Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
- Potencia
- 120.0 ch @ 9100 tr/min (88.3 kW) → 110.0 ch @ 9200 tr/min (80.9 kW)
- Par motor
- 96.1 Nm @ 5100 tr/min → 93.2 Nm @ 5800 tr/min
- Relación de compresión
- 12 : 1 → 11.2 : 1
- Altura de asiento
- 815.00 mm → 800.00 mm
- Depósito
- 21.00 L → 18.00 L
- Peso
- 212.00 kg → 217.00 kg
- Peso en seco
- 189.00 kg → 196.00 kg
Motor
- Cilindrada
- 955 cc
- Potencia
- 110.0 ch @ 9200 tr/min (80.9 kW)
- Par motor
- 93.2 Nm @ 5800 tr/min
- Refrigeración
- liquide
- Relación de compresión
- 11.2 : 1
- Diámetro × carrera
- 79 x 65 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
Chasis
- Chasis
- Périmétrique multitubulaire en alu
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique Ø 45 mm, déb : 120 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur, déb : 140 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 320 mm, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 220 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Presión delantera
- 2.50 bar
- Neumático trasero
- 190/50-17
- Presión trasera
- 2.90 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 800.00 mm
- Depósito
- 18.00 L
- Peso
- 217.00 kg
- Peso en seco
- 196.00 kg
- Precio nuevo
- 11 500 €
Presentación
¿Qué empujaba a Triumph, en los albores de los años 2000, a lanzar al asfalto una roadster tan rabiosa? La Triumph 955i Speed Triple cosecha 2001 no busca gustar a todo el mundo. Divide, provoca, lo asume. Con su tres cilindros de 955 cc que entrega 110 caballos a 9200 rpm y sobre todo 93,2 Nm de par motor desde las 5800 vueltas, la británica juega en la liga de las musculosas sin complejos frente a las Streetfighter ducatistas o la Suzuki SV 1000 S de la época. Solo que ella añade esa firma sonora única, ese rugido ronco a medio camino entre el twin y el cuatro cilindros, que te planta una sonrisa idiota desde el primer golpe de gas.

En carretera, el temperamento del bloque no decepciona. La flexibilidad está ahí para cruzar la ciudad sin rechistar, pero es por encima de las 5000 vueltas donde la Triumph 955i Speed Triple revela su verdadera naturaleza. El motor tira fuerte, con un empuje lineal y franco que lanza los 217 kg en orden de marcha con una convicción poco común para una moto de esta generación. El chasis perimetral multitubular de aluminio, seña visual de Triumph en este periodo, encaja el punch del tres cilindros sin inmutarse. Ofrece una rigidez tranquilizadora en curva y, combinado con el manillar elevado, proporciona una agilidad que muchas deportivas carenadas le envidian. La Speed Triple se cuela, se lanza al ángulo, relanza con una facilidad desconcertante. La posición de conducción natural, con el asiento a 800 mm, conviene a estaturas medias y favorece una conducción comprometida sin torturar las muñecas.
El frenado delantero hace honor a la máquina. Los dos discos de 320 mm pinzados por pinzas de cuatro pistones muerden con potencia y progresividad. Suficiente para frenar este cohete lanzado hacia sus 230 km/h de velocidad punta sin sobresaltos. En cambio, el freno trasero, con su único disco de 220 mm, carece cruelmente de mordida y de tacto. Un punto débil recurrente en estas añadas, de la 955i Speed Triple 1999 a la 955i Speed Triple 2004, que Triumph nunca corrigió realmente. Otro pero serio: las suspensiones. La horquilla telehidráulica de 45 mm y el monoamortiguador presentan un tarado muy firme, casi de deportiva de circuito. Sobre buen pavimento, es preciso y tranquilizador. Sobre las carreteras deterioradas del día a día, la espalda y las cervicales lo pagan. Las versiones 2002 y 2005 no cambiaron fundamentalmente la situación en este aspecto.
El basculante monobrazo, heredado de la estirpe T595, sigue siendo un placer para la vista y realza la llanta trasera calzada en 190/50-17. Es ese tipo de detalle lo que distingue a la Speed Triple de una roadster japonesa más consensuada. El depósito de 18 litros permite una autonomía correcta para una roadster musculosa, y la caja de seis velocidades pasa con nitidez. A 11 500 euros en su lanzamiento, la Triumph 955i Speed Triple 2001 se posicionaba frente a la competencia japonesa e italiana sin sonrojarse. Hoy, de segunda mano, representa una puerta de entrada al roadster con carácter a presupuesto contenido, a condición de aceptar sus asperezas. No es una moto de principiante, ni un vehículo de gran turismo. Es una herramienta tallada para el motero que le gusta sentir la mecánica vivir bajo él, que quiere un ensayo triumph 955i speed triple como una bofetada más que como una caricia. Una máquina de granuja asumido, un punto insensata, totalmente adictiva.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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