agilidad, cada ajuste de las suspensiones de leyenda ofrecía una precisión quirúrgica. El chasis de doble viga de aluminio, heredado de la base, encontraba aquí su cumplimiento. Ya no era una deportiva de calle, era una máquina de pista apenas legalizada, como confirmará todo Aprilia RSV Mille R test serio.
Para quién. Claramente para el pistard iluminado o el viajero exigente para quien el feeling prima sobre el tablero de instrumentos del salón. Sobre asfalto seco, era una herramienta de puro disfrute. Pero admitámoslo, en uso cotidiano, esa radicalidad tenía un coste en confort y en flexibilidad. La silla a 825 mm y la agresividad del puesto la hacían exigente. Frente a una Honda Fireblade o una Yamaha R1 de la época, más versátiles y más potentes, la Mille R jugaba una partitura diferente, la de la emoción mecánica en estado puro.
La Aprilia RSV Mille R Factory, en su esencia, planteaba una pregunta simple: ¿hasta dónde estás dispuesto a llegar por la pasión? No era la más rápida, ni la más fácil de vivir, pero desprendía un carisma y una conexión al piloto que pocos competidores ofrecían. Justificaba su precio por componentes de excepción y una experiencia única. La versión SP, a 150 caballos y con un precio prohibitivo, permanecía un objeto de colección. La R, ella, era el arma del esteta deportivo, un concentrado de Italia y de locura suave que, hoy en día aún, hace que el corazón lata más rápido.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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