Rendimiento clave
Especificaciones técnicas
Motor
- Cilindrada
- 1157 cc
- Potencia
- 163.0 ch @ 10250 tr/min (119.0 kW)
- Par motor
- 127.5 Nm @ 8250 tr/min
- Tipo de motor
- In-line four, four-stroke
- Refrigeración
- Liquid
- Relación de compresión
- 13.0:1
- Diámetro × carrera
- 79 x 59 mm
- Válvulas/cilindro
- 4
- Árbol de levas
- 2 ACT
- Sistema de combustible
- Injection
- Distribución
- Double Overhead Cams/Twin Cam (DOHC)
Chasis
- Chasis
- Composite aluminum frame
- Caja de cambios
- 6-speed
- Transmisión final
- Chain (final drive)
- Suspensión delantera
- BMW Duolever
- Suspensión trasera
- BMW EVO Paralever
- Recorrido rueda delantera
- 114 mm (4.5 inches)
- Recorrido rueda trasera
- 135 mm (5.3 inches)
Frenos
- Freno delantero
- Freinage 2 disques Ø 320 mm, étrier 4 pistons
- Freno trasero
- Freinage 1 disque Ø 265 mm, étrier 2 pistons
- Neumático delantero
- 120/70-17
- Presión delantera
- 2.50 bar
- Neumático trasero
- 180/55-17
- Presión trasera
- 2.90 bar
Dimensiones
- Altura de asiento
- 820.00 mm
- Distancia entre ejes
- 1580.00 mm
- Longitud
- 2228.00 mm
- Anchura
- 856.00 mm
- Depósito
- 18.92 L
- Peso
- 241.00 kg
- Peso en seco
- 215.00 kg
- Precio nuevo
- 14 500 €
Presentación
¿Qué se les habrá pasado por la cabeza a los ingenieros de Múnich para colocar un semicarenado en su roadster más brutal? La BMW K 1200 R Sport, aparecida en 2007, es el fruto de un cruce asumido entre la K 1200 R desnuda y la K 1200 S íntegramente carenada. Una sport-GT que no dice del todo su nombre, posicionada en un nicho que BMW parecía sin embargo ya ocupar. El concepto se resume en una frase: tomar el roadster, injertarle una cúpula perfilada adornada con el famoso doble riñón de la marca de la hélice, y proponer una máquina capaz de devorar kilómetros a ritmo sostenido sin convertir a su piloto en una cometa. Sobre el papel, la receta parece sencilla. En carretera, es otra historia.

Bajo el depósito de 19 litros late el mismo cuatro cilindros en línea de 1 157 cc que la R estándar. Con una relación de compresión de 13:1, un diámetro/carrera de 79 x 59 mm típicamente supercuadrado, este bloque entrega 163 CV a 10 250 rpm y 127,5 Nm de par a 8 250 rpm. Cifras que harían sonrojar a más de una deportiva pura de la época. La caja de seis velocidades transmite la caballería a la rueda trasera mediante una transmisión por cadena, una elección inusual en BMW pero coherente con la vocación de rendimiento de la serie K. Todo ello impulsa los 241 kg en orden de marcha a una velocidad punta limitada a 250 km/h. Esto es en serio, no marketing.
La parte ciclo retoma íntegramente la arquitectura de la K 1200 R. Encontramos el Duolever en el tren delantero, ese sistema de doble brazo en aluminio que sustituye a la horquilla telescópica tradicional, acoplado al Paralever EVO en la parte trasera. El chasis compuesto de aluminio, la distancia entre ejes de 1 580 mm y el frenado firmado por BMW con sus dobles discos de 320 mm mordidos por pinzas de cuatro pistones inspiran confianza. El asiento a 820 mm no planteará problemas a las estaturas medias. ¿La diferencia con la R desnuda? El manillar elevado y la protección aerodinámica, que cambian radicalmente el comportamiento en trayectos largos. Frente a una Kawasaki Z1000 o una Suzuki GSX-S1000 de la misma época, la bávara juega en una categoría aparte con sus trenes rodantes atípicos y su nivel de acabado premium.
El catálogo de opciones, muy BMW, permite añadir el ajuste electrónico de suspensión ESA, el control de presión de neumáticos RDC o los puños calefactables. El departamento High Performance Parts propone piezas en carbono para los aficionados a la personalización. Vendida a 14 500 euros de nueva, la BMW K 1200 R Sport 2007 representaba una inversión considerable. Hoy en el mercado de segunda mano, se encuentran ejemplares en torno a los 3 900 euros, lo que la convierte en una puerta de entrada atractiva al mundo de las grandes BMW deportivas. Antes de firmar, conviene no obstante informarse sobre los problemas recurrentes de la serie: sensores defectuosos, consumo de aceite en ciertos bloques y fragilidad de la conectividad electrónica son puntos a verificar durante una prueba de la BMW K 1200 R Sport.
Esta máquina se dirige a motociclistas experimentados que buscan carácter sin la incomodidad de una deportiva pura. Cede 4 CV frente a la K 1200 S y le concede un carenado integral, pero gana en polivalencia cotidiana. Ni verdaderamente roadster, ni verdaderamente GT, la K 1200 R Sport ocupa un territorio singular. Es precisamente lo que constituye su encanto para quienes se niegan a elegir entre placer de conducción y pragmatismo en carretera.
Equipamiento de serie
- Assistance au freinage : ABS intégral Sport en option
Información práctica
- La moto est accessible aux permis : A
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