Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1137 cc
- Potencia
- 136.0 ch @ 9000 tr/min (100.0 kW)
- Par motor
- 110.8 Nm @ 7000 tr/min
- Tipo de motor
- 4 cylindres en ligne, 4 temps
- Refrigeración
- liquide
- Relación de compresión
- 11:1
- Diámetro × carrera
- 79 x 58 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
Chasis
- Chasis
- périmétrique en alu
- Caja de cambios
- boîte à 5 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique inversée Ø 43 mm, déb : 120 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur, déb : 120 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 310 mm, étrier 3 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 256 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Presión delantera
- 2.50 bar
- Neumático trasero
- 180/55-17
- Presión trasera
- 2.90 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 795.00 mm
- Depósito
- 22.00 L
- Peso en seco
- 222.00 kg
- Precio nuevo
- 10 288 €
Presentación
¿Recuerdas la época en que los roadsters querían romper todos los esquemas? El comienzo de los años 2000, fue una carrera a la potencia bruta, al diseño agresivo, y Honda, con su CB 1100 SF X-Eleven, sacó el puño de la bolsa. No nos engañemos, el primer encuentro con este mastodonte es un shock. Irradia un aura de fuerza tranquila, casi amenazante, con esa gran nariz y esa silueta masiva que no buscan la fineza, sino el impacto. El tablero de instrumentos, una verdadera pieza de diseño industrial, resume el espíritu: funcional, técnico, y totalmente descomplejado.

Bajo la silla a 795 mm, late el corazón de una Blackbird, pero retrabajada para la causa. Los ingenieros prefirieron la musculatura a la fiebre, con 110,8 Nm de par que llegan fuertes a 7000 rpm, y una potencia de 136 caballos que parece siempre disponible. El resultado es una propulsión de una brutalidad rara, capaz de impulsar los 222 kilos en seco con una violencia que pondría en la rueda trasera a más de una hypersportiva de la época. Los números hablan por sí mismos: el 0 a 100 km/h tragado en menos de dos segundos y medio. En carretera sinuosa, el chasis perimetral de aluminio y la horquilla invertida de 43 mm aseguran un comportamiento de una precisión quirúrgica. Es pesado, pero una vez lanzado, el vehículo se inclina con una neutralidad sorprendente. El frenado, asistido por el Dual-CBS, es un modelo de potencia y progresividad.
Pero esta fuerza tiene un precio, y no solo el de 10.288 euros en la época. En ciudad, el X-Eleven se convierte en un paquidermo. El radio de giro es restrictivo, la inercia se hace sentir, y se necesita un buen par de brazos para las maniobras. Es claramente una máquina para aquel que ya tiene experiencia, que busca la sensación fuerte en nacional más que la agilidad en medio urbano. Honda apuntaba al roadster último, pero el público, quizás enfriado por su estética radical y su carácter exigente, no siguió. El millésimo 2002, por cierto, ni siquiera pisó el suelo francés.
Hoy, la X-Eleven se ha convertido en una pieza de colección, un ovni fascinante que recuerda una época en que la desmesura era un fin en sí mismo. No era perfecta, lejos de ello, pero encarnaba una filosofía en estado puro: la búsqueda de la performance bruta, sin artificios ni compromisos. Para el viajero deportivo en busca de carácter y de sensaciones fuertes, sigue siendo una propuesta única, mucho más interesante y comprometida que muchos roadsters asépticos modernos. Fue un golpe de poker, quizás un fracaso comercial, pero seguramente no un error.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : CBS
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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