Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1170 cc
- Potencia
- 110.0 ch @ 7750 tr/min (80.9 kW)
- Par motor
- 118.7 Nm @ 6000 tr/min
- Tipo de motor
- Bicylindre à plat, 4 temps
- Refrigeración
- combiné air / huile
- Relación de compresión
- 12 : 1
- Diámetro × carrera
- 101 x 73 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection Ø 50 mm
Chasis
- Chasis
- Treillis en tubes d’acier avec moteur porteur
- Caja de cambios
- boîte à 6 rapports
- Transmisión final
- Cardan
- Suspensión delantera
- Fourche téléhydraulique inversée Ø 46 mm, déb : 120 mm
- Suspensión trasera
- Mono-amortisseur et monobras Paralever, déb : 120 mm
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 320 mm, fixation radiale, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 265 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Presión delantera
- 2.50 bar
- Neumático trasero
- 180/55-17
- Presión trasera
- 2.90 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 785.00 mm
- Depósito
- 18.00 L
- Peso
- 222.00 kg
- Precio nuevo
- 15 400 €
Presentación
Cuando BMW sopló sus 90 velas, la marca bávara no se conformó con una tarta y un puñado de confeti. Puso sobre la mesa la moto BMW R 1200 Nine T, un roadster neo-retro tallado como una declaración de amor al flat twin refrigerado por aire. Un modelo nacido en 2014, revisado en 2016, y que representa quizás el más hermoso canto del cisne del bóxer atmosférico antes de que la refrigeración líquida tomara definitivamente el relevo. A 15 400 euros en versión de base, la propuesta tenía con qué hacer girar cabezas en los foros dedicados a la BMW R 1200 Nine T.

En cuanto al estilo, difícil encasillar esta máquina en una sola categoría. Toma prestadas del café racer sus líneas tensas y su depósito en aluminio cepillado que invita a tumbarse sobre él, pero el manillar plano estilo flat-track y la doble salida de escape delatan una personalidad más roadster que pistera. Se sitúa en algún punto entre la BMW R 1200 Nine T Racer, la versión Scrambler y la Pure, sin copiar nunca a ninguna de ellas. El subchasis trasero, muy british en su diseño, se desmonta en unos pocos tornillos para acoger un asiento monoplaza o una colín. Esa es la fuerza del concepto: una base pensada para la personalización, un terreno de juego para quienes sueñan con un Brooklyn Scrambler casero o un café racer a medida. BMW ha ido además ampliando la gama a lo largo de los años, con evoluciones notables en las añadas 2017, 2018 e incluso la BMW R 1200 Nine-T 2020.
Bajo el depósito late un bicilíndrico bóxer de 1170 cc, el famoso motor aire/aceite con sus 110 caballos a 7 750 rpm y 118,7 Nm de par a 6 000 revoluciones. No es como para pulverizar a una Ducati Scrambler 1100 sobre el papel, pero la ficha técnica de la BMW R 1200 Nine T revela un temperamento generoso, redondo, aprovechable en cualquier situación. La relación de compresión de 12:1 y la transmisión por cardan a través del monobrazo Paralever garantizan un funcionamiento sano y un mantenimiento razonable. Los 222 kg en orden de marcha se mantienen contenidos para una máquina de este calibre, y la altura de asiento de 785 mm la hace accesible a bastantes morfologías. El depósito de 18 litros permite salidas decentes sin pasarse la vida en la gasolinera.
El chasis, por su parte, sorprende por su seriedad. El tubular con motor como elemento portante recibe en la parte delantera una horquilla invertida de 46 mm directamente inspirada en la S 1000 RR, acoplada a pinzas radiales de cuatro pistones mordiendo discos de 320 mm. Esto marca la diferencia con el Telelever habitual de la gama y confiere a la Nine T una precisión de conducción que sus competidoras neo-retro, Triumph Thruxton o Moto Guzzi V7, difícilmente igualan. El tren trasero, confiado a un monoamortiguador con 120 mm de recorrido, cumple su función sin genialidad particular. Los neumáticos en 120/70 y 180/55 sobre llantas de radios de 17 pulgadas completan un conjunto dinámico coherente, capaz de alcanzar los 200 km/h sin despeinarse.

El único reproche real que se le puede hacer a esta máquina tiene que ver con su instrumentación, tomada tal cual de la R 1200 R. En un roadster vendido como un objeto de estilo, ese cuadro de instrumentos genérico desentona. Las pruebas de la BMW R 1200 Nine T publicadas desde su lanzamiento coinciden todas en este punto. Quienes busquen una opinión sobre la BMW R 1200 Nine T encontrarán una moto entrañable, viva, fácil de hacer propia. El mercado de segunda mano rebosa hoy de modelos bien mantenidos, lo que la convierte en una puerta de entrada seductora para quien quiera probar el bóxer sin arruinarse. No se dirige ni a principiantes ni a cazadores de cronos, sino a quienes quieren rodar con carácter bajo el asiento y una sonrisa difícil de borrar.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ABS de série
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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