Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 745 cc
- Potencia
- 45.0 ch @ 5500 tr/min (33.1 kW)
- Par motor
- 63.7 Nm @ 3000 tr/min
- Tipo de motor
- Bicylindre en V à 52°, 4 temps
- Refrigeración
- liquide
- Relación de compresión
- 9 : 1
- Diámetro × carrera
- 79 x 76 mm
- Válvulas/cilindro
- 3
- Árbol de levas
- 1 ACT
Chasis
- Chasis
- double berceau en acier
- Caja de cambios
- boîte à 5 rapports
- Transmisión final
- Chaîne
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique Ø 41 mm, déb : 108 mm
- Suspensión trasera
- 2 amortisseurs combinés, déb : 80 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 1 disque Ø 296 mm, étrier 2 pistons
- Freno trasero
- Freinage tambour Ø 180 mm
- Neumático delantero
- 110/80-19
- Presión delantera
- 2.00 bar
- Neumático trasero
- 160/80-15
- Presión trasera
- 2.00 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 675.00 mm
- Depósito
- 13.40 L
- Peso en seco
- 221.00 kg
- Precio nuevo
- 8 383 €
Presentación
¿Quién dijo que una custom japonesa debía necesariamente imitar a Harley-Davidson? A principios de los años 2000, Honda se atrevió con una apuesta radical con la VT 750 DC Black Widow. La idea era simple, pero diablamente eficaz en el papel: tirar la silueta hacia abajo y alargarla al máximo. El resultado es una postura de piloto decididamente alargada, el torso inclinado hacia un manillar corto, los pies bien adelantados, como calados en la máquina más que encaramados sobre ella. Con una altura de asiento a 67,5 cm, estamos aquí ante una de las customs de serie más avachadas jamás producidas. No es una moto que se monta, es un sillón basculante en el que se encaja.

Esta filosofía “baja y larga” se lee en cada curva. La gran rueda delantera de 19 pulgadas y el guardabarros trasero truncado acentúan esta impresión de trineo rozando el asfalto. El depósito musculoso y el asiento biplaza a dos niveles completan un cuadro visual agresivo, coherente, que rompía con las Softail de la época. Estamos lejos del cromo a tutiplén, la Black Widow juega la carta de la tensión y la austeridad. Sin embargo, al consultar la ficha técnica de esta Honda VT 750 DC Black Widow, aparece un desajuste. Su motor, un bicilíndrico en V de 745 cm3, no ha seguido la radicalidad del chasis. Con 45 caballos a 5500 rpm y 63,7 Nm de par, es pulido, flexible, indestructible como solo Honda sabe hacerlos, pero le falta cruelmente mordiente. El veneno prometido por su nombre no es más que un suave licor.
En la carretera, la sensación es ambivalente. El par está presente desde los bajos regímenes, perfecto para las salidas relajadas, y la estabilidad debida a la distancia entre ejes larga es real. Pero pasada cierta marca, falta aliento. Los 160 km/h en velocidad máxima son más un objetivo que una realidad fácilmente accesible, y el frenado, con su único disco delantero y su tambor trasero, requiere anticipación. Claramente no está hecha para la pista, ni siquiera para las escapadas deportivas. Su elemento es la carretera departamental sinuosa tomada tranquilamente, o la larga línea recta costera. Seducirá al customista puro y duro que privilegia la actitud y el confort de la posición alargada, y que la ve como una base de customización ideal.
En definitiva, la Black Widow sigue siendo un objeto fascinante en la historia de las customs japonesas. Por unos 8400 euros en su momento, Honda proponía una máquina con un estilo ultra-afirmado, una mecánica indestructible, pero un carácter demasiado apaciguado. Demuestra que se puede tener una silueta de depredador con el corazón de un caballero. Hoy en día, es una moto de carácter para aquellos que buscan una alternativa al look mainstream, dispuestos a aceptar sus límites dinámicos por el placer único de pilotar alargado, casi tumbado, al ras del asfalto.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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