Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 599 cc
- Potencia
- 78.0 ch @ 10500 tr/min (57.4 kW)
- Par motor
- 58.8 Nm @ 9500 tr/min
- Tipo de motor
- 4 cylindres en ligne, 4 temps
- Refrigeración
- combiné air / huile
- Relación de compresión
- 11.3 : 1
- Diámetro × carrera
- 62.6 x 48.7 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
Chasis
- Chasis
- Double berceau tubulaire en acier
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique Ø 41 mm, déb : 130 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur, déb : 130 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 290 mm, étrier 2 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 240 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 120/60-17
- Presión delantera
- 2.25 bar
- Neumático trasero
- 160/60-17
- Presión trasera
- 2.50 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 790.00 mm
- Depósito
- 20.00 L
- Peso en seco
- 204.00 kg
- Precio nuevo
- 5 899 €
Presentación
¿Qué explica que una moto se mantenga durante años en el top de ventas sin cambiar nunca realmente de receta? La Suzuki GSF 600 Bandit, modelo 2002, ofrece una respuesta clara. Con su cuatro cilindros en línea de 599 cc heredado de las antiguas GSX-R, refrigerado por aire y aceite, apuesta por una mecánica probada en lugar de la carrera por la novedad. Los 78 CV entregados a 10 500 rpm y los 58,8 Nm de par a 9 500 rpm no harán temblar a ninguna deportiva, pero esa no es la cuestión. La cuestión es la fiabilidad, la accesibilidad y un precio de 5 899 euros que deja perpleja a la competencia. Frente a una Yamaha Fazer 600 más sofisticada o una Honda Hornet más nerviosa, la Bandit juega la carta de la relación calidad-precio sin complejos.

El motor tiene carácter, pero hay que saber buscarlo. Por debajo de las 6 000 rpm, el cuatro cilindros ronronea sin gran convicción. El par carece un poco de consistencia en las revoluciones bajas, un defecto que Suzuki corregirá en el modelo 2005. Pasado ese umbral, la mecánica cambia de tono y empuja con ganas hasta la zona roja, situada en torno a las 12 000 rpm. La caja de seis velocidades acompaña esta subida de régimen con una precisión honesta. Se rozan los 200 km/h en el velocímetro, lo cual basta de sobra para viajes por carretera y algunas aceleraciones francas a la salida de las curvas. No es una máquina diseñada para el circuito, es una herramienta pensada para devorar kilómetros con una sonrisa.
En cuanto al chasis, la doble cuna tubular de acero enmarca el conjunto con rigor. La horquilla telehidráulica de 41 mm y el monoamortiguador trasero ofrecen cada uno 130 mm de recorrido. En carretera limpia, el equilibrio es bueno y la Bandit se muestra tranquilizadora, incluso para un piloto principiante. En pavimento degradado, la cosa cambia. La suspensión trasera acusa cierta rigidez y transmite las imperfecciones del asfalto sin filtro. Las inclinaciones en curva requieren confianza y suavidad, no agresividad. Los frenos, con sus dos discos delanteros de 290 mm y el disco trasero simple de 240 mm equipados con pinzas de dos pistones, cumplen con su cometido. La frenada es progresiva, sin mordiente excesivo, lo que se adapta perfectamente al temperamento rutero de la máquina.
La versión N, roadster desnuda con su faro redondo y sus toques de cromo, respira clasicismo. Bella, en un registro sobrio y tradicional. El problema es la autopista. Sin protección, a partir de 120 km/h, el torso del piloto recibe todo el viento. Aparecen vibraciones hacia los 150 km/h y el asiento, bastante firme, recuerda su presencia después de 200 km. La versión S, con su cúpula de diseño ligeramente agresivo, resuelve en gran parte el problema aerodinámico y aporta una verdadera identidad visual. Para quien contemple largos trayectos, la elección de la S se impone. El depósito de 20 litros permite una autonomía correcta entre dos gasolineras.
La Bandit 600 versión 2002 no pretende revolucionar nada. Apunta a los motociclistas que quieren una primera gran cilindrada fiable, fácil de mantener y poco costosa en la compra. Con sus 204 kg en seco, su asiento a 790 mm y su mecánica que perdona las aproximaciones, sigue siendo una puerta de entrada ideal al mundo del roadster. Su mantenimiento ordinario no arruinará a nadie, sobre todo con las manos en la grasa. Es una moto sin pretensiones, pero con una promesa que cumple desde hace años: la de rodar, simplemente, sin hacerse preguntas.
Información práctica
- Moto bridable à 34 ch pour l'ancien permis A MTT1 - pas garanti pour le permis A2
- La moto est accessible aux permis : A, A (MTT1)
Opiniones y comentarios
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