Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 875 cc
- Potencia
- 90.0 ch (65.7 kW)
- Par motor
- 83.0 Nm
- Tipo de motor
- V2, four-stroke
Chasis
- Caja de cambios
- 5-speed
- Transmisión final
- Chain (final drive)
Frenos
- Freno delantero
- Dual disc
- Freno trasero
- Single disc
Dimensiones
- Peso en seco
- 185.00 kg
Presentación
Cuando un puñado de apasionados franceses decide crear una moto de todas las piezas en 2001, el resultado no puede ser más que un objeto de excepción. La Midual Roadster 900 es esta incandescente anomalía, un roadster V2 donde se siente que cada tuerca ha sido apretada por convicción. Con sus 875 cm3 y sus 90 caballos, no busca la surenchère de las grandes cilindradas japonesas, sino que exhibe una ambición más rara: existir por su carácter y su integridad.

Su motor V2 de cuatro tiempos, que anuncia un par honorable de 83 Nm, promete una curva de potencia amplia y utilizable. Caja de cinco velocidades y transmisión final por cadena: el cuaderno de especificaciones parece clásico, casi arcaico para la época que ya veía a los cuatro cilindros en línea dominar el segmento. Pero es justamente este retorno a lo esencial lo que hace su encanto. El refrigeración por aire habría sido lógica en una mecánica como esta, aunque faltan datos para confirmarlo. Se imagina fácilmente este twin rugoso y franco, lejos de los refinamientos electrónicos.
El chasis y las suspensiones, aunque no detallados aquí, debían seguir la misma lógica: robustez y simplicidad sobre todo. Un frenado de disco delantero doble y disco trasero único asegura la deceleración, suficiente para una máquina anunciada a 185 kg en seco. Este peso contenido deja presagiar una moto ágil, diseñada para las carreteras sinuosas más que para las puntas en autopista. La altura del asiento y la capacidad del depósito siguen siendo un misterio, pero la estética naked sugiere una posición derecha y natural, hecha para los largos trayectos sin fatiga superflua.
La Midual Roadster 900 no buscaba rivalizar con la Triumph Speed Triple o la Ducati Monster en su terreno. Se posicionaba como una forastera, una máquina para coleccionista exigente o para el motociclista en busca de una identidad fuerte. Su precio, seguramente elevado para una producción confidencial, la convertía en un acto de compra militante. Hoy, encarna un capítulo desconocido pero fascinante de la historia motociclista francesa, una prueba de que con tenacidad y una visión clara, aún se puede hacer vibrar a los amantes de la mecánica pura.
Opiniones y comentarios
Aún no hay opiniones. ¡Sé el primero en compartir la tuya!