Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 975 cc
- Potencia
- 115.0 ch (84.6 kW)
- Par motor
- 94.1 Nm
- Tipo de motor
- Bicylindre en V à 60°, 4 temps
- Refrigeración
- liquide
- Sistema de combustible
- Injection
Chasis
- Chasis
- Tubulaire en acier
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Courroie
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique inversée Ø nc
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Brembo, fixation radiale, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque
- Neumático trasero
- 180/55-17
Dimensiones
- Precio nuevo
- 13 000 €
Presentación
Parece casi una broma, y sin embargo está ahí. Imaginen un momento: una Harley que le da la espalda a los cromados brillantes y a las líneas aerodinámicas, para lucir un aspecto de streetfighter que huele a asfalto caliente y aceite quemado. Es el impacto que provoca la Bronx 975, un roadster que parece haber sido diseñado en un garaje secreto por ingenieros en rebelión contra el legado de Milwaukee. Con su aspecto robusto, su motor en V visible y su actitud agresiva, solo tiene un objetivo: pelear en la categoría de los roadsters medios, un territorio dominado por los japoneses y los italianos.

El corazón de esta metamorfosis es el nuevo bicilíndrico Revolution Max de 975 cm³. Refrigerado por líquido y abierto a 60 grados, promete 115 caballos de potencia y un par de 94 Nm, cifras que encajan perfectamente con las de una Yamaha MT-09 o una Kawasaki Z900. La transmisión final por correa sigue siendo un guiño al ADN propio, pero el resto de la técnica grita modernidad. Una horquilla invertida, frenos Brembo con pinzas radiales, un basculante que tendría su lugar en una máquina europea… Estamos en los antipodes de un Sportster. El precio anunciado, alrededor de 13.000 euros, sitúa claramente a la Bronx en la arena de los roadsters premium, donde habrá que luchar a la performance pura, no al folclore.
¿A quién está dirigida, pues, esta Harley atípica? Ciertamente no al aventurero de las carreteras nacionales ni al esteta del custom. La Bronx apunta directamente al piloto urbano y deportivo, aquel que busca un carácter bruto y una posición comprometida, pero que sigue curioso del aura de una marca icónica. El ensayo de la nueva Harley-Davidson Bronx 975 será, por lo demás, crucial para verificar si esta promesa de vivacidad y nerviosismo se cumple, o si el peso y los hábitos de la casa terminan por aligerar el gesto.
La apuesta es audaz, quizás incluso arriesgada. En un contexto económico tenso, retrasar su comercialización en favor del trail Pan America muestra las prioridades de la marca, pero también las dudas. La Bronx 975 es una declaración de intenciones más que un simple modelo; es la prueba de que Harley-Davidson puede, cuando lo quiere, salir de su zona de confort y diseñar una máquina que hace soñar más allá del círculo de iniciados. Queda por ver si el público seguirá en este Bronx, lejos de los senderos trillados.
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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