Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 865 cc
- Potencia
- 68.0 ch @ 7500 tr/min (50.0 kW)
- Par motor
- 67.7 Nm @ 5800 tr/min
- Tipo de motor
- Bicylindre parallèle, 4 temps
- Refrigeración
- combiné air / huile
- Relación de compresión
- 9.2 : 1
- Diámetro × carrera
- 90 x 68 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
Chasis
- Chasis
- Double berceau en acier
- Caja de cambios
- boîte à 5 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique Ø 41 mm, déb : 120 mm
- Suspensión trasera
- 2 amortisseurs latéraux, déb : 105 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 1 disque Ø 310 mm, étrier 2 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 255 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 110/70-17
- Presión delantera
- 2.30 bar
- Neumático trasero
- 130/80-17
- Presión trasera
- 2.80 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 751.00 mm
- Depósito
- 16.60 L
- Peso en seco
- 200.00 kg
- Precio nuevo
- 8 390 €
Presentación
¿Quién recuerda aún las llanuras de sal de Utah en 1956, cuando Johnny Allen llevaba un bicilíndrico Triumph de 650 cm3 hasta sus últimas consecuencias para conseguir un récord de velocidad? De esa hazaña nace, tres años más tarde, un nombre convertido en mítico en la historia de la moto británica. La Bonneville, comercializada desde 1959 con su twin paralelo y su caja de cuatro velocidades, iba a atravesar las décadas cultivando una mezcla singular de encanto insular y mecánica sincera.

En 2009, Triumph celebra ese medio siglo de existencia con una edición aniversario limitada a tan solo 650 unidades. La cifra no es casual: hace eco a la cilindrada original. Construida sobre la base de la T100, esta Bonneville 50th Anniversary monta el bicilíndrico paralelo de cuatro tiempos y 865 cm3, calado a 360 grados, que entrega 68 caballos a 7500 rpm y 67,7 Nm de par motor desde las 5800 revoluciones. Nada volcánico sobre el papel, sobre todo frente a una Kawasaki W800 o una Moto Guzzi V7, pero la Triumph no juega la carta de la caballería. Apuesta por un carácter motor redondo, disponible, perfectamente aprovechable en el día a día. La caja de cinco velocidades se muestra precisa, la transmisión por cadena sigue siendo clásica, y la velocidad máxima se queda en 170 km/h. Más que suficiente para rodar con estilo sin creerse Valentino Rossi.
Lo que distingue esta serie limitada de la T100 de catálogo es, ante todo, su librea bautizada "Tangerine Dream". Esa combinación de azul y naranja exótico remite directamente a los colores de la primerísima Bonneville. Triumph ha cuidado los detalles con tapas de balancines cromadas, un asiento específico, un logotipo conmemorativo grabado bajo la silla y un número de serie individual fijado en las abrazaderas del manillar. Cada máquina se entrega con un certificado de autenticidad firmado por el mismísimo John Bloor. Estamos claramente en el terreno de la pieza de colección, pensada tanto para rodar como para lucir en un garaje bien iluminado.
En cuanto al chasis, encontramos el doble cuna de acero, una horquilla telehidráulica de 41 mm con 120 mm de recorrido y dos amortiguadores traseros que ofrecen 105 mm de carrera. El frenado recurre a un disco de 310 mm en el tren delantero y uno de 255 mm en el trasero, cada uno mordido por una pinza de dos pistones. Correcto, sin más. Los 200 kg en seco imponen un mínimo de respeto en los enlaces cerrados, pero el asiento bajo de 751 mm tranquiliza a todas las estaturas. El depósito de 16,6 litros permite una autonomía honesta para paseos dominicales sin agobios. A 8390 euros en la tarifa de la época, Triumph posicionaba esta edición con un ligero sobrecoste respecto a la T100 estándar, justificado por la exclusividad y los acabados dedicados.
Esta Bonneville aniversario se dirige ante todo a los enamorados de la marca, a los coleccionistas informados y a los motociclistas que buscan una máquina con fuerte valor sentimental más que una herramienta de rendimiento. Triumph juega aquí a fondo la carta del patrimonio, y hay que reconocer que la receta funciona. La Bonnie siempre ha sabido atraer a un público ecléctico, desde estrellas de Hollywood hasta aventureros domingueros. Cincuenta años después de su nacimiento, demuestra que un bicilíndrico de buena cuna, vestido con gusto y producido en cantidad medida, vale a veces más que todas las innovaciones electrónicas del mundo.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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