Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1801 cc
- Potencia
- 91.0 ch @ 5010 tr/min (66.9 kW)
- Par motor
- 145.1 Nm @ 4000 tr/min
- Tipo de motor
- Bicylindre en V à 45°, 4 temps
- Refrigeración
- par air
- Relación de compresión
- 9.2 : 1
- Diámetro × carrera
- 101.6 x 111.1 mm
- Válvulas/cilindro
- 2
- Sistema de combustible
- Injection
Chasis
- Chasis
- Double berceau tubulaire en acier
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Courroie
- Suspensión delantera
- Fourche telescopique Ø 41 mm, déb : 130 mm
- Suspensión trasera
- 2 amortisseurs sous le moteur, déb : 86 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 1 disque Ø 300 mm, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 292 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 140/75-17
- Neumático trasero
- 200/55-17
Dimensiones
- Altura de asiento
- 670.00 mm
- Depósito
- 22.70 L
- Peso
- 333.00 kg
- Peso en seco
- 320.00 kg
- Precio nuevo
- 22 890 €
Presentación
¿Qué pasa cuando Milwaukee decide soltar los caballos sobre uno de sus iconos más imponentes? Se obtiene el Fat Boy S, cosecha 2016, una versión musculosa y oscurecida del cruiser más reconocible del planeta. Harley-Davidson ha echado mano de su reserva más noble, el Twin Cam 110 de 1801 cm3, un bicilíndrico en V a 45° que hasta entonces era privilegio exclusivo de los modelos CVO. Ahora se aloja en el chasis de doble cuna de acero de un Softail accesible en el catálogo estándar. Con 91 CV a 5010 rpm y sobre todo 145 Nm de par disponibles desde 4000 rpm, la ganancia respecto al 1690 cm3 del Fat Boy clásico se nota en cada solicitud del puño derecho. No es un misil, la velocidad punta se queda en 160 km/h, pero nadie compra un Fat Boy para perseguir cronos. Lo que se le pide es empujar fuerte y abajo en las vueltas, y en ese terreno, el contrato se cumple con una generosidad casi insolente.

Visualmente, la versión S rompe con la tradición cromada de Milwaukee. Aquí, casi todo es negro. Motor, escapes Shotgun, cárteres, guardabarros. Solo algunos detalles metálicos perforan esta oscuridad deliberada. Las llantas de aluminio, heredadas del Fat Boy Special, lucen su círculo de perforaciones característico, mientras que el filtro de aire con el sello Screamin' Eagle recuerda la filiación mecánica de la máquina. Los cilindros pintados en oscuro dejan asomar aletas mecanizadas en bruto, un guiño a los amantes de la bella mecánica que pasarán largos minutos detallando cada rincón del bloque. El resultado es una máquina de temperamento visual muy definido, más radical que el Fat Boy estándar, tallada para quienes encuentran que el cromo resulta demasiado formal.
Bajo esta vestimenta tenebrosa, la técnica ha progresado. El ABS viene de serie, un control de crucero se instala en el manillar, y el sistema de frenado ha sido revisado para reducir el esfuerzo en la maneta. El disco delantero de 300 mm mordido por una pinza de cuatro pistones y el disco trasero de 292 mm aseguran una frenada correcta para una máquina que pesa 333 kg con todos los depósitos llenos. La gestión electrónica del acelerador sustituye al cable, el sistema de seguridad H-D Smart completa el equipamiento. Se mantiene una horquilla telescópica de 41 mm con 130 mm de recorrido en el tren delantero y dos amortiguadores ocultos bajo el motor en la parte trasera, fieles a la filosofía Softail que esconde la suspensión para conservar una línea depurada. El recorrido trasero de 86 mm impone, no obstante, elegir el asfalto con un mínimo de atención.
El porte no miente. Con sus neumáticos macizos, un 140/75-17 delante y un 200/55-17 detrás, el Fat Boy S exhibe una presencia física considerable. Esta anchura de goma halaga la vista pero penaliza la agilidad en curva. El asiento bajo, posado a solo 670 mm del suelo, tranquiliza a las estaturas modestas y planta al piloto en el corazón de la máquina. El depósito de 22,7 litros, ceñido por su banda de cuero, ofrece una autonomía decente para un twin de esta cilindrada. La transmisión por correa y la caja de seis velocidades garantizan un funcionamiento silencioso y sin mantenimiento excesivo, una verdadera ventaja en el día a día.
A 22 890 euros, el Fat Boy S se posiciona entre la custom de bulevar y el power cruiser asumido. No juega en la misma liga que una Ducati Diavel en dinamismo, ni en la de una Victory Hammer en relación precio-prestaciones. Su terreno es el de la emoción pura, el par generoso a bajo régimen y una presencia que pocas motos pueden reivindicar. Se dirige a un motero que quiere rodar tranquilo pero no discreto, que privilegia el carácter sobre la polivalencia. Un cruiser tallado para devorar asfalto recto hacia delante, con la suficiente personalidad para no pasar jamás desapercibido en un aparcamiento.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ABS de série
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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